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Un profesor de Farmacia de Salamanca, encarcelado por elaborar drogas de diseño

Las pastillas, similares al 'éxtasis', se vendían entre 2.000 y 3.000 pesetas unidad

El profesor de Química de la Facultad de Farmacia de Salamanca Marcial Sánchez González, de 44 años, se encuentra en prisión por un delito contra la salud pública, como presunto creador de una nueva fórmula de droga de diseño, la PMA, que se distribuía en discotecas y establecimientos juveniles de la costa mediterránea, Salamanca y Zamora. El profesor, según la policía, elaboraba "bajo una fórmula química novedosa" específicos a los que se daba un formato externo distinto de las típicas pastillas. Sus efectos eran similares a los del éxtasis.

Las dosis de PMA fabricadas por Sánchez Gonzalez alcanzaban un precio de entre 2.000 y 3.000 pesetas por unidad, con un contenido aproximado de 120 miligramos de específico por cápsula.La fabricación se realizaba en una casa alquilada en las eras del municipio salmantino de Espino de la Orbáda, que, según vecinos del lugar, siempre aparecía con las persianas bajadas y de cuya chimenea solía salir humo negruzco. La policía ha señalado que era posible la preparación de varios miles de dosis en cortos periodos de tiempo en el laboratorio descubierto. Éstas tenían "una fórmula de composición que pudiera encubrir las sospechas que pudieran suscitar ante las vigilancias o controles de la policía".

Desde hace más de año y medio, el profesor Sánchez González se encuentra de baja, en el Departamento de Química Orgánica, al que pertenece y, por tanto, no imparte docencia en la Facultad de Farmacia. Es cuanto ayer quiso comentar algún profesor de la Facultad, entre varios consultados, que excusaron opinar sobre el químico detenido "por tratarse de una situación delicada". En todo caso, se ha señalado que en determinadas ocasiones había tenido "algún problema", que no se precisó, en su función, docente.

Marcial Sánchez, que cursó sus estudios de Química en Salamanca, siempre ha estado vinculado a esta universidad. Como profesor titular, en el bienio 1992-1994, tuvo a su cargo dos trabajos en los programas de acciones de investigación y desarrollo del Departamento de Química Orgánica: Productos naturales: aislamiento, determinación estructural y reactividad y Síntesis de productos farmacológicamente activos.

Una vez descubierto el laboratorio, tanto en éste como en el domicilio del químico y en otra casa de la localidad de Aldealengua, próxima a Salamanca, se han hallado cajas de medicamentos, colorantes, productos para conseguir sabores peculiares anisados, balanzas, hornillos eléctricos, pipetas, utensilios de laboratorio y gran número de cápsulas de gelatina, destinados a la elaboración de las pastillas.

Además del profesor Sánchez González, también ha ingresado en prisión Antonio Barba Cavanillas, de 32 años, que actuaba como distribuidor, y también pasó a disposición judicial una mujer colombiana, Blanca O. Q., de 40 años, que convivía con el químico en un piso del paseo de San Vicente de la capital salmantina. Para el comisario de policía de Salamanca, Antonio del Río, el hallazgo del laboratorio ha supuesto "desmontar una organización que preparaba drogas nuevas, hechas por expertos, que se venden muy bien" y que hubiera puesto en el mercado "grandes cantidades de sustancias psicotrópicas".

El Juzgado de Instrucción número 4 de Salamanca determiné el ingreso en prisión de los detenidos a causa de un delito contra la salud pública.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de septiembre de 1995