Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los expertos hallan relación entre embalses y sismicidad

La relación entre las presas y los terremotos no es extraña. Entre los expertos es conocido el fenómeno de sismicidad inducida, es decir, movimientos sísmicos de baja magnitud producidos por el desplazamiento de grandes volúmenes de agua. Los autores del estudio en Galicia se han dado cuenta de que hay actividad sísmica próxima a zonas de embalses, a pesar de que descartan que la sismicidad inducida sea la causa de los últimos terremotos. Diego Córdoba afirma: "Esa actividad debe ser estudiada localmente, con más estaciones que las que hay ahora".Córdoba y Juan José Dañobeitia sugiere también que se combinen las fechas en que los embalses estuvieron muy llenos, o se vaciaron rápidamente, con las de la actividad sísmica registrada. "Todo movimiento sísmico debe ser estudiado, por principio. Por ahora lo que observamos es un problema abierto", afirman.

Ningún estudio

Ni estos expertos ni los del Instituto Geográfico Nacional (IGN) consultados tienen noticia de que exista un análisis en profundidad sobre la sismicidad inducida por los embalses ya no sólo en Galicia, sino en España. Emilio Carreño, Jefe del Centro Sismológico de Sonseca, del IGN, explica que este organismo "no ha recibido ningún encargo para hacer tal estudio", pero sí conoce el trabajo de un experto del anterior Ministerio de Obras Públicas sobre tres embalses en los que sí se detectaron terremotos inducidos de magnitud inferior a tres. Un movimiento así es débil pero puede llegar a ser percibido por la población."El seguimiento de la sismicidad inducida es frecuente e importante en otros países", afirma Carreño, partidario de que en España también se haga. Pero no sería competencia del IGN realizar ese estudio. En las presas y embalses españoles sí hay instrumentos para registrar la actividad sísmica; su objetivo es sobre todo detectar la que pudiera afectar a la estabilidad de la obra, pero según Carreño también servirían para registrar sismicidad inducida. Sin embargo, el mantenimiento y la toma de datos de estos instrumentos es responsabilidad exclusiva de las propias confederaciones hidrográficas.

El IGN, según su subdirector, Francisco Vidal, prevé para el año próximo integrar los datos de estos instrumentos en una red centralizada para las estaciones sísmicas, pero aclara: "Las confederaciones no tendrán la obligación de suministrar los datos". En el Ministerio de Medio Ambiente se reciben datos del agua en los embalses, pero no de los instrumentos sísmicos, según un portavoz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de diciembre de 1998