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Victoria Kent murió en Nueva York a los 90 años

Victoria Kent, directora general de Prisiones y diputada en Cortes durante la II República, falleció el pasado viernes (madrugada del sábado, hora peninsular española) en el Hospital Lennox Hills de Nueva York, a los 90 años de edad, a consecuencia de un paro cardiaco. Impulsora de la reforma del sistema penitenciario y símbolo de la vanguardia feminista, nació en Málaga en 1897. Victoria Kent, que se encontraba hospitalizada desde hace seis semanas tras sufrir una hemiplejía que la mantenía paralizada, será enterrada posiblemente hoy en Nueva York.

Desde que, hace ahora un año, sufriera una fractura de cadera, de la que fue operada en el mismo hospital en el que ha fallecido, Victoria Kent apenas abandonaba su domicilio, por el que se desplazaba en silla de ruedas. Desde hace años Victoria Kent vivía en la casa de Louise Crane, una acaudalada mecenas de la cultura con la que mantuvo una larga amistad.De pequeña no quiso ir a la escuela, y fue su madre quien le enseñó a leer y escribir; más tarde hizo bachillerato, magisterio y se licenció en Derecho por la Universidad Central de Madrid. Fue la primera mujer que se dio de alta en el Colegio de Abogados de Madrid.

Su actuación como política y jurista se inició con la defensa de los miembros del comité revolucionario juzgados después de la intentona de implantar la República por la fuerza en la sublevación de Jaca.

En 1931 resultó elegida diputada por Madrid en las Cortes constituyentes por Izquierda Republicana, partido presidido por Manuel Azaña. Fue reelegida, esta vez por Jaén, en las elecciones de 1936 que llevaron al poder al Frente Popular. Pese a sus avanzadas ideas, se opuso a que se concediera el voto a la mujer. Fue nombrada directora general de Prisiones en 1931. Desde este cargo se esforzó por mejorar las condiciones de vida de los presos. Su labor en este terreno estuvo inspirada en los ideales humanistas de Concepción Arenal y de Dorado Montero y sorprendió al país con medidas renovadoras en el trato a los reclusos. Durante su mandato se creó la cárcel de mujeres de Ventas.

Al término de la guerra civil, en la que prestó un decidido apoyo a la causa republicana, periodo en el que se dedicó a la creación de refugios para niños, marchó exiliada a Francia. Allí vivió la ocupación alemana y, perseguida por los nazis, hubo de esconderse durante cuatro años en un piso de París. Fruto de esta experiencia fue su libro Cuatro años en París (1947).

De París pasó a México en 1945 y allí dió clases de Derecho Penal en la universidad y organizó una escuela para capacitación de las reclusas. Contratada por las Naciones Unidas para trabajar en Nueva York, en esta ciudad creó junto con Salvador de Madariaga la revista Ibérica en 1954, cuya publicación, en la que colaboraron numerosos intelectuales españoles, dirigió hasta la muerte de Franco en 1975.

Victoria Kent, que fue consejera del partido Acción Republicana Democrática Española (ARDE), regresó a España en el mes de octubre de 1977, después de 38 años de exilio, aunque siguió manteniendo su residencia en Nueva York, en donde ha fallecido. Poco antes de su vuelta declaró: "Yo no tengo otra pasión que España, pero no regresaré a ella mientras no exista una auténtica libertad de opinión y de asociación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de septiembre de 1987