COLUMNA

La Tartera

Me da la impresión de que deben ir olvidándose de hacer campaña o demagogia con visititas a hospitales, colegios o centros de acogida

Al presidente del Gobierno parece irritarle que los españoles no comprendan su obsesión por cuadrar el déficit a fuerza de recortes. En realidad, nadie tendría demasiado en contra de que se pegara el tijeretazo a las duplicidades o a ciertos organismos prescindibles. Me temo que sólo a la clase política le conviene perpetuar el costoso sistema del que disfrutan. El problema es que lo que perciben los ciudadanos, y me incluyo, es que se está tratando de reconstruir un país ruinoso a base de dejar al pobre sin resuello o de asfixiar a la clase media, que es al fin y al cabo la que mantiene el mercado vivo.

Asistimos, hasta el momento con inusitada y misteriosa calma, a la adopción de una política económica brutal, consistente en arreglar el desaguisado que la misma clase política provocó con medidas que agobian y humillan: impuestos que encarecen el material escolar, cobro de las instalaciones de comedor para los niños con tartera, retirada de mamografías gratuitas y obligadas, por no hablar del paulatino desmantelamiento de la sanidad pública, de la rebaja de sueldos o de haber convertido la investigación en España en un oficio imposible. Y si el sacrificio sirviera para algo, si alguien supiera a qué conduce, pero de momento lo único que se está provocando es miedo, paralización del riesgo creativo y una especie de desánimo colectivo que degenera ya en un profundo resentimiento.

De momento, nada ni nadie les hace desistir de su plan de ajuste a costa de los más desfavorecidos. Eso sí, me da la impresión de que deben ir olvidándose de hacer campaña o demagogia con visititas a hospitales, colegios o centros de acogida. Esta semana una madre lanzó la primera tartera, pero la situación es tan tensa que una se pregunta cómo alguien no les advierte de que no es el mejor momento para visitar aquellos centros que están esquilmando.

Otras noticias

IMPRESCINDIBLES

la cuarta página

¿Internacionalización del ‘procés’?

El soberanismo catalán defiende que, pese al bloqueo del Estado, la mediación exterior podría ayudar al éxito de su reivindicación. Un análisis no voluntarista lleva a concluir que tal intervención es impensable

LA CUARTA PÁGINA

Un Plan Merkel para Ucrania y Europa

Exige visión, voluntad y paciencia. Sus principales instrumentos serán económicos y políticos más que militares; deberá ser constante en la estrategia y flexible en la táctica; y tardará mucho tiempo en dar fruto

LA CUARTA PÁGINA

Los peores aliados de Obama

La estrategia contra el Estado Islámico no puede pasar con asociarse con países que sirven de semillero de este tipo de organizaciones por la represión que ejercen sobre sus propias sociedades

LA CUARTA PÁGINA

Corrupción como quiebra del Estado

La crisis nos ha abierto los ojos antes cerrados, o condescendientes, al maridaje de mercado y política, causa y razón de la pérdida de legitimidad del Estado democrático en cuanto artífice y defensor del bien público

Europa ante su 98

El auge de los independentismos es en parte producto de la globalización

Medicina tropical

Las autoridades venezolanas abordan una emergencia sanitaria acusando a la “derecha fascista”

Independencia y finanzas

En el debate sobre Escocia se cruzan la libra, el euro y la amenaza de salida de bancos y empresas

Europa no puede olvidarse de Libia

El país mediterráneo necesita ayuda urgente para sortear su actual crisis

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana