Selecciona Edición
Iniciar sesión

20 años del baile que convirtió a Salma Hayek en mito erótico: esta es la historia

La tórrida escena con la serpiente de 'Abierto hasta el amanecer' dejó (y sigue dejando) extasiado al público. Y eso que ella se negó

Salma Hakey, en un momento de 'Abierto hasta el amanecer'.

Cuando termina la actuación de Salma Hayek, Quentin Tarantino (esta vez como actor), con la boca abierta, se deja caer sobre su silla, extasiado. Acaba de pasarle un tráiler por encima. Si la cámara enfocara en ese momento al patio de butacas, la mayoría de los espectadores, hombres, mujeres, homosexuales, heterosexuales... todos tendrían la misma reacción de Tarantino. ¿Qué ha sido eso que acaba de ocurrir en el escenario? Sencillo: seguramente los cuatro minutos más eróticos de la historia del cine comercial moderno. O, al menos, uno de ellos. Y eso que la protagonista, Salma Hayek, por aquel entonces con unos lozanos 29 años, estaba pasando un mal rato justo cuando la rodaba.

La actriz mexicana (nacida en Coatzacoalcos hace 49 años) tiene una fobia atroz a las serpientes, aunque resulte difícil de creer viendo su baile sexual con una pitón enroscada en Abierto hasta el amanecer, la película dirigida por el cineasta Robert Rodríguez, que se estrenó en enero de 1996. Veinte años han pasado de la escena que convirtió en un mito erótico a la actriz y que marcó su carrera para siempre, lo cual tiene mérito teniendo en cuenta que ha interpretado hasta a Frida Kahlo.

Son los cuatro minutos más eróticos de la historia del cine comercial moderno. Y eso que, Salma Hayek, por aquel entonces con unos lozanos 29 años, estaba pasando un mal rato justo cuando la rodaba

Su pánico por el reptil le llevó a rechazar inicialmente el papel de Satánico Pandemonium, pero Quentin Tarantino, que además de actuar era el guionista, tuvo la audacia de mentirle diciéndole que Madonna estaba a punto de aceptar el papel. Este dato empujó a Hayek a someterse a dos meses de tratamiento de hipnosis para prepararse mental y físicamente para enfrentarse a la serpiente.

En realidad, Tarantino tenía claro que quería a Salma Hayek. Le gustó tanto cuando la vio en Desperado (Robert Rodríguez, 1995) que cambió la primera versión del guion. La sensual bestia asesina se llamaba Blonde Death (Muerte Rubia), pero Salma era todo lo contrario a una rubia. Así que llamó al personaje Satánico Pandemonium, basándose en una de sus películas de serie B preferidas, la mexicana La sexorcista. Satántico Pandemonnium (Gilberto Martínez Solares, 1975). Para Juan Manuel Corral, director de la editorial Lineas paralelas y autor del libro Quentin Tarantino. Glorioso bastardo (editorial Dolmen) las influencias de la película van desde la productora de terror Hammer y Kung Fu contra los 7 vampiros de oro (Roy Ward Baker, 1974) hasta Sam Raimi, George A. Romero y el John Carpenter de Asalto a la comisaría del distrito 13.

Joanna Cassidy en 'Blade runner' (1982), influencia para el baile de Salma Hayek.

Una vez controlada su fobia a las serpientes, la actriz esperaba las instrucciones del director. Pero Robert Rodríguez se limitó a dar solo una indicación: enróscate esa pitón amarilla de casi tres metros y medio y déjate llevar por la música. Así, sin coreografía ni ensayo previo. Fue la misma directriz que le dio a Jessica Alba para su también memorable baile de vaquera en Sin City (2005). Por eso Salma Hayek describe la experiencia como "un ritual de comunión espiritual entre la serpiente y yo". Es una forma de verlo. Otra sería: una experiencia calurosa que nos despertó un inusitado interés por los pies.

Quentin Tarantino es un confeso fetichista de los pies femeninos, como pudimos comprobar en Pulp Fiction, Malditos bastardos o Kill Bill. De hecho, Juan Manuel Corral recuerda que la escena fue escrita por Robert Rodríguez. "Rodríguez pretendía limar las filias cinematográficas de su amigo. El guion inicial, escrito por Tarantino en su totalidad, se apoyaba sobre todo en una historia convencional de vampiros, y el mexicano decidió incluir mucho material de cosecha propia".

La periodista Rita Abundancia, que escribe una columna semanal sobre sexo en SModa, tiene una teoría al respecto: "Quentin Tarantino no es un tipo interesado en el erotismo de manual. A él le interesa realmente lo que le excita, aunque sea incluso cutre". Es posible que Tarantino encontrase inspiración en clásicos de culto como Snake Dancer (Dirk de Villiers, 1976), la mexicana La muerte viviente (Juan Ibáñez y Jack Hill, 1971) y por supuesto Blade Runner (Ridley Scott, 1982). Para Abundancia, la escena tiene símbolos eróticos claros: "La serpiente es un elemento muy fálico. Además, eligen una de color carne, que se restriega por su cuerpo estimulando nuestro inconsciente erótico colectivo".

