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Entrevista:MIGUEL NOGUERA | 10 PREGUNTAS A

"Hacer cosas muy denigrantes me da mucha fuerza"

Miguel Noguera. Humorista canario, de 31 años, vive en Barcelona. Despliega sus incorrectas ideas en Ultrashows, monólogos inclasificables, antípodas de El club de la comedia. Publica Ultraviolencia (Blackie Books), compendio de sus ideas delirantes.

Sus fraseos remiten a Chiquito de la Calzada. ¿Maestro o modelo a superar?

Ni lo uno ni lo otro. Me interesa porque, más que seguir una tradición, se ha creado un medio de expresión propio y comprensible.

¿Qué le resulta infaliblemente gracioso?

Algo muy ridículo combinado con algo muy dramático.

¿Por ejemplo?

Cuando Kiko Ledgard, primer presentador de Un, dos, tres, se cayó de una barandilla sobre la que hacía equilibrios en una rueda de prensa para anunciar triunfante su regreso a la tele. Se quedó lelo para siempre. Una historia muy jodida.

Algún 'show' se salda con reacciones airadas del público. ¿Su humor duele?

Algunos, supongo, se ofenden. O sienten rabia.

¿Por qué?

Se me vende como una especie de Ferran Adrià del poshumor cuando lo que soy es un tipejo sin muchos recursos, objetivamente sin puta gracia si no empatizas.

Se le atribuye haber hecho humor blanco con el monstruo de Amstetten. ¿Es posible?

Imagine que sale de la cárcel y le entrevistan en televisión. Cuando entre en plató, igual que a todo el mundo, tendrán que aplaudirle. El cortocircuito entre la lógica televisiva y la de este señor generaría una situación bastante ridícula.

¿Usted tiene sentido del ridículo?

Actuando puedo mostrarme muy patético, hacer cosas muy denigrantes, y eso me da mucha fuerza. A mayor capacidad de ponerte en ridículo, mayor poder.

¿Qué le da vergüenza ajena?

Determinados discursos emotivos poéticamente currados. Del estilo "Si fuera presidente del mundo, haría una pócima mágica del perdón y se la daría a probar a los señores de la guerra". Me violentan, pero me ponen.

¿Qué es lo involuntariamente más gracioso que recuerda?

Un anuncio de Falabella con Miguel Bosé. Está en YouTube.

No lo conozco.

Sale. Y dice "Que vivan las mujeres", enumerando perfiles de algunas admirables, imágenes de ancianas soplando una tarta y un piano de fondo. Con eso que tiene él de aquí estoy yo y no me da miedo hablar de mis emociones. Es devastador. P

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de mayo de 2011