El Opus Dei da un ultimátum a Ruiz-Mateos para que rectifique sus ataques, bajo amenaza de expulsión

José María Ruiz-Mateos ha recibido un ultimátum por parte del Opus Dei para que cese y rectifique en el plazo de 30 días sus ataques a destacados miembros de la Obra en España, bajo amenaza de que, de no hacerlo así, puede considerarse "autoexcluido de la Obra". La exigencia del Opus Dei le fue planteada al fundador de Rumasa en el curso de una reunión mantenida en el chalé del empresario Villa de Rota, en Somosaguas, el pasado sábado, día 24. A dicha reunión, celebrada de diez de la mañana a cuatro de fa tarde, sin almuerzo, asistieron tres personas: el propio empresario, el máximo representante de la Obra en España, Ramón Herrando, y una tercera persona que fue exigida como testigo por Ruiz-Mateos.

Las fuentes informantes han señalado que la reunión fue muy tensa, aunque fuentes próximas a Ruiz-Mateos se negaron ayer a realizar cualquier comentario. El argumento básico del representante del Opus De¡ fue que Ruiz-Mateos, miembro. supernumerario, está causando un grave daño a la Obra en España con sus continuados ataques a destacados personajes de la organización en nuestro país. José María, por su parte, insiste en separar dos planos en su actitud: reconoce y respeta la bondad de la Obra como organización, pero ataca y descalifica con dureza a la actual línea jerárquica de la Obra en nuestro país.Esta doble argumentación ha sido una constante en las críticas del empresario al Opus, la última de las cuales ha tenido lugar en el diario Ya. En una entrevista aparecida el pasado lunes, 26 de mayo, en el citado periódico, Ruiz-Mateos señalaba: "Diferencio siempre entre el Opus de Monseñor Escrivá, al que sigo amando y venerando con todas mis fuerzas, y estos señores". Estos señores son Luis Valls Taberner, presidente del Banco Popular; Rafael Termes, presidente de la Asociación Española de Banca Privada (AEB); Alejandro Cantero, director de la Obra en España, y otros que fueron citados por el empresario en su día ante el juez Luis Lerga, y de quienes asegura que son "unos demonios; unos infames que abusan de la institución y de sus militantes y comenten aberraciones y atrocidades".

Al domingo siguiente de la reunión tripartita en Villa de Rota, el sacerdote de la Obra Jerónimo Padilla visitó a José María, como suele hacer cada 48 horas, para ratificar las recomendaciones del número uno de la organización en España y reconvenir al empresario para que siguiera el consejo de la institución. Para las fuentes informantes, "el Opus está tratando de colocar un manto protector sobre Valls y Termes, mediante la utilización de un chantaje espiritual contra Ruiz-Mateos. La Obra se empeña cada día más en separar los aspectos temporales de los espirituales, pero cuando llega la hora de la verdad utiliza argumentos espirituales para proteger situaciones temporales".

Tensión familiar

La embajada del Opus De¡ en Villa de Rota ha tenido además el efecto de llevar la tensión a la familia Ruiz-Mateos, ya que dos hijas del empresario son miembros activos de la Obra.

Las relaciones entre el fundador de Rumasa y el Opus Dei no han sido nunca felices desde la expropiación. En junio de 1985 Ruiz-Mateos dirigió una carta autógrafa de 24 folios a la cabeza de la Obra en Roma, Álvaro del Portillo, explicando el asunto de la expropiación y sus relaciones y quejas contra miembros de la Obra. La carta fue llevada en mano a la capital italiana por su hijo, Zoilo Ruiz-Mateos. Tres semanas después Alejandro Cantero visitó a Ruiz-Mateos para anunciarle que no habría respuesta de Roma. Álvaro del Portillo sigue sin contestar.

Vencen los plazos

De esta forma, la vida de José María Ruiz-Mateos entra en una apresurada etapa de plazos. El juez Barcala le ha dado 15 días -que expiran el próximo 4 de junio- para el pago de la fianza de 300 millones de pesetas. El Opus De¡ le da ahora 30 para que se retracte de sus ataques contra miembros de la institución. Para complicar más la situación, Fernando Jiménez Lablanca, miembro supernumerario de la Obra, sigue siendo fiscal del caso Rumasa, a pesar de su reciente ascenso a fiscal provincial de la Audiencia Provincial de Madrid. Si dentro de 300 días se confirma la expulsión José María Ruiz-Mateos de la .Obra, ésta perderá uno de sus más importantes financiadores.

Es conocida la contribución del empresario a la Universidad de Navarra, del Opus De¡, a través del ex ministro Gregorio López Bravo, por una cuantía cercana a los 1.500 millones de pesetas. De acuerdo con algunas fuentes, las ayudas globales de Ruiz-Mateos a la institución pueden alcanzar hasta los 4.000 millones de pesetas.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de mayo de 1986

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