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Editores españoles y latinoamericanos plantean un mercado común del libro

El taller titulado Espacio iberoamericano del libro fue clausurado ayer en Madrid tras una serie de reuniones en las que se sentaron las bases para la iniciativa de crear un mercado común del libro entre América Latina y España. Asistieron a estas sesiones de trabajo representantes del Ministerio de Cultura español, como el director general del Libro y Bibliotecas, Juan Manuel Velasco; un representante de la Fundación Ebert; el director de la feria de Francfort, Peter Weidhaas, y el presidente del Grupo Interamericano de Editores, Isay Masse, entre otros. Los expertos latinoamericanos y españoles se dieron cita para discutir las posibilidades de un desarme arancelario que facilite la libre circulación del libro en la amplia zona que representa un idioma común. El libro sería utilizado como una mercancía piloto en lo que podría ser, con los años, un mercado común latinoamericano en el área cultural.

Se propuso la creación de una base de datos que reúna la inforniación bibliográfica entre España y Latinoamérica, hasta ahora disgregada e incompleta. "Los empresarios españoles están invírtiendo en América Latina con una perspectiva distinta", afirmó Luis Martínez Ros, director del área editorial del V Centenario. 'Tras los años de crisis del sector se ha iniciado una serie de proyectos de coedición e inversión que nos alejan de la antigua idea de sólo exportar los libros a Latinoamérica".

Isay Klasse afirmó que es partidarlo del libre fluir de¡ libro sin censuras ni barreras, arancelarias o no. Para ello se tomarían iniciativas para homologar la situación fiscal del libro en estos países.

"Otro punto importante de la reunión fue el de la formación profesional. La aparición casi sorpresiva de las nuevas tecnolog ías ha creado una enorme brecha entre los editores latinoamericanos y europeos. La presencia en este taller de funcionarios del Instituto de Cooperación Iberoarricricana, la Fundación Ebert y el V Centenario, entre otros, nos ha permitido solicitar su apoyo para esta tarea de educación que redundará en beneficio de toda la industria y comercio de¡ libro de arribos mundos", afirmó Klasse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 1988