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Tribuna:LA SOMBRA DE UN AUTOR INMORTAL

Subyugante, orfebre de la lengua castellana

Borges fue uno de los más grandes escritores de nuestro tiempo y uno de los más subyugantes orfebres de la lengua castellana de toda su historia.Siento que no haya muerto en su tierra porque sus ácidas diatribas contra la Argentina son precisamente consecuencia de su pasión nacional, como le ha pasado a tantos españoles ilustres.

Porque Borges era argentino hasta la médula de sus huesos, a pesar de ese cosmopolitismo que ha hecho decir a tanta gente que era un escritor europeo. Probablemente era un artista europeizante, lo que también es peculiar de los argentinos. Paradójicamente, eso está probando que no era europeo, ya que los, europeos son simplemente europeos.

Muestra sutil

Como aquellos escritores rusos de la época zarista, y es el caso de Turgeniev, que fue acusado de occidentalista por los eslavófilos y que hoy advertimos que era tan ruso como el zar. La lengua de Borges es también una muestra sutil pero profunda de su argentinismo, una variedad del castellano que difiere en tantas cosas. Porque nosotros los españoles y los argentinos podemos repetir aquel enunciado casi hegeliano de Bernard Sham, a propósito de ingleses y americanos: una lengua común nos separa. Su influencia fue vasta y en particular todos los escritores argentinos, que vinimos después le debemos algo en mayor o menor medida.

Ernesto Sábato escritor argentino, premio Cervantes de Literatura como Jorge Luis Borges, es autor de El túnel y Sobre héroes y tumbas (en el que se incluye su célebre Informe sobre ciegos). Escribió este artículo ayer en París, donde reside accidentalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de junio de 1986