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iPhoneografía, consejos para disfrutar de la cámara del móvil

iPhone 4, iPhone 4S e iPhone 5 son las tres cámaras más usadas en el mundo, con 350 millones de unidades

Trípode y disparador a distancia por Bluetooth.
Trípode y disparador a distancia por Bluetooth. EL PAÍS

Más de 350 millones de personas llevan una cámara de fotos conectada a Internet. Es posible que no sea la que cuenta con más megapíxeles, ni la lente más luminosa, pero ya se ha convertido en la más popular en Flickr, el mayor almacén de imágenes en Internet. iPhone 4, iPhone 4S e iPhone 5 son las tres cámaras más usadas en el mundo. Sí, se trata de un teléfono que ha obligado a los fabricantes tradicionales a reinventarse: o crean productos de alta gama con lente intercambiable o lanzan modelos sumergibles, resistentes a golpes o con wifi y gran autonomía, una de las grandes apuestas de las compactas de Casio.

¿Qué tiene la cámara del móvil de Apple para batir al resto? Algo obvio, siempre está a mano y, con la suficiente pericia, sirve para algo más que tomar un recuerdo. Al margen del chip A6 y los ocho megapíxeles, el secreto está en el software, las famosas aplicaciones. Según la empresa de la manzana es la categoría que más crece en la AppStore. De las más de 900.000 propuestas para instalar, 20.000 son fotográficas, desde simples retoques a edición avanzada.

El fenómeno, bautizado como iPhoneografía, tiene como aliados la sencillez. No hay botones, ajustes complicados o un largo proceso de aprendizaje. Los consejos para mejorar los resultados no difieren demasiado de los primeros pasos con una cámara tradicional: el sol a la espalda y mejor enfoque si la luz es clara. Siempre es mejor sujetar el móvil con ambas manos y en horizontal, salvo si realmente se va a hacer un retrato o lo requiere la escena. Uno de los recursos menos conocidos es que se puede disparar dando al botón de subir el volumen. También funciona si se pulsa ese mismo botón en los auriculares de la misma marca. Una buena manera de ganar en estabilidad.

El foco y la exposición también se pueden modificar de manera bastante intuitiva; basta con tocar un punto concreto de la pantalla, para cambiar el foco. Si se da con el ajuste correcto y se quiere mantener, hay que mantener el dedo en ese mismo sitio, tras un par de segundos aparece en la parte inferior un indicador de bloqueo. Muy útil, por ejemplo, para que salga bien una cara. Al volver a tocar la pantalla, se desbloquea.

Se puede disparar apretando el botón de volumen o el mismo botón de los auriculares de la marca

Una zona demasiado sombría junto a un primer plano puede echar a perder una escena digna de recuerdo. En las opciones de la cámara o, si se tiene iOS 7, en la parte superior de la pantalla, se encuentran las siglas HDR (alto rango dinámico). Cuando se activa el teléfono da un doble resultado, la foto normal y la propuesta tras procesar dos, una muy clara y otra muy oscura, y superponerlas. El resultado suele ser satisfactorio, aunque no termina de dar con los matices de la piel y en ocasiones salen movidas.

¿Cómo llevarse una foto del estadio lleno? ¿O de aquella cumbre que tanto costó alcanzar? El panorama lo soluciona, pero solo se puede hacer con el iPhone 4S, iPhone 5 o los modelos S y C que llegarán el 25 de octubre a España. Al escoger esta opción en el menú principal se dispara y se sigue la flecha, como referencia de una línea recta para que después el móvil reconstruya las tomas en una sola. Pueden ser horizontales o verticales, para los fanáticos de los rascacielos. El resultado son fotos de hasta 28 megapíxeles, -cuidado con la memoria interna, vuela-, que cubren hasta 240 grados.

El fenómeno de la iPhoneografía ya ha dado sus propias estrellas. E inclusos sus premios, los IPPA. Algunos de los iPhoneógrafos más célebres ya se dedicaban previamente a la fotografía. Es el caso de Benjamin Lowy, de Getty, cuya imagen con el móvil tras el huracán Sandy fue portada de la revista Time. En la misma revista explica que la discreción de disparar con el móvil le permite tener acceso a lugares donde no podría con su material habitual. Brooks Kraft cubrió la campaña electoral de 2012 en Estados Unidos solo con el iPhone. Su trabajo, también en Time, fue destacado como ‘fotógrafo político del año".

La propuesta de Dave Webb es mucho más artística. Las aplicaciones Photo Forge y SnapSeed son sus aliadas a la hora de editar las imágenes. Brad Mangin, fotógrafo de San Francisco, ha publicado sus instatáneas en Sports Illustrated. Kevin Russ, Martha Cooper y Rick Rocamora son otros de los destacados. Lisa Bettany lo ha adoptado con tanta pasión que vio que las herramientas por defecto se quedaban cortas. Es la cofundadora de la aplicación Camera +.

Aplicaciones para iphoneógrafos

Mextures: (1,79 euros): Ideal para los amantes de las luces, granos y texturas. Over, gratis, parece pensada para propagandistas y amigos de los afiches. Añade texto y dibujos a las fotos, viene con conexión a redes sociales. Lens + (89 céntimos) es todo un guiño a la nostalgia analógica. Convierte la pantalla en una cámara tradicional, con sus parámetros de foco, exposición, aumentos… Se puede completar con Camera Bag 2 (89 céntimos), una colección de filtros cuidados y con resultados sorprendentes. Ideal para aquellos que ven Instagram como un juguete.

¿Quién se resiste a tener una imagen de perfil dentro de un círculo? Los medallones son la última moda. Krop Circle ayuda a crearlos y modificarlos. Es gratis.

El verdadero laboratorio, ya sea en el escritorio o en el bolsillo, se llama Photoshop. La versión móvil cuesta 4,49 euros. SnapSeed cumple con funciones muy parecidas y es gratuita. Si nada de esto funciona, siempre queda dejarlo en manos de Perfectly Clear (2,69 euros), un corrector que reconoce el tipo de escena y propone retoques con bastante acierto.

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