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TRIBUNA

¿Es Ciudadanos de derechas?

Su programa económico persigue un mercado eficiente que busca facilitar la igualdad social

En la ruidosa cacofonía de voces del debate político español resulta difícil hacerse una idea del posicionamiento ideológico de unos y otros partidos. En lo que sigue, trataré de responder a la pregunta del título analizando tres propuestas económicas de Ciudadanos sobre algunos de nuestros problemas sociales más urgentes: (1) la “dualidad”, (2) la precariedad y (3) el paro de largo plazo. Para hacerlo las contrapongo a las propuestas de Podemos sobre esos mismos temas concretos. La comparación con Podemos no es aleatoria. Se trata también de un partido nuevo, que podría ganar las elecciones y que además es el único que ha publicado unas primeras propuestas económicas.

1. Dualidad: empecemos por el diagnóstico. La enorme brecha entre los costes de despido entre trabajadores fijos y temporales hace que nuestro mercado laboral sea un sistema enormemente injusto que penaliza de manera desproporcionada a los jóvenes, además de ser ineficiente en términos económicos: la seguridad laboral no la determina la productividad o el esfuerzo del trabajador sino el tipo de contrato que tiene. Además la alta rotación hace que las empresas no invierten en la formación de sus trabajadores.

Ningún partido hasta ahora se ha atrevido a abordar el problema de la dualidad seriamente, entre otras cosas, por la fuerte presión de los sindicatos que representan los intereses de los trabajadores con contrato fijo (los insiders, en la jerga económica).

¿Qué propone Ciudadanos para solucionarlo? Ciudadanos propone un contrato único con costes de despido crecientes para eliminar la barrera artificial entre contrato fijo y temporal. La propuesta incluye también un seguro contra el despido que consiste en aportaciones mensuales de la empresa a una cuenta para cada trabajador (para despido o jubilación) y una bonificación en cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas que despidan menos.

Algunos en la izquierda argumentan que el contrato único “es de derechas” y que aumentará la precariedad. Ese diagnóstico es engañoso. Lo que hace el contrato único es terminar con la diferenciación entre fijos y temporales. El nivel medio de protección de los trabajadores viene determinado por la curva de costes de despido. Por tanto, si Ciudadanos decidiera mantener “los costes medios de despido” a un nivel similar, la nueva regulación eliminaría la dualidad sin disminuir la protección media de los trabajadores.

¿Qué alternativa ofrece Podemos? Pues bien, en el programa que firman los economistas Navarro y Torres (¡de 68 páginas!) no se menciona ni una sola vez el término “dualidad”. Y aunque se reconoce parte del problema, “los puestos de trabajo a tiempo completo e indefinidos se transforman en otros temporales y a tiempo parcial” (página 26), no se ofrece ninguna propuesta específica para solucionarlo. El único cambio regulatorio que se propone es la “derogación de la reforma laboral”, aunque no queda claro si eso implica volver a la regulación anterior a la crisis (la más disfuncional de Europa), o a otro modelo.

Ningún partido hasta ahora se ha atrevido a abordar el problema
de la dualidad

2. Precariedad y pobreza: en gran parte como resultado de la mala regulación laboral, España tiene alrededor de 7,5 millones de personas que no alcanzan el salario mínimo anual y que viven en la pobreza y la precariedad.

¿Qué propone Ciudadanos para solucionarlo? Ciudadanos propone un complemento a la renta de las familias que cobren por debajo de una determinada cuantía anual, dependiendo de la situación familiar, del número de hijos, etcétera. En vez de pagar impuestos, los que estén por debajo de esa cuantía recibirán una transferencia del Estado. La gracia de la medida, que toma como referencia el Earned Income Tax Credit que se aplica con bastante éxito en Estados Unidos, es que ofrece incentivos a trabajar. Está dividida en tres tramos, uno creciente, uno plano y uno decreciente.

