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La misteriosa desaparición del 'Arctic Sea'

La Armada rusa busca un carguero que se teme haya sido secuestrado por piratas frente a la costa de Francia

La Armada rusa se unió ayer a la operación internacional de búsqueda de un carguero que desapareció misteriosamente hace dos semanas frente a la costa de Francia. Se sospecha que el Arctic Sea, con tripulación rusa, puede haber caído en manos de piratas, lo que constituiría un incidente sin precedentes en las aguas europeas.

Varios buques rusos y dos submarinos nucleares, autorizados por el presidente Dmitri Medvédev a utilizar la fuerza si es necesario, buscan al carguero en el océano Atlántico. La última vez que hubo contacto radiofónico con la tripulación del barco, que oficialmente transportaba madera desde Finlandia con destino a Argelia y navega bajo bandera de Malta, fue el 28 de julio, cuando atravesaba el estrecho de Dover. Poco después, el instrumento que transmite la señal de localización del carguero fue desconectado. Los últimos movimientos se registraron el 30 de julio, frente a la costa del norte de Francia. Los equipos de búsqueda creen haber detectado el barco un día después frente a Portugal, pero este dato no ha sido confirmado.

Lo único cierto es que el Arctic Sea tenía que haber llegado a Argelia el 4 de agosto y no lo hizo. Todo indica que sus problemas comenzaron días antes de desaparecer. El barco pudo haber sido objeto de un breve secuestro de unas 12 horas el 24 de julio, cuando fue abordado, en aguas suecas, por un grupo de entre ocho y 12 hombres armados que se presentaron como policías en busca de drogas. "Durante su estancia a bordo, algunos miembros de la tripulación fueron golpeados, atados, amordazados y varios resultaron heridos", según la Autoridad Marítima de Malta. El Arctic Sea denunció el caso ante la policía sueca, que negó haber enviado a sus agentes a registrar el barco.

Los presuntos secuestradores revisaron concienzudamente el carguero, pero al final lo abandonaron con las manos vacías. Esto ha hecho suponer a algunos comentaristas que quizá estaban buscando drogas y que simplemente se habían equivocado de navío. Sin embargo, la desaparición posterior del Arctic Sea plantea la posibilidad de que los piratas hubieran encontrado lo que buscaban y que, por alguna razón, hubieran decidido apoderarse del barco y su botín más tarde.

Si se confirma que el Arctic Sea ha sido secuestrado, se trataría de un incidente sin precedentes. Las aguas europeas, muy transitadas y fuertemente vigiladas por la policía, no habían sido objeto de actos de piratería, que sin embargo son muy habituales en áreas de África, especialmente Somalia, donde los Gobiernos no consiguen controlar los puertos.

El Arctic Sea es de propiedad letona y está operado por la firma finlandesa Solchart Management. La madera que transporta pertenece a varias compañías, entre ellas a la finlandesa Stora Enso, cuyo portavoz ha dicho no tener la menor idea de dónde está el barco. Los 15 tripulantes son todos rusos, del puerto nórdico de Arjánguelsk. El valor de la madera que llevaba el barco alcanza los 1,3 millones de euros.

Mijaíl Botenko, director de Boletín Marítimo, una web especializada, opinaba ayer que el Arctic Sea puede haber sido hundido por los hombres que lo atacaron. Otra posibilidad es que los piratas se hubieran apoderado de la carga que les interesaba y hubieran abandonado a su suerte a la tripulación y al barco. Otros comentaristas especulan con la posibilidad de que el Arctic Sea haya sido secuestrado incluso con la colaboración de la tripulación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de agosto de 2009