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Phil Hogan, comisario de Agricultura

“Empoderar a la mujer rural de los países en desarrollo es crucial”

El responsable de agricultura de la UE subraya la importancia de la cooperación europea para sacar de la pobreza a millones de personas

Phil Hogan, comisario de Agricultura y Desarrollo Rural.

Phil Hogan, comisario de Agricultura de la Comisión Europea, comparte su visión de cómo la Unión Europea (UE) y los países en desarrollo pueden mejorar considerablemente la seguridad alimentaria mundial de forma conjunta, mediante la innovación y unas prácticas agrícolas sostenibles.

Pregunta. Usted ha dicho recientemente que las políticas de la UE tienen que desempeñar una función real a la hora de mejorar la seguridad alimentaria mundial y alimentar al planeta de una forma sostenible. Sin duda, la agricultura es crucial para reducir la pobreza y erradicar el hambre. ¿Puede explicarlo de forma más detallada?

Respuesta. Desde que soy comisario he hecho hincapié sistemáticamente en que la Política Agraria Común (PAC) tiene una responsabilidad real a la hora de contribuir a alcanzar el objetivo de alimentar al mundo. Europa tiene una amplia experiencia en gobernanza agraria compartida. Hemos reformado la PAC, que funciona en los 28 Estados miembros de la UE con sus 500 millones de ciudadanos, para que sea más dinámica y para que esté más orientada al mercado, pero también para que se centre mucho más en nuestras obligaciones compartidas en materia de medio ambiente y sostenibilidad. La evolución de la PAC ha sido un proceso de aprendizaje para todos nosotros y, desde luego, creo que los países en desarrollo podrían aprender de nuestros numerosos éxitos, y también de nuestros errores.

P. ¿Cómo debería ser la agricultura del siglo XXI? ¿Y qué tipo de agricultura es aconsejable para los países en desarrollo?

R. No existe un único modelo de agricultura del siglo XXI que sea adecuado para todo el mundo. La experiencia de la UE ha demostrado que los modelos más eficaces son aquellos mediante los cuales las áreas locales cumplen los objetivos colectivos adaptando las políticas a sus necesidades y a sus puntos fuertes. Esa es la razón por la cual se proporcionan unos grados de flexibilidad tan elevados a los Estados miembros y a las regiones de la UE a la hora de cumplir sus objetivos y sus obligaciones en materia de PAC.

Los países en desarrollo tienen que determinar qué es lo más adecuado para ellos, desarrollando políticas que permitan que sus agricultores se ganen bien la vida con su trabajo, y contribuyendo al mismo tiempo al cumplimiento de los objetivos más generales en términos de producción, sostenibilidad, agricultura inteligente y desperdicio de alimentos.

P. ¿Cuáles son las técnicas innovadoras que podrían ayudar a lograr una agricultura sostenible para el siglo XXI, especialmente en los países en desarrollo? ¿Cuáles serían las limitaciones medioambientales? ¿Los países en desarrollo deberían, por ejemplo, desarrollar transgénicos, aunque la UE se muestre reticente, en general, a hacerlo?

R. Existen dos ámbitos en los que se requiere una auténtica innovación para fomentar la intensificación sostenible que la agricultura tiene que lograr en este siglo. El primero es desde la perspectiva política: las estructuras internacionales para la cooperación en el sector agroalimentario deben reforzarse y ampliarse, y me enorgullece decir que la UE es muy activa en los debates internacionales. En la reunión de ministros de Agricultura del G-20 que tuvo lugar este año, apoyé la propuesta de crear una plataforma común para compartir información y buenas prácticas para medir y reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.

El segundo ámbito es el de las explotaciones agrarias y el de todas las fases del proceso de producción agrario, en el que la tecnología y la innovación pueden dar pie a numerosas mejoras.

Los países en desarrollo podrían aprender de nuestros numerosos éxitos, y también de nuestros errores

P. La capacitación de las mujeres es una idea recurrente en lo que se refiere a la agricultura, pero también para reducir las pérdidas de alimentos. ¿Es un eslogan o existen cosas prácticas que la UE pueda hacer en este ámbito?

R. En Europa hablamos a menudo de apoyar a las explotaciones familiares: terrenos agrícolas en los que la mayoría o todos los miembros de la familia, incluidas las mujeres, contribuyen de diversas maneras esenciales. El hecho de permitir que las mujeres desempeñen papeles fundamentales en todos los ámbitos de la producción agrícola es absolutamente esencial si los países en desarrollo quieren desarrollar plenamente su potencial en el sector agroalimentario. Esto no es solo palabrería: la Comisión está predicando con el ejemplo financiando prácticas agrarias sostenibles en países en desarrollo, centrándose en la agricultura minifundista y en las mujeres, en la formación de organizaciones de agricultores, en las cadenas de abastecimiento y comercialización, y en la inversión en agroindustrias privadas responsables. El centrarse en las mujeres ha sido una prioridad especial, dado su papel tradicionalmente esencial en las pequeñas explotaciones.

P. Ha mencionado la revolución agrotecnológica como forma de superar retos como el incremento de la escasez de agua y la falta de terreno cultivable. ¿Puede explicarlo de forma más detallada?

