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Velázquez

La exposición de Velázquez será vista por 800.000 personas

Los Reyes inauguran en el Museo del Prado la muestra de 79 cuadros de todas las épocas del pintor

El Museo del Prado inauguró ayer, con asistencia de los Reyes, la exposición Velázquez, la más importante de la historia de la primera pinacoteca española, donde se han reunido 80 cuadros (79 en catálogo) de los 90 que se atribuyen a Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (Sevilla, 1599-Madrid, 1660). Los lienzos expuestos significan más del 80% de la producción segura del pintor, ya que a los 50 del Prado se suman la mayor parte de los cuadros expuestos en el Metropolitan Museum de Nueva York. La muestra, abierta hasta el 30 de marzo, será visitada por unas 800.000 personas, con el mismo horario del museo.

Don Juan Carlos y doña Sofía recorrieron durante 40 minutos la exposición recibiendo comentarios sobre los cuadros por parte del director y la subdirectora del Museo del Prado, Alfonso E. Pérez Sánchez y Manuela Mena, respectivamente, y comentaron algunos detalles de los cuadros con el ministro de Cultura, Jorge Semprún, el alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún, el duque de Alba, Jesús Aguirre, y el barón Thyssen, entre otras personalidades. Los Reyes se detuvieron especialmente en los cuadros Juan de Pareja, la Venus del espejo, Las Meninas, La fragua de Vulcano, Las Hilanderas, y en distintas versiones de los retratos de Felipe IV y La Infanta Margarita. Según el director del Museo del Prado, los Reyes salieron "absolutamente encantados".

La muestra, patrocinada por la Fundación Banco Hispano Americano, ha sido posible por el interés del Metropolitan Museum de Nueva York de montar una exposición dedicada a Velázquez, dentro de su programa de grandes pintores españoles. Para esa ocasión, el Prado prestó 17 Velázquez que se exhibieron en una muestra de 38 cuadros que fue visitada durante tres meses por 550.000 personas.

La mayor parte de las piezas exhibidas hasta primeros de enero en Nueva York se han unido a la colección del Prado, que tiene el mayor fondo del pintor sevillano, y a otros préstamos de museos e instituciones. De esta forma se han reencontrado cuadros depositados en Boston, Dallas, Nueva York, Londres, Edimburgo, Múnich, Rouen, Viena, Madrid, Sevilla, Orihuela, Valencia y Barcelona.

La exposición ocupa las salas 12, 13, 14, 15A, 16A, 17A y 18A de la planta principal del Museo del Prado, que son donde habitualmente se presenta la obra de Velázquez. El montaje ha seguido un orden cronológico, que, según el director del Prado, es el más lógico y didáctico. "El montaje ayuda a comprender el recorrido del pintor, desde un inicial tenebrismo hasta la apoteosis final. Se ha querido extender las salas habituales del pintor, incluso con los mismos fondos, e incluir junto a las obras del museo las que vienen de otros lugares. No pretendemos un montaje escenográfico, sino presentar los cuadros con la mayor serenidad y naturalidad posibles".

La serenidad del museo se rompió ayer con una multitudinaria presentación a los medios de comunicación, que desde las diez de la mañana y hasta las dos de la tarde ocuparon las salas con gran aparato de luces y medios.

Esta avalancha de interés por ver "un Velázquez total, químicamente puro", según el director del Prado, que se repitió horas más tarde con la inauguración oficial y la presencia de los Reyes, es el anuncio de las colas que se van a formar hasta el 30 de marzo.

La muestra no se podrá prolongar por imposiciones de los préstamos, aunque si la asistencia es masiva es probable que se alargue el horario de la exposición, el mismo que mantiene el museo.

En opinión de Juan Miguel Serrera, jefe del departamento de pintura española del museo, la exposición tiene su sentido en el museo, ya que los Velázquez están cercanos en otras salas a obras de Rubens, Tiziano-, El Bosco, Goya y otros pintores que Velázquez pudo estudiar y admirar en el alcázar y como pintor del rey Felipe comprar obras en sus dos viajes a Italia, junto a otros artistas que reflejan sus influencias.

El pintor Ramón Gaya, autor del ensayo Velázquez, pájaro solitario, decía ayer junto al Cristo crucificado que "Velázquez lo sabe todo desde el principio, está siempre en la misma senda y pausadamente la va recorriendo". "No le veo como un pintor de su tiempo, sino como un pintor de la pintura, y la pintura es siempre la misma y hay quien da con ella y quien no".

Algunos representantes de los principales museos que han prestado obras acudieron a la inauguración. John Brealey, que se encargó de la restauración y limpieza de Las meninas, no ha querido faltar a esta cita, pese a su débil estado de salud. También han llegado a Madrid Michael Helston, de la National Gallery, y Mahrukh Tarapor, del Metropolitan Museum de Nueva York. "Esta exposición es mucho más espectacular que la que nosotros hicimos en Nueva York", dice Tarapor. "Para nosotros fue muy importante poder ver juntas todas estas pinturas de Velázquez por primera vez, pero todos los museos que prestamos obras para esa muestra nos alegramos mucho cuando el director del Prado decidió aprovecharlo para traer la exposición a Madrid y sumar a aquéllos todos los otros grandes cuadros del pintor sevillano que existen en España. Están todas las obras en su contexto, y los españoles pueden sentirse orgullosos de tan hermosa colección".

Con motivo de la exposición, el museo ha programado un cielo de conferencias que se celebrarán en el Prado los miércoles a partir del 31 de enero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de enero de 1990