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España se arriesga a perder la carrera por el gran acelerador de fusión nuclear

Científicos implicados en el proyecto alertan del riesgo de quedar rezagados en la pugna por una infraestructura estratégica para Europa

Interior del Reactor de Fusión europeo Jet, a las afueras de Oxford
Interior del Reactor de Fusión europeo Jet, a las afueras de Oxford

Dentro de medio siglo Europa quiere dominar una forma de energía limpia e inagotable que desterrará para siempre los combustibles fósiles: la fusión nuclear. En el corazón de las estrellas, la unión de núcleos de hidrógeno genera una reacción en cadena que hace brillar a los astros durante miles de millones de años. Los científicos creen que pueden construir un reactor capaz de emular ese proceso, generar temperaturas diez veces mayores a las del corazón del Sol y producir diez veces más energía de la que consume. Hacer realidad estas centrales energéticas del futuro es uno de los mayores retos tecnológicos a los que se ha enfrentado la humanidad y para lograrlo es necesario levantar varias instalaciones científicas de demostración.

Desde hace más de un año, España compite por albergar una de esas grandes instalaciones. Se llama IFMIF-Dones y será un acelerador de partículas en el que se pondrán a prueba los materiales de los que estarán hechos los futuros reactores de fusión. El plan es ubicar esta instalación en Granada y para ello el Gobierno central debe presentar una candidatura oficial en coordinación con la Junta de Andalucía. Según varios científicos involucrados desde hace meses en el desarrollo de esa candidatura, el proyecto está sufriendo retrasos, en parte por la actual situación política.

“No tenemos información clara de qué está ocurriendo entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía, el proceso se ha enlentecido por la proximidad de la elecciones”, explica a Materia Ángel Ibarra, científico del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) y líder del proyecto europeo encargado del diseño de la nueva instalación. Por otro lado, la Unión Europea, que coordina un presupuesto de cientos de millones de euros dedicados al desarrollo de la fusión nuclear, tiene prisa por que el proyecto no sufra retrasos y comience a funcionar en 2020 como estaba previsto, señala Ibarra.

Los científicos creen que pueden construir un reactor capaz de generar temperaturas diez veces mayores a las del corazón del Sol y producir diez veces más energía de la que consume

El Dones es parte de la Instalación Internacional de Materiales de Fusión (IFMIF), un proyecto liderado por la UE y Japón. Sus objetivos corren en paralelo a ITER, el primer reactor experimental de fusión que se está construyendo en el sur de Francia y que debería comenzar a funcionar en 2025. Su principal objetivo será generar más energía de la que consume, pero aún no producirá electricidad. Ese será el objetivo de otro futuro reactor que se comenzaría a construir a finales de la década de 2030 y que será la antesala de las centrales comerciales, según Ibarra. “El objetivo de la Unión Europea a alto nivel es producir electricidad a partir de la fusión en 2050 y para ello, el diseño del reactor debería comenzar ya”, señala. El acelerador que se quiere construir en Granada es una pieza clave de todo este engranaje, pues en la actualidad no hay ninguna instalación científica que permita generar una cantidad de neutrones equiparable a la que producirán las centrales de fusión y probar qué tipo de componentes serían capaces de aguantar el calor y la radiación de las reacciones de fusión.

El Dones tiene un coste de 360 millones de euros y comenzaría a funcionar en 2022, según los planes actuales. Tendría una vida útil de unos 10 años y generaría 360 puestos de trabajo directos y unos 12.000 contando los indirectos desde el comienzo de la construcción, según el resumen ejecutivo del proyecto. Según el documento, el retorno económico de la instalación sería de 900 millones de euros. Más allá, habría la posibilidad de que esta instalación se amplíe para funcionar hasta 2050.

Más potente que el LHC

“Este acelerador sería el más potente del mundo, más que el LHC”, explica Ibarra. Aunque la famosa instalación de Ginebra genera partículas a mucha más energía, el Dones produciría un número de partículas (neutrones) mucho más alto, razona. También sería la mayor instalación científica jamás construida en España y además está considerada como estratégica por la Unión Europea.

“Es difícil encontrar un proyecto en el que podamos gastar mejor el dinero”, asegura Javier Díaz, profesor de la Universidad de Granada que también participa en el equipo técnico que prepara la candidatura española. Díaz lamenta que la preparación de la propuesta española está “paralizada”. “Necesitamos un posicionamiento público de la Junta y el Ministerio, sin ese compromiso el mensaje que lanzamos es muy ambiguo”, considera.

El principal competidor de España en Europa sería Polonia, que tiene un peso mucho menor en fusión pero está demostrando mucho interés. “Aunque Polonia tampoco ha hecho una oferta en firme, se está moviendo más que nosotros”, explica Joaquín Sánchez, otro de los responsables del programa de fusión del Ciemat. “En España hay muchos actores involucrados y no se sabe qué parte lo está retrasando”, añade. En Europa, Croacia también ha manifestado su interés a Europa por albergar el Dones. Japón, que ya es sede de una instalación experimental previa dentro de este proyecto, sería el otro gran candidato, en caso de que ningún país europeo consiga al final montar una propuesta viable.

“España es la mejor preparada junto a Japón”, asegura Sánchez. El país contribuye en IFMIF al mismo nivel que Italia y Francia. Además las empresas españolas han tenido un papel considerable en el desarrollo de tecnología de fusión. En Iter, España es el tercer país que más contratos tecnológicos ha ganado. En opinión del físico, España se arriesga a perder “la gran ventaja” con la que goza actualmente. “Si algún otro candidato se pone a correr muy deprisa, lo perderemos”, lamenta. “La fecha límite para decidir la ubicación del proyecto sería final de año, aunque por ahora no está escrita en ningún sitio”, asegura.

El Gobierno central debe presentar una candidatura oficial en coordinación con la Junta de Andalucía

El Gobierno ha manifestado su interés por albergar la instalación a través de una carta de la Secretaría de Estado de I+D+i, dependiente del Ministerio de Economía. La idea es financiar la instalación en su mayor parte con fondos europeos de desarrollo regional (Feder). El Gobierno pondría el 80% a través de esta forma de financiación y la Junta de Andalucía el 20% con fondos propios. Esta aportación debería suponer en torno a un 50% del coste total, según los científicos involucrados en el proyecto. Junta y Gobierno se reunieron por última vez el 26 de abril, pero aún no han llegado en un acuerdo en firme. Tanto el Ministerio de Economía como la Consejería de Economía de la Junta han declarado a Materia su interés por el proyecto y por presentar una candidatura oficial para el mismo. Pero por ahora no hay ni fecha para una nueva reunión entre ambos ni tampoco para concretar la oferta final de España.

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