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Josep Maria Pou: “De no haber sido actor sería periodista. O eso me gusta creer”

El actor, gran figura de la escena nacional, se encuentra de gira con ‘El padre’, obra de Florian Zeller sobre los estragos del alzhéimer

Josep Maria Pou

Josep Maria Pou (Mollet del Vallès, Barcelona, 1944), gran figura de la escena nacional, se encuentra de gira con El padre, obra de Florian Zeller sobre los estragos del alzhéimer.

En El padre no vemos a una persona que sufre alzhéimer, sino que nos introducimos en su mundo para sentir lo que él siente. ¿Hay algo que pueda proporcionar una experiencia así más allá del teatro? Solo el teatro te permite acompasar tus latidos con los del personaje, compartir su pulsión, respirar el mismo aire, al mismo tiempo y en el mismo espacio. Solo el teatro te permite ser espectador y personaje al tiempo.

La crítica ha dicho que en El padre interpreta a un hombre frágil, al contrario que en la mayoría de sus otros trabajos. ¿Qué personaje de los que ha encarnado a lo largo de su carrera se le parece más? Me gustaría decir que Sócrates, pero mentiría.

¿Cuándo supo que se dedicaría a la actuación? Hace 54 años, en el escenario del Teatro María Guerrero.

¿Qué papel se le escapó por los pelos? Willy Loman, Henry Higgins, Max Estrella...

¿Es diferente actuar delante del público y delante de la cámara? El fingimiento es el mismo. Varía la máscara. Y la gradación de las emociones. Cuestión de tacto.

¿Qué es lo más bonito que le han dicho sobre su trabajo? Que parece fácil.

¿Y lo más extravagante? El marido a su señora, que me abrazaba eufórica: “¡Cuidado, no aprietes tanto, que vas a romper la tele!”

¿Qué ha aprendido sobre un escenario que no se pueda aprender en un libro? A parar, templar y mandar.

¿Qué libro tiene abierto en la mesilla de noche? Ahora mismo, El método (como aprendió el siglo XX el arte de la actuación), de Isaac Butler. Y siempre, algo de Shakespeare. O alrededor de Shakespeare.

¿Uno que no pudo terminar? Bastantes. Ya olvidados.

¿Cuáles son sus tres dramaturgos de cabecera? William Shakespeare, Antón Chéjov y Nöel Coward.

¿En qué obra de teatro se quedaría a vivir? En cualquiera de Miguel Mihura.

¿Cuál es su película favorita de todos los tiempos? El apartamento, de Billy Wilder.

¿La última serie que ha visto del tirón? Nada, con mucho Brandoni y un poco de De Niro. Y a renglón seguido, El encargado, con Guillermo Francella. Las dos del duplo Cohn/Duprat. Una gozada.

Si tuviese que usar una canción como autorretrato, ¿cuál sería? A Man Alone, de Frank Sinatra.

¿Qué está socialmente sobrevalorado? Las redes sociales. La alfombra roja. La pasarela. La notoriedad a toda costa.

¿Cuál es el suceso histórico que más admira? Cualquier avance en la investigación médica.

¿A quién le daría el próximo Max de Honor? A Núria Espert. Siempre a Núria Espert.

De no haberse dedicado al teatro, sería… Periodista. O eso me gusta creer. No sé.

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