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Youtube, retira estos vídeos ya

Once piezas en español de las terapias alternativas más populares en la Red. Todas entrañan riesgos

Youtube, retira estos vídeos ya

Youtube es el oráculo del siglo XXI. Sus tutoriales hacen posible que cambiemos con nuestras manos el filtro de la lavadora o que aparezcamos especialmente guapos en las fotos de ese último viaje. Nada parece imposible desde que existen estos pequeños cursos en línea. El conocimiento al alcance de cualquiera es una ventaja indiscutible de los tiempos que corren, pero no está exenta de riesgo: sin ir más lejos, cada vez son más quienes sustituyen al médico de cabecera por la consulta casera a esta plataforma. Muchos de los vídeos que circulan por la Red y que ofrecen recetas milagrosas para acabar con multitud de dolencias tienen una apariencia perfectamente científica (tecnicismos, laboratorios, jerga especializada...), pero son, en realidad, bulos pseudocientíficos sin ningún rigor. Lo fácil que resulta toparse con estas informaciones y el catálogo de verdades absolutas que ofrecen, crean una atmósfera de falsa especialización en la que caen miles de espectadores, que se colocan en una posición vulnerable.

“Me dan igual los argumentos científicos que aportes a la discusión, porque esto lo he visto un vídeo en Youtube”: este pensamiento es la falacia ad youtubium (un chascarrillo que hace referencia a los nombres en latín de otras falacias comunes), según el bioquímico y divulgador científico J.M. Mulet, que intenta llamar la atención sobre lo nociva que puede ser esta exposición a tanta información mal relacionada con la medicina. “Supone para mucha gente un argumento de autoridad, dado que un material audiovisual no requiere saber leer ni escribir. Muchos médicos se quejan de que los pacientes les dicen lo que deben recetarles porque lo han visto en internet”, explica el autor del libro Medicina sin engaños (Planeta).

Pese a su amenaza potencial, esta información campa a sus anchas en el vasto mundo virtual. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un 4'38 % de la población acudió en el último año a una consulta de alguna práctica de medicina alternativa. “Antes de permitir que se hagan promesas de salud en un medio público, cuando la efectividad de esa terapia no está demostrada y puede producir graves problemas para la salud, buscadores como Google o YouTube deberían tener una actitud más crítica con ese tipo de vídeos. Si para los contenidos de sexualidad existe un banner en el que se debe identificar la edad del usuario para acceder, en contenidos de salud debería ponerse algún tipo de cortapisa para para informar de que ese contenido es dudoso y no tiene evidencias científicas”, observa Alfonso López Borgoñoz, presidente de ARP- SAPC (Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico). Esta lista de las terapias en español más visitadas en Youtube muestra un amasijo de imprecisiones y conceptos vagos que despistan a los usuarios. Explicando en qué consisten, pretendemos contribuir a la conciencia crítica necesaria para que estas estafas no proliferen y tengan consecuencias fatales. Arranca el recorrido por el diccionario audiovisual más disparatado.

Acupuntura

En este vídeo, que acumula más de 426.000 visitas, Hailiang Saebe, profesor de acupuntura, muestra los 6 puntos del cuerpo más utilizados en su especialidad y las aplicaciones posibles. Según Guillermo Quindós, catedrático de microbiología de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea (UPV/EHU) y miembro del Círculo Escéptico, los defensores de este procedimiento aseguran que es posible "desbloquear, restablecer y equilibrar el flujo energético del cuerpo estimulando puntos de la piel con agujas". Según esta lección audiovisual, el mismo lugar localizado en la mano sirve para curar tanto un dolor de muelas como un malestar cualquiera en otra parte de la cara. Añade el microbiólogo que en China y Japón, suele combinarse con moxa o moxibustión (estímulo con calor). Una versión más moderna también aplica electricidad, productos químicos, campos magnéticos (imanes) o láser. "Y están convencidos, además, de que existen puntos equivalentes en la mano (manopuntura) o la oreja (auriculopuntura). Derivan de ella el shiatsu, la reflexoterapia y la acupresión".

Pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) acepta esta práctica como analgésico (es decir, para aliviar dolores), Víctor Javier Sanz, médico y autor de ‘La acupuntura ¡vaya timo! (Laetoli), afirma que es "una pseudociencia pura y dura, como la astrología o el tarot y no algo alternativo con lo que tengamos que familiarizarnos. Energías misteriosas que rigen nuestra salud y enfermedad, metáforas fluviales, recetas cabalísticas invariables en el tiempo, vaguedades y contradicciones diagnósticas, puntos mágicos en la piel que lo mismo sirven para curar una enfermedad que la contraria. Que haya médicos que se crean y propaguen tales barbaridades es un auténtico atentado contra la salud pública". Según Mulet, esa mejoría es fruto únicamente del efecto placebo: "Si tienes un dolor crónico localizado en una parte del cuerpo y te clavan una aguja en otra, el cerebro se aturde y deja de hacer caso al sitio que te dolía originalmente".

