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"Intento ponerme contra las cuerdas"

Pau Vallvé cierra su gira del disco '2010' en el Auditori cosechando un éxito calmado

Pau Vallvé, en un banco de la plaza Rovira de Gràcia
Pau Vallvé, en un banco de la plaza Rovira de Gràcia

El barcelonés Pau Vallvé es perfeccionista, es tímido y es un músico como la copa de un pino. Arreglista, productor, compositor y "acabador de música" lleva una gira de un año con su último disco como Pau Vallvé, 2010 (Amniòtic Records) y se ha establecido como una de las referencias del panorama indie catalán. Actúa este sábado en el Auditori, como fin de fiesta a este tour de más de 50 conciertos, siempre con buena respuesta de público, e incluso de crítica. "El disco 2010 se llama así porque refleja lo que me pasaba en ese momento, ahora cambio de chip", apunta Vallvé que avanza que de hecho ya tiene el siguiente disco "compuesto". Se siente satisfecho por el "éxito sorprendente" de su tour que termina en un templo como el Auditori.

Vallvé regenta el sello Amniòtic Records, produce a Maria Coma, que es ya una promesa cumplida de la canción catalana, produce a Inspira, una de las bandas más trabajadas y más interesantes del país y además acoge a Nico Roig. Para él esta es la parte del trabajo que más le gusta, además de su hobby, como él dice, que son sus proyectos personales. Y por si fuera poco pone música a anuncios y crea bandas sonoras para películas. Empezó a tocar la batería a los tres años. Eso ayuda a entender el origen del monstruo musical que es Pau Vallvé.

"Intento ponerme siempre contra las cuerdas", esta es la premisa del compositor barcelonés. Reposado, apura su refresco y asegura que no quiere construir "una única imagen y que luego vayan saliendo cosas casi iguales". En cambio Vallvé, presenta otro plan: "Me planteo ir cambiando de vida, de planteamiento y  que vaya saliendo lo que tenga que salir de dentro". Y es que Vallvé ha tenido más de una cara, además de múltiples facetas. También fue Estanislau Verdet, un alter ego diametralmente opuesto a su persona que se dedicaba a animar al personal con su reggaeton sarcástico.

A la pregunta de si se siente perfeccionista replica: "Me gusta no aburrirme, y cuando me doy cuenta de que voy sobre seguro creo que estoy engañando". Reinventarse constantemente debe agotar, a lo que el músico contesta: "Sí, pero me da alas".

Dice sentirse satisfecho con su momento profesional actual. "Ahora solo produzco los proyectos que me gustan", señala un hombre que puede estar medio año impregnado con la producción de un disco. Pero vuelve el tímido: "Tampoco tengo un estudio superprofesional, yo solo estoy interesado en pulir las melodías, mirarme las canciones, eso me apasiona", admite.