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'La gran sultana' visita Estambul

José María Pou crea una polémica al estrenar en Turquía la obra de Cervantes

"Ha sido difícil y alucinante". José María Pou es desde anoche el primer director español que ha llevado al Miguel de Cervantes de La gran sultana al lugar donde transcurre la acción: Estambul. El estreno de Büyük Sultan Katalina, nombre que ha recibido en Turquía, fue acogido con ovaciones. Pero ha estado precedido de una curiosa polémica, recogida en numerosos medios de comunicación turcos que se han hecho eco del último proyecto del Teatro Estatal Turco.

El montaje, que se presentó la noche del miércoles en el incomparable recinto de Tophane de Estambul, (sirvió como cierre a la Presidencia de la Unión Europea de España) ha generado una controversia, pues para algunos sectores resultaba incompresible que el autor del El Quijote no abordara con exactitud hechos históricos del periodo otomano.

"Les cuesta entender que la obra no se ajuste a la historia", dice el director

"No ha sido fácil, no solo por el idioma, la dificultad añadida ha venido dada por otro tipo de entendimiento, por las distintas maneras de ver el mundo que tienen ellos y la que tengo yo o nosotros", señala Pou en conversación telefónica, quien ha contado con 40 actores, de los que 14 son primerísimas figuras del teatro, el cine y la televisión turcos, sin olvidar la música de Çan Atilla, compositor muy popular.

"La lectura que hacemos del texto de Cervantes ha sido revisada palabra a palabra, hemos estudiado frase a frase, sobre todo aquellas que podían molestar al pueblo turco, porque tenían que entender que Cervantes escribió un texto de libertad literaria, no un texto histórico, por lo que inventó e imaginó para escribir una obra de fantasía, un delirio turco y a ellos les cuesta entender que Cervantes no se ajustara a la realidad histórica".

Así resume Pou cuál ha sido el germen del problema que ha saltado a diversos medios de comunicación, algunos de los cuales han llegado a acusar a Cervantes de ir en contra de la historia turca. "Se ha llegado a mencionar la censura y de eliminar cosas que podían herir, pero me he defendido", señala el director, que en esta ocasión no ha ejercido como actor y ha estado sometido durante casi dos meses a jornadas de 10 y 12 horas de intenso trabajo. "Pero estoy muy contento, sobre todo por la reacción de la gente de nuestro oficio que agradecen especialmente tener otra mirada escénica sobre su historia"

El montaje emergió de un proyecto de cooperación y diálogo intercultural entre España y Turquía, en el marco de la capitalidad cultural europea de Estambul en 2010. Se ha puesto en pie por el impulso de la embajada española en Turquía, el Instituto Cervantes de Estambul y el Ministerio de Cultura turco.

La gran sultana es todo un ejemplo del encuentro y diálogo entre dos mundos, algo que se desprende de la historia de la obra: los amores del sultán de Turquía con una cautiva española de gran belleza, Doña Catalina de Oviedo, quien conseguirá reinar en la corte otomana como sultana, sin renunciar a su fe cristiana. "Esto es terriblemente moderno, en la época de Cervantes y ahora, ese sultán generoso, sensible, adelantado a su tiempo..., eso quiero que vean, pero me da miedo que esperen una obra a la altura de El Quijote, porque no la van a encontrar; La gran sultana es un maravilloso divertimento, pero ni siquiera es una gran obra de nuestro teatro clásico..., cuesta hacerlo entender", comentó el director al terminar la representación aún bajo los efectos de la adrenalina del éxito. "He hecho algo muy minimalista, querían una visión de hoy en día y de un extranjero", señala Pou quien se ha sorprendido por la "maravillosa estructura del teatro estatal turco, con 60 teatros por todo un país que vive muchísimo el teatro".

La gran sultana permaneció inédita, sobre los escenarios, hasta su estreno en Sevilla en 1992, por la Compañía Nacional de Teatro Clásico con dirección de Adolfo Marsillach.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de julio de 2010