Riesgos: Además del perjuicio que esta y las siguientes prácticas tienen sobre la salud si se abandona la medicina, a esta en particular Sanz añade que no siempre se utilizan agujas de un solo uso, por lo que pueden provocarse infecciones. Según la clínica Mayo, también pueden ser causa de dolor e irritación en los puntos de inserción de las agujas.

Bioneuroemoción

Como explica Emilio Molina, coordinador del área sobre "el origen emocional de la enfermedad" de RedUNE y miembro de ARP-SAPC, "la bioneuroemoción deriva de la nueva medicina germánica, que considera que algo tan grave como el cáncer es solo una reacción del cuerpo ante un choque emocional. De este movimiento surgió la biodescodificación o descodificación biológica, que extiende esa misma premisa a todas las enfermedades, afirmando que derivan de un problema o conflicto emocional". Su creador es Enric Cobera, el ponente de la conferencia en esta pieza de Youtube, donde mezcla una serie de filosofías agrupadas en un curso de milagros (sí, se llama así), que viene a decir que todo suceso vital es voluntario: "si estás enfermo es porque has pedido estarlo para, así, darte cuenta de que existe una situación que quieres cambiar […] Si vas por la calle y te roban, no te quejes (lo que significa que no llames a la policía), sino pregúntate: '¿Cómo te estás robando a ti?". Esta conferencia la han visto mas de 100.000 personas y "se trata de una de las pseudoterapias que más interés está despertando en estos momentos en España", según Molina.

Corbera se lava las manos: "Nosotros no curamos a nadie, simplemente la persona decide sanar su percepción y curarse". Y, en la misma línea, considera que la gente que no termina con su malestar es porque, en el fondo, no quiere hacerlo. Mulet asevera en su libro que esta técnica no tiene ningún estudio que la avale. Aporta un ejemplo: una mujer con un avanzado cáncer cérvico uterino pregunta a este experto por la red social Facebook qué debería hacer para acabar con su problema; la respuesta de este gurú fue así de inesperada: "ponte en cuarentena, aíslate de toda la familia y sobre todo de tu pareja".

Riesgos: Más allá de lo descabellado de pensar que las enfermedades no existen y esos síntomas son elección del paciente, creándole un importante sentimiento de culpabilidad, “todos sabemos qué pasa cuando se deja de tratar un cáncer. Por proponerlo, la bioneuroemoción es de las pseudoterapias más peligrosas y mortales en estos momentos”, lamenta Molina.

Homeopatía

Igual de peligroso es dejar de tratarse los tumores por pensar que son psicosomáticos que pretender curarlos con agua con azúcar. Esta charla asegura sin pudor que la obra es viable. No es la pieza más vista sobre esta disciplina: 25.000 personas se han entregado a su disfrute. Pero un tercio de los españoles ha probado estos tratamientos, según una encuesta realizada por el laboratorio homeopático Boiron. Y es, de todas estas pseudociencias, la más aceptada socialmente: sus medicamentos se venden en farmacias.

Creada por el médico alemán Samuel Hahnemann a finales del siglo XVIII, la homeopatía parte de dos principios: la ley de la similitud o semejanza (“lo semejante cura lo semejante”) y la ley de los infinitesimales (cuanto más diluido esté el remedio homeopático, más eficaz será su efecto curativo). Ninguna de estas dos leyes tiene base científica, algo que no impide que millones de personas hagan oídos sordos por el argumento pues a mí me funciona. “Los compuestos homeopáticos se presentan como bolitas o glóbulos de azúcar impregnadas con una dilución de un compuesto en agua. El principio activo está tan diluído que, normalmente, no queda ni una sola molécula en esa mezcla. Esto no es importante porque, según los homeópatas, el agua guarda memoria de su interacción la sustancia. Esta memoria es muy curiosa, por selectiva y misteriosa: ¡el agua solo recuerda lo que el fabricante quiere que recuerde!”, observa Quindós.

