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El pasaporte electrónico también se puede falsificar

The Times logró introducir los datos de Bin Landen en una falsificación del nuevo documento

Los nuevos pasaportes electrónicos que han comenzado a emitir muchos países y que en teoría deberían proteger contra el terrorismo y el crimen organizado pueden falsificarse en cuestión de minutos, según una investigación del diario The Times.

El diario ha realizado unas pruebas que han detectado una serie de fallos en los microchips que llevan esos documentos de viaje y desmienten, las afirmaciones sostenidas por el Gobierno británico de que los falsificadores no podrán hacer nada con los 3.000 pasaportes con las páginas en blanco robados la semana pasada en el Reino Unido.

Un experto holandés contratado por el diario falsificó alteró el chip del pasaporte de un niño de pecho e introdujo una imagen de Osama bin Laden e hizo lo mismo con el de una mujer de 36 años en el que puso una foto de Hiba Darghmeh, un terrorista suicida palestino que mató a tres personas en el 2003.

Los nuevos pasaportes electrónicos se basan en la tecnología RFID de identificación por radiofrecuencia, formadas por una antena y un chip que contiene la memoria donde se registran los datos de la etiqueta.

El experto Jeroen van Beek, de la Universidad de Amsterdam, ha desarrollado un método que permite leer, clonar y alterar los microchips de forma que pueda aceptarlos como auténticos

el software utilizado por la Organización de la Aviación Civil para comprobar la validez del documento.

Utilizando ese software, un código de programación de carácter público, un lector de tarjetas y dos chips RFID, todo ello material muy barato, van Beek tardó menos de una hora en clonar y manipular dos microchips para su introducción en pasaportes falsos o sustraídos.

El ministerio británico del Interior ha mantenido siempre que una eventual falsificación sería inmediatamente detectada en los controles de fronteras porque no se ajustaría a los códigos establecidos internacionalmente.

Sin embargo, señala el periódico, sólo diez de cuarenta y cinco países que emiten pasaportes electrónicos han adoptado el directorio común de códigos y sólo cinco lo están poniendo en práctica.

Algunos de esos cuarenta y cinco países, entre ellos Gran Bretaña, intercambian de momento los códigos manualmente, explica The Times, según el cual unos delincuentes podrían utilizar pasaportes falsos de países que no comparten esos códigos y que podrían pasar inadvertidos en los controles fronterizos.

"No decimos que un terrorista pueda conseguir esto hoy por hoy con cualquier pasaporte ni que lo logre mañana, pero sí que es algo que suscita una serie de interrogantes en materia de seguridad que deben tratarse con mayor transparencia", ha comentado van Beek.