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El FMI suspenderá su préstamo a Rusia si Ziugánov gana las elecciones

Michel Camdessus, director del Fondo Monetario Internacional (FMI), sugirió ayer que el préstamo de 10.000 millones de dólares (1,25 billones de pesetas) concedido a Rusia para facilitar la transición a la economía de mercado podría ser suspendido si los comunistas de Guennadi Ziugánov ganan las elecciones de junio y aplican un programa económico distinto al de las reformas en curso. Camdessus aseguró que el FMI no quería intervenir en la campaña electoral y formuló su advertencia de esta forma: "Si son coherentes con un enfoque comunista, desde luego el acuerdo sería imposible y tendríamos que suspender nuestro apoyo".El préstamo se anunció el martes por la noche y su concesión se escalonará en los tres próximos años, con un 40% de desembolso en 1996 y con exigencias como la disminución del déficit público y la liberalización de los intercambios comerciales.

La sugerencia de Camdessus supone un claro apoyo del FMI a la reelección de Borís Yeltsin, inmerso en una larguísima campaña electoral en la que la ampliación de la OTAN al este de Europa y la idea de una nueva unión de las repúblicas ex soviéticas se han convertido en dos temas claves. Sobre el primero, el ministro de Defensa ruso, Pável Grachov, no dejó ayer lugar a dudas. Grachov advirtió que la ampliación de la OTAN es "el factor más negativo" para la seguridad de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) e instó a los miembros de esta organización a coordinar sus posiciones militares como respuesta.

Sistema de defensa común

Grachov hizo estas declaraciones en una reunión ministerial dedicada sobre todo a la creación de un sistema de defensa antiaérea común, lo que equivale en gran parte al restablecimiento del sistema de defensa antiaérea de la Unión Soviética.

El reforzamiento de la integración militar en el marco de la CEI es una más entre las "posibles contramedidas" a la ampliación de la Alianza Atlántica, según puntualizó posteriormente Grachov. Otra respuesta que Moscú considera es la revisión de la política de reducción de armamento nuclear, según manifestó ayer el ministro de Energía Atómica, Víctor Mijáilov, citado por la agencia Itar-Tass.

En cuanto a la eventual nueva unión de las repúblicas ex soviéticas, el resultado aparente más inmediato es la firma el próximo viernes de un acuerdo cuatripartito entre Rusia, Bielorrusia, Kazajstán y Kirguistán con objeto de reforzar esta integración. Entre los documentos que sellarán esta intención hay un acuerdo sobre los principios conjuntos de la seguridad militar regíonal. Este documento está abierto a cualquier país deseoso de firmarlo, según dijo ayer Grachov. Rusia y otros Estados de la CEI firmaron ya un Tratado de Seguridad Colectiva en Tashkent en 1992. En este tratado, sin embargo, no participa Ucrania.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de marzo de 1996