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La UE avala la dieta mediterránea como Patrimonio de la Humanidad

La Unión Europea avalará el plan español para que la dieta mediterránea se convierta en Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, según acordaron ayer los ministros de Agricultura de los Veintisiete. El proceso será largo y no tiene fecha de conclusión. Un previsible beneficio tangible será una mayor demanda de productos de la cuenca mediterránea, según Elena Espinosa, ministra de Agricultura.

La propuesta española contó con el apoyo explícito de Francia, Grecia, Italia y Portugal. El asentimiento de los demás socios comunitarios quedaba expresado en las palabras del comisario de Sanidad, el chipriota Markos Kyprianou, quien prometió que pondrá al servicio de la idea todos los medios y recursos necesarios.

A partir de ahora se abre un procedimiento complejo para conseguir los apoyos necesarios, según Espinosa. "Se deben ir sumando países del Magreb y extenderlo a los de Latinoamérica y de América del Norte", explicó la ministra. El apoyo político y numérico de los diferentes Estados ante la Unesco irá acompañado de un expediente elaborado por la Fundación Dieta Mediterránea.

La dieta mediterránea, basada en el aceite de oliva, pan y derivados de cereales, frutas, verduras, legumbres, pescados, frutos secos, huevos y productos lácteos es desconocida en buena parte del mundo y su consideración como patrimonio inmaterial de la humanidad le dará una publicidad semejante a la que reciben otras ciudades o monumentos que son Patrimonio de la Humanidad. Ello redundaría, entre otras cosas, en "una demanda mayor de productos mediterráneos con beneficios para la agricultura, la ganadería, la pesca y el sector agroalimentario", según Espinosa.

El concepto de Dieta Mediterránea fue definido en la década de las sesenta por el profesor estadounidense Ancel Keys, quien al investigar la relación entre hábitos alimentarios y enfermedades cardiovasculares descubrió que las dolencias eran mucho menores en los países que utilizaban esa dieta natural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de julio de 2007