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Un programa analiza y puntúa los retoques en una foto

Pretende evitar que las imágenes modificadas propongan modelos nocivos o irreales

El retoque fotográfico con herramientas como Photoshop está muy extendido, tanto para mejorar la imagen de un personaje como en usos más nocivos que incentivan la anorexia. En junio, la American Medical Association propuso que los medios adoptaran criterios para desanimar la alteración de imágenes fotográficas "que pudieran promover una expectativa irreal sobre la adecuada imagen del cuerpo". En algunos países europeos, grupos feministas han reclamado un etiquetado de las fotos para señalar las alteraciones de la imagen. Ahora, unos investigadores de Estados Unidos han propuesto un programa que permite evaluar y cuantificar el grado de retoque de una foto. En el estudio, que ha sido publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), los autores, Hany Farid y Eric Kee, señalan que las imágenes altamente idealizadas se han relacionado con trastornos de la alimentación e insatisfacción con la imagen corporal.

En Estados Unidos se ha propuesto el apoyo popular a una ley que regule el uso del retoque fotográfico en la publicidad. Según sus promotores, el 53% de las muchachas de 13 años están descontentas con su propio cuerpo. Cuando tengan 17 años, habrán visto unos 250.000 anuncios de televisión en los que aparecen unos cuerpos que nunca podrán emular. Uno de sus promotores ha explicado a The New York Times que no tratan de demonizar el uso de Photoshop, simplemente instalar la transparencia en la publicidad. "Se trata simplemente de que cuando contemples un cuerpo sepas si es verdadero o un avatar".

Los creadores del programa han tenido en cuenta alteraciones geométricas tales como el adelgazamiento de las piernas, el ajuste de la simetría facial, y la corrección de la postura; así como las manipulaciones fotométricas que incluyen la eliminación de arrugas, bolsas bajo los ojos y manchas de la piel. Farid ha señalado que "se empieza a partir del antes y el después de las imágenes digitales de las que, de forma automática, se estiman los cambios geométricos y fotométricos, realizando ingeniería inversa sobre las manipulaciones que se habían realizado para el retoque".

Para validar el método, los investigadores pidieron a observadores humanos que evaluaran las diferencias entre una colección de fotos originales y sus retoques para establecer la métrica del programa.

El programa valora los cambios en una escala del uno al cinco que distingue desde las alteraciones mínimas a las irreales. Farid asegura que el sistema pretende ayudar en la autorregulación. La publicación de la escala de retoque de una imagen podría animar a las modelos a no querer aparecer en fotos con un retoque de cinco grados.