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La ONU denuncia el saqueo de Congo por los países vecinos y 29 empresas y multinacionales

Naciones Unidas pide sanciones para las compañías y altos cargos de Zimbabue, Ruanda y Uganda

Los cuatro años de guerra en la República Democrática de Congo (RDC) han lucrado a las élites dirigentes del propio Congo, a sus aliados de Zimbabue y a los invasores de Ruanda y Uganda. En un informe que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, elevará el día 24 al Consejo de Seguridad se piden sanciones contra 29 empresas, algunas occidentales, y 54 individuos, a los que acusa de organizar, dirigir y lucrarse en el saqueo sistemático de las inmensas riquezas de este país africano. Otras 85 compañías han violado las normas de comportamiento de la OCDE.

Lo que la ex secretaria de Estado norteamericana, Madelaine Albright, llamó la I Guerra Mundial africana, y que desde 1988 involucró a los Ejércitos de siete países africanos y a tres guerrillas sucursales de Ruanda y Uganda, era también una rapiña organizada mediante la cual dirigentes de algunos de esos países han hecho fortuna apoyados por empresas sin escrúpulos.

Diamantes, oro, cobalto, estaño, maganeso, tántalo y columbita (esencial para la tecnología de los teléfonos móviles) son algunos de los minerales que han lubricado una guerra que, según Human Rights Watch, ha matado a tres millones de personas.

El informe de la ONU, elaborado por una comisión de seis personas presidida por el egipcio Mahmoud Kassen, y que deberá adoptar el Consejo de Seguridad este mes, es durísimo. Describe con detalle el saqueo, da nombres de empresas e individuos, y explica cómo se sacaban esas riquezas al extranjero. En los anexos lista a los implicados.

Un ejemplo del procedimiento seguido es el coltán (contracción de columbita y tántalo). En la localidad congoleña de Masisi, en Kivu norte, controlada por el invasor ruandés, se pagaba el kilo de este mineral a cinco dólares. Entre los mineros había niños y presioneros que no cobraban. En el mercado de Londres se llegó a cotizar por encima de los 400 dólares. El beneficio era descomunal. Un patrón similar se repite en cada mineral.

Entre los nombres mencionados hay cuatro esenciales: el jefe del Ejército ruandés, James Kabarebe; el ministro de la Presidencia de Congo, Augustin Katumba Mwanke; el jefe del Ejército ugandés, James Kazini, y el presidente del Parlamento de Zimbabue, Emmerson Mnangagwa. El informe no lo expresa, pero se deduce que los presidentes de estos países delinquieron.

A las empresas involucradas las divide en dos grupos. En el primero menciona a 29, para las que pide sanciones. En el caso de las otras 85 deja abierta la posibilidad, al considerar que violaron las líneas trazadas por la OCDE para el comportamiento de las multinacionales.

En el primer grupo aparecen cuatro belgas: Ahmad Diamond Co., Asa Diam, Sierra Gem Diamonds y Triple A Diamonds, y varias africanas, entre ellas Oryx Natural Resources.

En el segundo hay varias de renombre, como la química alemana Bayer AG, el banco británico Barclays, la estadounidense America Mineral Fields o De Beers (diamantes, y mencionada en otro informe sobre la guerra de Sierra Leona).

Entre los 54 nombres citados, y para los que se piden prohibiciones de viaje y restricciones financieras, se halla Víktor Bout o Butt, ex oficial soviético del KGB, principal traficante de armas en Angola, Liberia y Congo. Tiene su sede social en Emiratos Árabes Unidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de octubre de 2002