El enchufe sin enchufe
Investigadores del MIT desarrollan un sistema que transmite energía de forma inalámbrica, pero que aún tardará años en ser totalmente eficiente
El idioma digital crece por adición. Por una parte tenemos la electricidad, necesaria para que funcionen los dispositivos electrónicos, y por otra las tecnologías inalámbricas, por ahora utilizada principalmente para el tráfico de datos entre dispositivos, pero no para darles el alimento que les da vida. ¿Cómo llamamos a una tecnología que combine ambos? Tómense ambos conceptos en inglés y el resultado es evidente: WiTricity.
De ella habla la BBC, que recoge una información de la revista Science en la que se explica un experimento llevado a cabo por el MIT en el que se logró transmitir energía de forma inalámbrica con un 40% de eficiencia. El uso de campos magnéticos para realizar esa transmisión, señalan los científicos, evita que cuando un ser humano interfiere en la transmisión acabe "cocinado como un pollo en un microondas", señalan los científicos, por lo que el sistema no supondría un riesgo para la salud.
Bonito, ¿verdad?, en un mundo perfecto no deberían existir los cables. Una mala noticia. Si ya se ve tirando a la basura todos esos cables que afean su salón y los cargadores que llenan los cajones del estudio se está apresurando. Se ha logrado hacer viajar la energía a cortas distancias, y los aparatos que se necesitan para hacerlo son demasiado grandes para el consumo doméstico, y la eficiencia lograda es demasiado baja comparada con la que se logra con los sistemas actuales. Queda campo para investigar, conserve sus cables.


























































