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Feria del Libro de Francfort

Un megaeditor llamado Google

El buscador vuelve a la carga en su estrategia de incorporación al negocio de la venta de libros - Ofrecerá, antes de final de año, un catálogo de 400.000 títulos

El temido gigante no podía faltar a la fiesta de los libros digitales. Lleva casi 10 meses de retraso sobre la promesa que hizo en este mismo marco, pero su llegada ahora sí que es inminente. En uno de los cada vez más habituales foros profesionales paralelos de la Feria del Libro de Francfort inaugurada ayer, los responsables de Google hicieron saber a una selecta audiencia del mundo editorial que "ya está a punto" en EE UU para lanzar Google Edition, su propuesta para digitalizar y distribuir libros de manera online y con sistema abierto.

En principio, es muy probable que se lance antes de que acabe el año en EE UU; en Europa sería siempre en el primer semestre del año próximo. Ahora sí que ya están todos.

Se podrán descargar textos en ordenador, móvil, televisor y libro electrónico

Si bien a última hora de ayer un portavoz de Google en Alemania quería instalar diques de contención a la noticia ("nunca damos una fecha exacta, y puede que sea a principios de 2011 en EE UU, pero sí... está muy ultimado y pronto arrancará en ese país", explicó), esta corría ya desbocada entre los más puestos en el tema. Incluso con algunos detalles. Así, frente al medio millón de títulos con los que hace un año se anunció que contaría el fondo de Google Edition, finalmente podrían ser solamente 400.000 los que saldrían de la primera tacada del buscador, fruto de las conversaciones mantenidas con 35.000 editores de más de 100 países. "Digitalizar los libros y hacerlo en los distintos formatos y ponerse de acuerdo en el tema de los derechos de autor no está siendo nada fácil", admitía ayer el mismo portavoz del buscador.

La premisa de Google Edition es tan simple que quizá por eso da miedo. Con la primera piedra colocada mediante su proyecto Google Books (con el que ha alcanzado muchos acuerdos con editoriales y bibliotecas y que le ha servido como colchón para digitalizar un sinfín de libros de toda condición) Google Edition los empaqueta y los convierte en un catálogo que deposita en sus servidores. Desde ahí se comercializarían a través de la web de los propios editores, de las de los libreros o a través de la suya propia. Actuando "como una agencia literaria", el buscador se quedaría un porcentaje de la transacción a partir de un precio que pondrían los propios editores.

Es un sistema abierto que permitiría la descarga de libros en cualquier tipo de pantalla (desde un móvil a una tableta, pasando por un ordenador, un libro electrónico o incluso un televisor) y de dispositivo (incluido el iPad, pero no a través del Kindle de Amazon, quizá la única excepción). Esa sería precisamente una de las bazas de la firma Google Edition, que también busca el apoyo tácito de los libreros. Como Google tendría controlados los datos personales y bancarios de los usuarios, ello actuaría de freno, según el buscador líder, de la tan temida piratería en el sector editorial.

El anuncio hecho por los directivos del buscador es una demostración más de cómo lentamente todo lo digital va comiendo terreno a la edición tradicional en la feria del libro más importante del mundo. De los 7.533 expositores individuales que este año han acudido a Francfort (220 más que el año pasado) desde 111 países, algo más de una cuarta parte (casi 1.900) acuden con productos digitales. Ocurre algo parecido en los 3.000 actos previsto hasta el próximo domingo: 450 de ellos tendrán puesto el foco en aspectos relacionados con lo digital.

Aún hay más: dos de las novedades que presente este año la feria que dirige Jürgen Boos van montadas en lo digital. Por un lado, por vez primera el inacabable alud de actos y conferencias cabe en el bolsillo de cualquier visitante gracias a una aplicación para móvil para iPhone e iPad, que se puede cargar de manera gratuita desde la tiendas de Apple iTunes. La segunda innovación reside en la misma estructura de la feria, que ha abierto seis nuevos espacios (Francfort Hot Spots) donde se citan la industria editorial y la tecnológica para hacer negocios y buscar sinergias. El resultado será que cada día de feria profesional (hasta el viernes), se van a presentar una media de siete nuevos modelos de libros electrónicos o de tabletas.

"¿Se acuerdan de Gutenberg? Con él empezó la broma y se liberaron los libros, entonces en manos de los monjes. Ese desmoronamiento que se dio entonces se está viviendo en una segunda oleada; pero es una destrucción creativa porque siempre hay una cosa inamovible y necesaria: los contenidos", lanzó ayer el máximo responsable de una feria que parece bien agarrada tanto a la forma como al fondo.

"Lo único que está haciendo la digitalización es incrementar la cadena de valor de los derechos de contenido; les está abriendo otra ventana", añadió ayer Boos durante el acto de presentación oficial de la feria para tranquilizar a los más veteranos del sector. Pero también anunció que "las negociaciones por esos derechos están siendo más complicadas que nunca". Y eso lo saben bien los agentes literarios que hoy abren sus chiringuitos: una competencia feroz entre la friolera de 552 agentes, casi un 4% más que el año pasado. Ante el futuro digital, ¿quién dijo crisis?

Emotiva presidenta

- Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina, inauguró ayer la Feria de Francfort dedicada a su país con un emotivo discurso en el que recordó a los escritores argentinos presentes y a los desaparecidos. "Quiero saludar a los más de 70 escritores argentinos que están aquí. Podría hacerles un homenaje uno por uno, pero prefiero homenajearlos en la persona de una mujer que no es escritora, pero que está aquí y es viuda de un gran autor desaparecido", dijo en referencia a Elsa Oesterheld, viuda del guionista de historietas Héctor Oesterheld, autor de El eternauta, asesinado, como sus cuatro hijas, por los militares en 1978.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de octubre de 2010

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