Riesgos: Como apunta este catedrático, sus ingredientes son empleados en muchas ocasiones para tratar enfermedades graves sin detener su desarrollo y provocando que el tratamiento eficaz con fármacos anticancerígenos, por ejemplo, comience demasiado tarde. Además, puede darse el caso de intoxicaciones o alergias a componentes que no deberían estar presentes en estos productos: las preparaciones en gotas contienen alcohol, por lo que son nocivas para embarazadas, niños y algunos pacientes con alcoholismo y otras dependencias; y los glóbulos, gránulos y tabletas, pueden contener lactosa, aunque deberían indicarlo para no causar problemas a personas intolerantes,

Flores de Bach

Son disoluciones de infusiones de flores y brandy que se aplican, en forma de gotas, por debajo de la lengua. "Nos llevan a otro estado de energía, vibracional, que permite descubrir quiénes somos, pues nos ayuda a conectar nuestro cuerpo con nuestra alma", explica en esta entrevista con más de 50.000 visitas el terapeuta floral José Salmerón Pascual. Esta alucinada teoría se basa en el supuesto efecto de las llamadas “energías sutiles” o “esencia de las plantas” para curar los estados mentales negativos, que consideran los causantes del malestar. La inventó el médico inglés Edward Bach a principios del siglo XX, cuando dijo haber encontrado las plantas con mayor energía curativa para el tratamiento de emociones como el abatimiento, los celos, el desaliento, la impaciencia, la ira o el temor. Pese a ser hija de la homeopatía, "los homeópatas odian las flores de Bach porque las ven como una mala copia y usurpan su mercado", afirma Mulet.

Riesgos: Quindós sostiene que la ingesta de las soluciones de esencias puede dar lugar a intoxicaciones.

Medicina tradicional china (MTC)

Los vídeos de masajes tienen un mayor éxito en la Red. En este, visto por casi 250.000 personas, se explican 13 técnicas de la MTC, prácticas tradicionales fundadas en creencias y supersticiones desarrolladas en China que considera que cualquier dolencia es síntoma de un desequilibrio en el Chi o Qi (energía vital). “Este tipo de medicina comprende terapias con hierbas (fitoterapia), alimentación, ejercicios físicos, meditación, acupuntura y diferentes tipos de masajes. Aunque utilizan la fitoterapia como último recurso, ya que, según ellos, el cuerpo humano dispone de unas sofisticadas defensas capaces de localizar los males del cuerpo y el alma, y de dirigir su propia energía y recursos para autocurarse”, indica Quindós.

Riesgos: Según un estudio de la Universidad de Sydney del Oeste (Australia), no existe tanta amenaza para los pacientes por posibles intoxicaciones (muchas de las hierbas llevan tóxicos y fármacos o son directamente venenosas), sobredosis o infecciones relacionadas con el mal uso (sin asepsia o esterilización) de las agujas, como para muchas especies animales, como rinoceronte o tigre, en peligro de extinción, con las que se fabrican medicamentos por su fuerte carga simbólica relacionada con la fuerza o la potencia viril.

Medicina ayurvédica

En esta especialidad también triunfan los tutoriales de masajes. El pequeño documental sobre estas líneas explica la mitología que acompaña a esta filosofía, similar a la de la MTC, en el que han pinchado unos 40.000 internautas. Originada en India, la Ayurveda es llamada por sus feligreses “la ciencia de la vida”. Esta es otra de las terapias que considera la afección como algo ajeno al cuerpo. Según sus practicantes, la causa también está en el desequilibrio de la energía vital, llamada, en este caso, prána. “Mezcla términos pertenecientes a la biología, la física cuántica y la filosofía. Su base es similar a la MTC, con la diferencia de que aquí el equilibrio pretende reestablecerse con infusiones de hierbas, preparados o ayunos”, apunta J.M. Mulet

Riesgos: Para Edzard Ernst, físico y profesor de la Universidad de Exeter (Inglaterra), los beneficios de esta terapia son más que dudosos, pero lo que están bien documentados son sus riesgos. Las medicinas ayurvédicas, según este experto, están normalmente adultaeradas con compuestos tóxicos para el organismo, como metales pesados.

Reiki

Más de 233.000 visitas tiene esta sesión de reiki online. Esta teoría consiste en la canalización de la energía y, por ende, la sanación, a través de las manos del terapeuta. Pues bien, esta maestra asegura que puede hacer una terapia efectiva a distancia y en diferido. Si la medicina ayurvédica se puede considerar la versión india de la MTC, escribe el bioquímico J.M. Mulet, "el reiki se considera la versión japonesa". Aunque se presenta como medicina milenaria, esta pseudoterapia fue creada en el siglo XIX. “Al fallecer su fundador, el sacerdote Mikao Usui, varias personas se autoproclamaron herederos del saber y crearon diversas escuelas como la establecida por Hawayo Takata en Hawái, donde nació su versión occidental”. Tanto Mulet como Ernst exponen que nada avala los efectos curativos en esta práctica.

Riesgos: Los expertos coinciden en que sus riesgos son similares a los de las otras terapias naturales tradicionales, la ayurveda y la MTC.

