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Javier Reverte narra pasiones e intrigas en 'El médico de Ifni'

El escritor se trasladó a Marruecos para poder crear ficción a partir de realidades

"Quería escribir sobre historias que me habían contado a lo largo de la infancia, de gentes que me hablaban de África, y cuando empecé a pensar en cómo debía hacerlo me salió El médico de Ifni (Areté)", relata Javier Reverte (Madrid, 1944). El autor, que ha relatado sus viajes por África en varios libros, explica que el género depende mucho de las emociones que confluyan en su vida. "Cuando imaginé la historia me salió una novela".

Javier Reverte cuenta en El médico de Ifni la vida y los avatares de Gerardo Canabal, un hombre que ejerció de médico militar en Sidi Ifni cuando la zona era una colonia española y que después se desplaza a los campamentos del Frente Polisario cerca de Tindouf. La hija del médico, que ignoraba todo lo que rodeó la existencia de su padre, descubre una historia de amor, de traiciones, chantajes, idealismo y sueños rotos.

"Viajé a Sidi Ifni porque debía conocer el paisaje para ambientar la novela y descubrí una zona increíble en la que todavía se habla bastante español y en la que tienes la sensación de haber retrocedido medio siglo en la historia de España. He buceado en el tiempo para poder narrar historias que me contaron o que escuché cuando era niño".

En su viaje por esa zona de Marruecos observó también mucha desolación. "Hay toda una generación perdida, aquejada de melancolía y con deseos de paz y de poder darse una alternativa vital, para no tener que vivir de la limosna. Mientras viajaba no sabía si saldría un libro de viajes o una novela y mientras duró escribí los poemas que el desierto y su gente me inspiraban".

El escritor considera que la novela tiene "en ocasiones un ritmo trepidante y cierto aire de suspense. "Además del viaje, para poder documentarme leí todo lo que cayó en mis manos, aunque reconozco que sobre el Sáhara hay muy pocos libros, algunos testimonios bastante flojos escritos por funcionarios o militares. Una escasez de fuentes que sólo se justifica por un sentimiento de vergüenza por lo que allí se hizo, como la descapitalización cultural que vivimos en España durante el franquismo".

Reverte, autor de libros de gran éxito como El sueño de África, asegura que para escribir ficción tiene que tener una base real en la que sostenerse. "La ficción entiendo que es una manera de acercase a la verdad, al menos en literatura", explica.

El escritor, que estuvo dos años enfermo aquejado de malaria, habla de su pasión por África: "Me lo ha dado todo en literatura. En ese continente encuentras el material necesario para poder escribir porque te adentras al mismo tiempo en el infierno y en el paraíso. Descubres el dolor de sus gentes, que subsisten con lo mínimo, pero también su generosidad".

Javier Reverte está convencido de que el éxodo masivo que se está produciendo desde África no se evitará con vallas. "Las barreras, por muy altas que sean, no impedirán que la marea humana que proviene de África termine extendiéndose por Europa. Creo que Europa terminará siendo mestiza si no quiere desaparecer. Los gobiernos no son conscientes de que con ayudas económicas no se logra nada, sólo sostener y alimentar a los dictadores que manejan los países. Hay que buscar otro tipo de soluciones".

La novela, según apunta el escritor, sirve "para expresar literariamente mi piedad por un territorio, el del Sáhara, donde es vergonzoso que nos olvidemos de los problemas que hemos creado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de noviembre de 2005