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Reportaje:

Del ladrillo a las huertas solares

Sisolar gestiona el proceso de construcción y explotación de plantas fotovoltaicas

La apuesta por las energías renovables que se está imponiendo en Europa ha convertido las placas solares en un negocio jugoso. Juan Obiol lo pensó así hace cosa de un año y decidió desprenderse de su parte de la promotora inmobiliaria Akasvayu para lanzarse a la aventura de las llamadas huertas solares, grandes plataformas de energía solar que se instalan en terrenos rústicos.

La compañía ha creado una red comercial con el objetivo de cerrar el año con un 2,6% de cuota de mercado y conseguir el 7,5% en 2010

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Juan Obiol escogió a un socio para lanzarse a esta aventura. Se trata de Chinacrown HK, una compañía de asesoramiento y gestión de compras en China, de donde procede el material de las huertas solares. Sisolar, la nueva compañía que gestiona todo el proceso de construcción y explotación de una planta fotovoltaica, es el resultado de la fusión de este grupo asiático y una empresa de Obiol, OFC Promotora Inmobiliaria.

"Partimos de un terreno, alguien que quiere dejar de plantar patatas e invertir en un negocio seguro se pone en contacto con nosotros y nos ponemos a trabajar para recalificar el terreno, buscamos la financiación, importamos las placas fotovoltaicas y las conectamos a la red", explica Obiol, consejero delegado de Sisolar. Todo este proceso dura un año, aproximadamente, en función de lo que se demoren las administraciones para dar los permisos.

Sisolar también se mueve para lograr financiación al inversor. Una huerta "grande", es decir, con capacidad para producir un megavatio de energía eléctrica, supone una inversión de entre cinco o seis millones de euros, según la nueva empresa. Y cada proyecto requiere un periodo de 8 o 12 años de amortización.

España, explica Obiol, es un país excepcional para este negocio. No sólo porque es tierra de sol, sino porque es uno de los países más decididos a recuperar el retraso en generación de energía solar: durante 2007 está previsto que se instalen 60 megavatios de energía solar, a pesar de que se han acumulado solicitudes equivalentes a 10.000 megavatios conectados a la red.

Sisolar quiere llevarse parte de esta tajada. La compañía ha creado una red comercial con el objetivo de cerrar el año con un 2,6% de cuota de mercado y conseguir el 7,5% en 2010. Por el momento, la compañía de Juan Obiol tiene contratado el suministro de 40 megavatios de potencia en placas fotovoltaicas y los objetivos a final de año de aseguramiento fotovoltaico son de 200 megavatios.

La irrupción de un empresario inmobiliario en el negocio de las energías renovables tiene mucho que ver con el cambio de escenario en el sector, ya que desde octubre de 2006 el nuevo código de edificación obliga a instalar sistemas termosolares en las viviendas de nueva construcción o en aquellas que sean rehabilitadas.

Una de las primeras huertas que instalará Sisolar se ubicará en Andalucía, donde un grupo de empresarios se ha puesto en contacto con la compañía para poner en marcha una central fotovoltaica. También mantiene conversaciones con un grupo catalán.

"De momento, queremos poner en marcha el negocio en España y Portugal, aunque más adelante nos planteamos entrar en Alemania y el Magreb", explica Obiol. Con oficinas en Barcelona, Shanghai y Varsovia, la compañía Sisolar también tiene previsto abrir delegaciones en Madrid, Hong Kong y Senzhen, en China.

Salida a Bolsa de Solaria

Las iniciativas en el área fotovoltaica de las energías renovables se prodigan en todas las direcciones, al amparo del nuevo decreto ley que regula sobre su retribución aprobado recientemente por el Gobierno.

La compañía castellano-manchega Solaria Energía, hasta hace un tiempo instaladora de paneles solares, ha dado un paso adelante al obtener el visto bueno de la CNMV para su folleto de salida a Bolsa. Solaria Energía quiere financiar la ampliación de su fábrica de placas fotovoltaicas en Puertollano (Ciudad Real) en las que prevé invertir 426 millones de euros hasta 2010, para alcanzar una capacidad de producción de 400 megavatios de potencia,

Este fabricante ofrecerá 23,4 millones de acciones de nueva emisión para los que ha fijado una banda de precios orientativa y no vinculante de entre 7 y 9,5 euros por acción, lo que supone valorar la compañía entre 708 y 961 millones de euros.

El periodo de prospección de la demanda comenzó este último viernes y terminará el 15 de junio. Dos días después se fijará el precio de oferta y el 18 se adjudicarán las acciones para comenzar a cotizar, previsiblemente, el 19 de junio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de junio de 2007