Por ejemplo (me invento los números): digamos que los que ganan por debajo de 10.000 euros al año reciben un impuesto negativo (transferencia) proporcional a su sueldo (un porcentaje, digamos del 25%, que hace que aumente el monto de la transferencia a medida que uno se acerca a 10.000 euros). Entre 10.000 y 15.000 euros un importe fijo (digamos de 2.500) y entre 15.000 y 18.000 euros una transferencia decreciente. A partir de 18.000 euros se empezarían a pagar impuestos “positivos”.

La medida es muy original, aunque es pronto para saber cuáles podrían ser los efectos redistributivos finales. Habría que saber qué otros complementos reciben los que no trabajan, qué pasa con el salario mínimo, etcétera. También habría que saber lo que cuesta, aunque Ciudadanos dice que alrededor del 1% del PIB, lo que parece razonable. Pero en principio no es una medida “de derechas” puesto que tiene el potencial de beneficiar a millones de personas con sueldos muy bajos.

¿Qué propone Podemos? Podemos propone “articular un gran pacto estatal contra la pobreza y la exclusión social orientado (…) a establecer un sistema de renta mínima garantizada como derecho subjetivo de todas las personas” (página 17) y un “incremento del salario mínimo” (página 46).

La renta mínima es una propuesta parecida a la anterior, con la diferencia que se ofrece a todo el mundo y que por debajo de esa cuantía nadie tiene incentivos a trabajar. Dadas las restricciones presupuestarias existentes, su cuantía no podría ser muy alta, con lo que tampoco solucionaría el problema de la precariedad. Dado que ya existe en España algo muy parecido a la renta mínima, la Renta Mínima de Inserción (de unos 420 euros de media), la cuestión sería determinar la cuantía y explicar cómo financiarla.

Haciendo unos números rápidos las cuentas no salen. Si calculas 6.000 euros anuales (500 euros al mes) por alrededor de 15 millones de adultos que no trabajan (asumiendo que solo la cobran esos) te salen, para empezar, 90.000 millones (casi un 10% del PIB). Aumentar el salario mínimo es desde luego una medida discutible pero no necesariamente mejor para reducir la precariedad laboral y la pobreza que la propuesta de Ciudadanos.

El programa de Podemos no menciona ni una vez a los desempleados de larga duración

3. Paro de larga duración: España tiene más de tres millones de parados de larga duración (es decir, que llevan más de dos años sin trabajar). En gran parte como resultado de la burbuja de la construcción, muchos de estos trabajadores no tienen el tipo de formación que el mercado demanda.

Ciudadanos propone tres cosas para ayudar a su reinserción. Primero, un programa de formación para parados de larga duración, aunque sin intermediarios. Es decir, que sean los propios parados los que reciban directamente “cheques de formación” para evitar que políticos, sindicatos u organizaciones empresariales tengan incentivos para apropiárselo. Segundo, bonos de contratación a parados de larga duración. Y, tercero, una orientación individualizada. Evidentemente, el seguimiento individualizado es caro y Ciudadanos deberá explicar cómo lo va a financiar. Pero en principio son propuestas positivas, que van en línea con las políticas activas de éxito del resto de Europa.

¿Y qué propone Podemos? Pues bien, aunque parezca mentira el colectivo de desempleados de larga duración no se menciona ni una sola vez en todo el texto. Y como es lógico, sin diagnóstico es muy difícil proponer soluciones concretas que en este caso, como en los otros, brillan por su ausencia.

Y bien, ¿son las medidas de Ciudadanos de derechas? Juzguen ustedes mismos. Pero si lo que caracteriza a la derecha liberal conservadora es la desregulación económica y la libre empresa como manifestación de la libertad individual y a la izquierda liberal y progresista (por tanto, no rupturista con la economía de mercado) la regulación necesaria para que un mercado eficiente contribuya a la igualdad social, la propuesta de Ciudadanos creo que aporta soluciones que van en este último sentido. Ahora le toca el turno al resto de partidos.

Antonio Roldán Monés es máster en Política Económica por la Universidad de Columbia y doctorando en Economía Política en LSE.
@toniroldanm

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