R. La agricultura del futuro será una agricultura del conocimiento. Por ejemplo, debemos dar prioridad al desarrollo de servicios de asesoramiento agrícola que funcionen para permitir una transferencia puntual y eficaz de datos y de información.

En las explotaciones estamos entrando en la era de la agricultura de precisión: reforzar el uso de la tecnología y de los datos para que los agricultores puedan hacer su trabajo de forma más inteligente y más eficiente.

Es el momento adecuado para fomentar la agricultura de precisión para mejorar la gestión de las tierras, la rotación de los pastos y la conservación del suelo, la gestión de plagas, la gestión de nutrientes, la diversidad de cultivos y la conservación del agua. Esto se logra principalmente mediante el uso de sensores en las explotaciones.

La Comisión está financiando prácticas agrarias sostenibles en países en desarrollo, centrándose en la agricultura minifundista y en las mujeres

Los nuevos sistemas de equipos y programas informáticos mejorarán la agricultura de numerosas maneras. Los nuevos sistemas de producción agrointeligentes usarán TIC avanzada en todas las fases de la cadena alimentaria: desde la granja hasta el procesamiento y la venta al por menor. Estas innovaciones mejorarán la calidad de la producción de cultivos y la calidad de la salud del ganado, pero también mejorarán significativamente la calidad de vida de los agricultores.

Daré solo un ejemplo de pensamiento innovador del país que mejor conozco: la aplicación irlandesa para la agricultura Herdwatch ayuda a los ganaderos de vacuno y los productores de leche a mantener registros electrónicos de su ganado, lo que asegura un fácil cumplimiento de las normas de la UE y un valioso ahorro de tiempo.

P. ¿Qué ayuda puede proporcionar la UE a los países en desarrollo en el ámbito de la agricultura? ¿Cómo puede ayudar la investigación de la UE a estos países? ¿Qué posibilidades tienen sus investigadores de beneficiarse de los programas de la UE?

R. Los programas de la UE ya se dirigen a los pequeños agricultores, que constituyen la mayoría del sector agrícola en los países en desarrollo, para ofrecerles una formación profesional con el fin de mejorar su base de conocimientos y sus técnicas.

La UE también fomenta la investigación científica en campos de especial importancia para los países en desarrollo, lo que refuerza su capacidad para diseñar y llevar a cabo programas de investigación colectivos, como los impulsados por los sucesivos programas marco de la UE para la investigación.

La UE también proporciona ayuda de otras maneras estratégicas e inteligentes. Por ejemplo, el Banco Europeo de Inversión está realizando un excelente trabajo en el desarrollo de instrumentos financieros eficaces y centrados en un objetivo para proyectos en países en desarrollo. Muchos de ellos funcionan de manera sensacional y ya están dando resultados positivos.

P. ¿Qué hay de las cadenas de valor? ¿Los países en desarrollo serán capaces de conseguir una parte equitativa del comercio mundial? ¿Cómo puede asegurarse la UE de que sus políticas comerciales no perjudican al desarrollo?

La inversión en la agricultura de los países en desarrollo es la forma más directa de sacar a los agricultores de la pobreza

R. Hay que lograr un delicado equilibrio entre encontrar nuevos mercados para los productos de alta calidad, seguros y sostenibles de la UE, por una parte, y, por otra, poner al alcance de los países en desarrollo una parte equitativa de los mercados mundiales. Esto se logrará mediante el compromiso y la negociación, lo que llevará a unos acuerdos comerciales inteligentes y sostenibles.

En los últimos años, la UE ha negociado varios acuerdos de libre comercio con países centroamericanos, Corea del Sur, Marruecos, Perú, Colombia y, más recientemente, Canadá y Vietnam.

También hay una apremiante necesidad de una mayor reflexión conjunta a escala internacional. Solo por poner un ejemplo, podemos seguir reforzando el Sistema de Información del Mercado Agrícola y aumentar la contribución de la Reunión Anual de los Principales Economistas Agrícolas.

P. ¿La Comisión animará a la industria agropecuaria de la UE a invertir en países en desarrollo?

R. Sí. Todos saldremos ganando si se incentiva a la industria agropecuaria de la UE para que vea las posibilidades de las inversiones en países en desarrollo. La inversión en la agricultura de los países en desarrollo, que tiene posibilidades de crear riqueza, es la forma más directa de sacar a los agricultores de la pobreza, generando así el crecimiento económico que, a su vez, creará una nueva generación de consumidores para las exportaciones agroalimentarias europeas.

La mejora de la gestión agrícola, así como de las prácticas en los países en desarrollo, tiene que venir acompañada de inversiones, especialmente del sector privado. Estoy trabajando con el comisario Mimica y la comisaria Bienkowska, para animar a la industria agropecuaria de la UE a invertir en la agricultura de los países en desarrollo, teniendo en cuenta las posibilidades para el aumento de la producción y las oportunidades para la investigación y la innovación que ofrecen.

Creo que este enfoque estratégico del comercio puede impulsar nuestra futura prosperidad compartida.

Este contenido es fruto de una colaboración con Euractiv, donde fue publicado originalmente.