Medicina ortomolecular

Tampoco la medicina ortomolecular contempla la existencia de las patologías. Según esta pseudoterapia, un tratamiento a base de concentraciones elevadas de vitaminas, minerales y otras moléculas, superiores a las recomendadas por la medicina, es suficiente para curar cualquier tipo de dolencia, pues esta es únicamente un síntoma de que el cuerpo carece de alguno de los nutrientes esenciales. No tiene relación alguna con la dietética y la nutrición, que se fundamentan en evidencias científicas, como subraya Quindós. “Los terapeutas ortomoleculares se apropian del legado de Linus Pauling, premio Nobel de Química en dos ocasiones (1954 y 1962), al quien consideran su fundador y que expresó opiniones contradictorias o erróneas al abordar otros campos de la ciencia en los que sus conocimientos eran limitados”, prosigue.

Riesgos: Los peligros de acumular vitaminas existen, al igual que el potencial riesgo de agarrarse a creencia sin fundamento. “Un ejemplo fue el aumento de contagios y muertes por sida en la República de Sudáfrica, por dejar los tratamientos antirretrovirales eficaces y optar por la administración de complementos vitamínicos a dosis elevadas. El expresidente de Sudáfrica Thabo Mbeki fueron grandes impulsores de estos tratamientos”, recuerda Quindós.

Orinoterapia

La enfermedad tampoco existe para los defensores de la orinoterapia, quienes afirman que la enfermedad se explica por haber dejado de bebernos nuestra propia orina al nacer (mezclada con el líquido amniótico, según apunta este líder de la orinoterapia, Carlos Barrera), que nos protegía de todo padecimiento. Barrera compara, sin ningún tipo de cuidado, una uña enterrada y un cáncer terminal: "Esta terapia es igual de válida para una cosa que para la otra". La orina, habitualmente la propia, es utilizada según sus seguidores con fines terapéuticos: ingerida, aplicada sobre la piel e incluso inyectada dependiendo de la dolencia para la que se aplique. “Sus defensores insisten en que prácticamente cualquier enfermedad es susceptible de ser curada con la orina. Y destacan los efectos antimicrobianos de la orina y su posible poder antialérgico”, describe Quindós.

Riesgos: “Se ha descrito algún caso grave e incluso la muerte por inyecciones de orina en vena o a través de soluciones de nutrición intravenosa”, explica este catedrático de la UPV/EHU.

Osteopatía y osteopatía craneal

Estas imágenes, con casi 180.000 visitas, explican cómo funciona esta técnica de tratamiento de las articulaciones. Creada en el siglo XIX por Andrew Taylor Still, el término de esta pseudoterapia resulta confuso, como advierte Quindós, porque etimológicamente quiere decir “enfermedad de los huesos”. Abundan las consultas especializadas en la materia.

El experto del vídeo enumera sus conceptos fundamentales: “La estructura gobierna la función' (la estructura es la unión íntima de todos los componentes del cuerpo, y si funciona correctamente no habrá enfermedad), 'la unidad del cuerpo' (el cuerpo es una unidad: homeostasia o equilibrio físico, bioquímico, emocional y energético), 'la autocuración' (el cuerpo es capaz de sanarse por sí mismo) o 'la regla de la arteria' (donde el suministro de sangre arterial es normal, la estructura del cuerpo funciona)".

Riesgos: A efectos prácticos, no tiene ningún fundamento científico, como defiende Mulet. "Tiene la misma efectividad que un placebo, pero como mucho puedes salir con un moretón o un pellizco y la cartera vacía. También realizan manipulaciones que afectan a la columna, por lo que cabe la posibilidad de que rompan alguna vértebra".

Quiropráctica

Le pasa algo parecido que a la osteopatía, es fácil verla relacionada con la fisioterapia y, por lo tanto, que tenga una apariencia totalmente fiable. Casi medio millón de personas han visto este vídeo en el que se explica cómo se relaciona la columna vertebral con el resto del cuerpo. Apoyada en la kinesiología, "esta técnica creada por el canadiense Daniel David Palmer en 1895 comparte con la auriculoterapia y el vudú una especie de magia representativa", explica J.M. Mulet. “En este caso, la representación del organismo humano no se ubica ni en los pies ni en la oreja, sino en la columna vertebral, por la que transita todo el flujo de energía del cuerpo. Al manipular la columna se restablece el equilibrio con el fin de curar la enfermedad”, agrega.

Riesgos: Realizan movimientos violentos como giros de cuello o espalda, señala Mulet en su obra: "Una peculiaridad es que cuenta con colegios profesionales que parecen de verdad, e incluso una carrera académica propia que también lo parece". Este engaño sistematizado hace muy difícil discriminar entre lo que puede curarnos y lo que no. Y ese es el gran peligro.

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