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Martín Garzo gana con sus cuentos de hadas el Nacional infantil-juvenil

El autor afirma que el libro recupera su fascinación por la leyenda

Gustavo Martín Garzo (Valladolid, 1948) obtuvo ayer el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2004 por su obra Tres cuentos de hadas. El premio, dotado con 15.025,30 euros, distingue al libro editado por Siruela que reúne tres relatos llenos de personajes y escenas maravillosas. El escritor señaló ayer que trató de acercarse al asombro que le producían de niño los cuentos de Grimm, Andersen y Perrault.

Tres cuentos de hadas recoge tres historias distintas: una niña que se hace amiga de un ruiseñor que acaba salvándole la vida; un hada que envidiaba la vida de los hombres y que habitó en el cuerpo de una niña muerta, haciendo de su madre una mujer feliz; y un labrador que encuentra en una cesta a la hija que había deseado, una niña que, sin necesidad de hablar, consigue hacerse amiga de un dragón y casarse con un príncipe que encuentra en el monte...

Martín Garzo, que recibió en 1994 el Premio Nacional de Narrativa por su novela El lenguaje de las fuentes y había publicado antes, también en Siruela, Una miga de pan (2000), subrayó ayer que todas sus obras, "incluso las más realistas", han tenido siempre "muy presentes los cuentos populares, los mitos, las fábulas y las leyendas", y que la escritura de este libro fue en cierto modo el pago de una deuda: "Ese mundo me fascinó de niño, me siguió apasionando de adulto y volví a renovar mi asombro por él cuando contaba o leía esas historias a mis propios hijos y veía las caras que ponían, cómo lo vivían. Antes o después tenía que atreverme a entrar en ese círculo encantado, en ese círculo de tiza donde se convoca a todo lo que hay en el mundo de fascinante, y de peligroso, y de perverso, eso a lo que no podemos dejar de acercarnos aunque no queramos".

Psicólogo además de escritor, Martín Garzo se reconoce inspirado por dos cosas: su fascinación por la infancia y la tradición de los cuentos infantiles de autores como los hermanos Grimm, Andersen o Perrault: "Los psicólogos han explicado que si esas historias tristes, desoladoras o complejas interesan a los niños es porque tienen que ver con sus conflictos, sus miedos y sus angustias. Porque reflejan su alma compleja y les ayudan a elaborar su ansiedad. Y, por otro lado, las mejores obras infantiles, como Peter Pan o Alicia en el País de las Maravillas, surgen de la fascinación adulta por la infancia".

El jurado estaba compuesto por Luis Mateo Díez, de la Real Academia Española; Xavier Etxaniz, de la Real Academia de la Lengua Vasca; Manuel González, de la Real Academia Gallega; Joseph M. Molist, del Instituto de Estudios Catalanes; José Manuel López Gaseni, de la Organización Española para el Libro Infantil y Juvenil; María Asunción Landa, autora galardonada en la edición anterior; Eduardo García Pérez, Jaime García Padrino, Jesús Urceloy y Victoria Fernández García. Actuó como presidente el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas, Rogelio Blanco, y como vicepresidenta la subdirectora general de Promoción del Libro, la Lectura y las Letras Españolas, Mónica Fernández.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de octubre de 2004