Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
vídeo

Indonesia: La selva o la vida

Los indígenas de Pandumaan y Sipituhuta en Sumatra luchan por defender su hábitat

Un documental narra su batalla diaria

 Handicrafted Films

Hay lugares donde la frontera entre los claros y la selva es una trinchera. Los bandos que ahí se enfrentan tienen un objetivo muy concreto: luchar por los árboles. Son ejemplares enormes que pueden tener varios metros de diámetro y alzarse como torres frente a las excavadoras que pretenden derribarlos. Pero, sobre todo, son árboles que marcan la diferencia entre una forma de vivir en el mundo que garantiza un futuro para todos y que abre la puerta para que ese futuro sea más justo, y otra forma de estar en la Tierra que despilfarra el mañana convirtiéndolo en pulpa de celulosa, beneficiando a unos pocos. Uno de esos lugares está en Indonesia, en los pueblos de Pandumaan y Sipituhuta, en el norte de Sumatra.

A un lado de la frontera están las comunidades indígenas que defienden la selva. La defienden porque es suya, porque desde hace 300 años la han conservado y cultivado. Han sembrado árboles benzoides para aprovechar su savia y vivir de la selva, manteniendo su buena salud y su diversidad. Aprovechan otros productos que venden en los mercados locales o a intermediarios que los exportan. También defienden la selva porque saben que, si las comunidades como la suya ceden, todos perdemos, porque esos bosques son clave para mantener los patrones de lluvia de la región, porque en el freno a la deforestación de los trópicos está una de las claves del cambio climático, porque estamos en uno de esos momentos en la Historia en que lo que se pierda, se pierde para siempre. Las comunidades indígenas de Pandumaan y Sipituhuta defienden la selva porque, si no lo hacen ellos, no lo hará nadie.

Del otro lado de la trinchera, frente a ellos, está la empresa PT Toba Pulp Lestari, que quiere sustituir los cientos de especies vegetales que componen y habitan la selva por una sola: el eucalipto que convertirán en pulpa para papel y otros productos de celulosa. Quiere hacerlo porque puede, porque ha tejido una red de complicidades en los gobiernos de todos los niveles que le garantizan impunidad y reprimen a quienes se le oponen. Quiere hacerlo porque, si la selva genera recursos que se reparten entre muchos, los dividendos de plantaciones como la que tiene planeada quedan en pocas manos, y todas son suyas.

Ésa es la historia que cuenta este documental de Handcrafted Films y que forma parte de la serie Si no nosotros, ¿entonces quién?, con la que ha recogido las experiencias de comunidades forestales de todo el mundo, desde los cocotales brasileños hasta los bosques de Sumatra.