"La serpiente es un elemento muy fálico. Además, eligen una de color carne, que se restriega por su cuerpo estimulando nuestro inconsciente erótico colectivo"

Abundancia destaca la dominación latente en todo el baile. "Salma está elevada por encima de sus espectadores y atraviesa varios momentos álgidos que recuerdan a los de una relación sexual". En la composición de la escena están presentes los cinco elementos que según las culturas japonesas e hindúes y la tradición clásica creaban, pero también destruían la naturaleza. Es conocida la pasión de Tarantino por todo lo oriental. "La tierra es el cuerpo de Salma, el agua está presente en el tequila que ella se tira y que incluso recuerda a la eyaculación, el fuego es parte del decorado, el aire está representado por los movimientos que ella hace con el pelo y el éter es ese ambiente tan cargado y tan viciado del prostíbulo barato en el que no se puede respirar", explica Abundancia

El erotismo en el cine de Tarantino se ha refinado con el tiempo. Según Corral, "antes de este filme, Tarantino era muy tosco con relación a la figura de la mujer. Luego ha incluido secuencias que beben de Luis Buñuel, sobre todo en lo que se refiere a ese fetichismo ligado a los pies de mujer. Finalmente, Tarantino repescó una subrama del cine erótico japonés llamada Pinky Violence, que plasma en el díptico Kill Bill con mucho rigor; así, el personaje de Uma Thurman reúne las características de los mitos libidinosos de este cine, como Meiko Kaji o Reiko Ike".

También es parte fundamental de la escena la música. La canción se titula After dark, y es de la banda californiana Tito y Tarántula. El especialista musical Xavi Sancho, reflexiona sobre este aspecto hasta llegar a una conclusión intrépida: "La canción de Tito & Tarántula, a priori, lo tiene todo para ser el perfecto acompañamiento musical para la escena. Versa sobre vampiros, tiene ese aire fronterizo y llega interpretada por una banda de colegas de Robert Rodríguez, desconocidos hasta la fecha y esforzados en pantalla ante la que era su primera opción de lograr trascender. A la postre, también la última. Pero del mismo modo que la película no termina de funcionar porque Tarantino la deja en manos de un amigo, la escena no alcanza la perfección porque la canción, la verdad, no es demasiado buena. De hecho, si uno ve seguidas ahora esta escena y la de Michael Madsen en Reservoir dogs, torturando y finiquitando a un pobre diablo al ritmo de Gerry Rafferty, se da cuenta de que una navaja y un malnacido pueden resultar tan o más sexis que una maciza y una serpiente cuando la canción es realmente brillante".

Lo curioso es que Abierto hasta el amanecer fue un relativo fracaso (apenas cubrió su presupuesto de 18 millones de euros) porque a pesar de respirar un seductor atractivo adolescente su violencia fue castigada con una calificación que prohibía la entrada a menores de 16 años. Dos años antes, Entrevista con el vampiro (Neil Jordan, 1994) sí había llevado al público adolescente a las salas y la promoción de Abierto hasta el amanecer hacía una referencia a ello: "Vampiros. Nada de entrevistas", aseguraba el tráiler.

Tarantino y Rodríguez vieron mucho 'La muerte viviente' (1971) antes de hacer 'Abierto hasta el amanecer'.

Sin embargo, Abierto hasta el amanecer sí fue un éxito en los videoclubs y ha ido agrandándose con los años, convirtiéndose en una película que gusta a los puristas y también al gran público. Incluso ha dado lugar a una serie titulada igual que la película que se estrenó en 2014 en el canal de televisión fundado por Robert Rodríguez, El Rey Network, y que acaba de renovar por una tercera temporada. La serie recupera todos los personajes de la película ampliando la mitología azteca de las criaturas y la relación entre los humanos. En la serie, la actriz mexicana Eiza González homenajea el baile con la ayuda de efectos digitales.

Incluso Britney Spears se inspiró en el baile de Hayek en una actuación para los premios MTV de 2001. La canción se llama I'm a slave 4 you, pero en la interpretación la verdadera esclava es la pobre serpiente, a la que Spears mareó mientras se contoneaba sin pedir disculpas por ello. Luego Britney se casó y tuvo dos hijos, pero cuando sus retoños, Hayden y Preston Federline-Spears, crezcan y vean Abierto hasta el amanecer (si es que no la han visto ya), estamos seguros de que la adorablemente irresponsable de Britney les dirá: "Bah, eso no es nada. Buscad en Youtube la actuación de mamá".

Pero si hay algo que hace memorable ese baile es que lanzó a Salma Hayek. Ella sería el primer modelo de actriz empeñada en dilapidar las convenciones de las-chicas-en-Hollywood-son-su-cuerpo y rodar proyectos que ella estimaba necesarios (como su papel como Frida Kahlo en Frida, por el que optó al Oscar en 2003) y luchar por causas sociales. En su caso, la presencia de los latinos en Hollywood o el feminismo. En 2013 cofundó, junto a Beyoncé, un proyecto llamado Chime for Change destinado a luchar por los derechos de la mujer en todo el mundo y en noviembre todavía estaba recogiendo premios por su labor.

Y como la madre naturaleza a veces es vengativa, en 2010 le ocurrió algo a la actriz que cierra el círculo. Durante una entrevista para el programa televisivo Extra, una serpiente irrumpió sin saber muy bien de dónde salía. La aterrorizada reacción de Hayek resulta hilarante y el mundo entero recordó cómo el destino de la actriz está inevitablemente ligado a los reptiles.

 

Más información