Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un pequeño furgón de reparto eléctrico e impreso en 3D

El aumento del comercio electrónico en zonas urbanas aumenta la demanda de vehículos eléctricos para transportar mercancías

Así es el vehículo eléctrico de reparto.

La carrocería de este vehículo de reparto ha sido diseñado específicamente para Toshimaya, una pastelería situada no muy lejos de Tokio, en la ciudad de Kamakura. El diseño del vehículo incorpora líneas estéticas y decorativas propias de la marca Toshimaya, que están presentes en sus dulces y envoltorios. Y los paneles de la carrocería personalizados para el vehículo de Toshimaya han sido fabricados por Kabuku, una compañía especializada en el diseño, modelado e impresión 3D. Los paneles personalizados se adaptan a las necesidades funcionales de la pastelería y a la vez promocionan su marca e imagen.

Con 2,5 metros de largo, algo menos de 1,30 de ancho y 1,55 metros de alto, y con apenas 600 Kg de peso, este vehículo de reparto es idóneo para las estrechas calles de Kamakura. Un pequeño motor eléctrico de 15 CV con autonomía para 80 km, a una velocidad máxima de 70 km/h, mueve el vehículo con soltura y agilidad. Según Honda, la batería del vehículo se carga en unas tres horas usando un enchufe convencional.

La batería del vehículo se carga en unas 3 horas usando un enchufe convencional

La plataforma que mueve el pequeño vehículo de reparto de Toshimaya la desarrolla y comercializa Honda con el nombre de Micro Commuter. El primer prototipo del Honda Micro Commuter se anunció en el Salón del Automóvil de Tokio en 2011, y se comercializa desde 2013. Por defecto se trata de un pequeño coche eléctrico con tres plazas, con un asiento delante y dos detrás. Los diseñadores compran el Micro Commuter con un teléfono móvil cuya carcasa puede cambiarse fácilmente para hacerlo más personal. Honda diseñó el Micro Commuter de tal modo que la batería, el motor eléctrico y los controles del vehículo forman una unidad simple sobre un chasis cuya carrocería puede fabricarse según las necesidades o uso del vehículo.

El vehículo de Toshimaya aprovecha dos tecnologías que en los últimos años se han vuelto más accesibles y asequibles: los coches eléctricos y la impresión 3D. Una combinación beneficiada por la relativa simpleza técnica de los coches eléctricos, y por las mejoras en las técnicas y materiales utilizados en la impresión 3D. La suma ofrece nuevas posibilidades para la fabricación y personalización de los vehículos, estética y funcionalmente, y avanza un cambio en el modelo de fabricación de los vehículos y en cómo son percibidos, personalizados y utilizados.

El vehículo aprovecha las dos tecnologías más accesibles y asequibles: los coches eléctricos y la impresión 3D

En este caso el aumento en el comercio electrónico y de las entregas a domicilio no hace sino incrementar la circulación de los vehículos de reparto dentro de los centros urbanos. Este tipo de vehículos, como sucede con los taxis, son candidatos perfectos para la electrificación por las ventajas que ofrecen en el acceso y desplazamiento en núcleos urbanos. A la vez la autonomía cada vez más llega para cubrir el kilometraje diario requerido.

También cada vez más ciudades están añadiendo más puntos de recarga para vehículos eléctricos. Y cada vez son más los núcleos urbanos que favorecen la circulación de estos vehículos, con reducciones o exenciones en el pago de tasas para el acceso al centro y el aparcamiento. Los coches eléctricos contribuyen directamente en la reducción de las emisiones contaminantes donde más necesario es, precisamente porque en las ciudades hay una concentración mayor de vehículos y de personas.

Como ejemplo de esta necesidad creciente, recientemente Deutsche Post DHL decidió diseñar y construir su propio vehículo eléctrico destinado al reparto postal y de paquetería dentro de las ciudades alemanas. El StreetScooter, como lo han bautizado, de momento ha reemplazado unas mil furgonetas Volkswagen con motor de combustión. DHL tiene encargadas otras 5000 unidades más que se complementarán con otros vehículos comerciales eléctricos de Renault, Iveco y Mercedes. “Cada furgoneta StreetScooter está diseñada para durar 16 años utilizándose seis días a la semana durante 10 horas continuadas”, explican en CarScoops. Deutsche Post no fabrica ningún componente del vehículo, «todo está disponible en los proveedores», explica.

Un pequeño furgón de reparto eléctrico e impreso en 3D

Se prevé que este año el número de coches eléctricos en circulación por Europa occidental superará la marca del medio millón de unidades. Sin embargo, en el creciente mercado de los coches eléctricos las furgonetas y los vehículos destinados al reparto y al transporte ligero de mercancías representan solo una fracción, y la disponibilidad de modelos sigue siendo limitada.

Más información