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La importancia de ser chino y el cargador único

El sector de la telefonía móvil confía su recuperación a los mercados emergentes, Internet y las tiendas on line

En todas las ediciones del Congreso Mundial de Móviles (Mobile World Congress, en inglés) ocurre lo mismo. Los responsables de las mayores compañías -tanto fabricantes como operadores- debaten sobre la intrincadas estrategias que han puesto en práctica para mantener a los clientes, los servicios añadidos, las aplicaciones, las redes quen han diseñado. Y llega el chino y les agua la fiesta. Sus cifras son tan abrumadoras que no tienen rival. Millones de nuevos clientes, aplicaciones e ingresos, que hacen raquíticos los crecimientos de las firmas europeas y estadounidenses.

En la edición de este año, ha sucedido exactamente lo mismo. La crisis ha apretado los cinturones de las operadoras. Pero China sigue siendo un mundo aparte. El evento, que se celebra en Barcelona, está marcado por la crisis económica. En la inauguración, los consejeros delegados (CEO) de las primeras firmas hablaban de que sus márgenes se estrechaban, de la necesidad de nuevas frecuencias y una moratoria regulatoria. Y ha llegado Wang Jianzhou, CEO de China Mobile, y los ha dejado a todos boquiabiertos. En 2008, la mayor operadora del mundo incorporó 88 millones de nuevos clientes, es decir, la población entera de Alemania. Diariamente, sus usuarios se mandan 1.600 millones de SMS (mensajes cortos de texto) y sólo el día de Año Nuevo se administraron 9.000 millones de sms. Con esos textos, se ocuparían 100.000 volúmenes de El Quijote.

Respaldado por cifras tan contundentes, Jianzhou dijo que ni la crisis económica va a frenar ese fenómeno creciente de estar contectado siempre y en todo lugar que sólo permite el móvil, y destacó la importancia de contar con espectro radioeléctrico suficiente -la banda de frecuencias por donde circula la comunicación- para asegurar la cobertura de esa demanda. "El nuevo espectro supondrá una aportación de 211.000 millones de dólares al Producto Interior Bruto de China".

La telefonía móvil, a diferencia de lo que ocurre con otros sectores, no quiere ayudas estatales. A los gobiernos sólo les pide aire, es decir, espectro, bandas libre de frecuencias para poder dar cobertura a los crecientes servicios que se ofrecen por el móvil, como el acceso a Internet o la localización por GPS, como recalcó Rob Conway, consejero delegado de GSMA, la asociación internacional que organiza el MWC y agrupa a más 700 compañías celulares de todo el mundo.

La industria del móvil no sólo no solicita ayudas sino que se ofrece como salvavidas contra la recesión. Por primera vez, un sólo estándar tecnológico unirá a todas las operadoras a escala mundial. Se trata del LTE (Long Term Evolution), una nueva evolución de la telefonía de tercera generación que va a ser adoptada por todas las compañías, desde EE UU a China, y, por supuesto Europa, y que permitirá descargas masivas de datos y televisión de alta definición en el celular.

"Necesitamos una legislación más ligera, porque cuánto más regulación, más incertidumbre se genera y más se fena la inversión", indicó Franco Bernabé, CEO de Telecom Italia.

Los ingresos ya no van a crecer por la vía de las llamadas ni los sms, así que los operadores buscan otros manantiales más vírgenes donde refrescar su cuenta de resultados. El ejemplo de Apple, que ha trasladado su exitoso modelo de iTunes a su móvil iPhone, ha calado en el sector. Todos quieren abrir su tienda on line. Nokia y Microsoft han aprovechado la feria para anunciar sus nuevas plataformas comerciales que intentarán tener el éxito de la Appl Store. En el caso de Windows Market Place habrá que esperar hasta septiembre, al menos, para contar con las 20.000 aplicaciones que su CEO, Steve Ballmer, prometió tener en cartera.

El cargador único

El papel de España en este congreso ha comenzado por las propuestas del ministro de Indutria, Miguel Sebastián. El titular del gabinete anunció que el Plan, desarrollado entre 2005 y 2008, ha proporcionado cobertura de telefonía móvil a más de 5.300 núcleos de población rurales, con una inversió de 553 millones, mayor que lo prepuestado.

Sebastián anunció también que se ha llegado a un acuerdo de la Comisión Europea que, como siempre, pasa por una mayor regulación. Ahora se les ha ocurrido la idea brillante de obligar a los fabricantes a facilitar un cargador unico de la batería para todos los modelos de móviles, una vieja propuesta ecológica-práctica que lleva circulando por Internet desde hace casi una década. Hay 4.000 millones de abonados al móvil y más de 12.000 millones de terminales, con más de 50 modelos de cargador. Unificarlos acabaría con la pesadilla de miles de usuarios buscando desesperadamente en la oficina un cargador de su modelo. Pero también terminará con miles de puestos de trabajo. La conexión USB (mini USB de Nokia) es la que se perfila como triunfadora.

Sólo falta que la UE pida que el fondo de pantalla de Google sea negro para ahorrar energía, otro de los virales de mayor éxito en la Red, y reproducido periódicamente por la sección de Tecnología de los principales diarios. Seguro que la Comisión Europea lo aprueba.