Burbuja renovable, ¿burbuja renovada?

Son muchos los que temen la sobrevaloración del sector de las energías limpias. Sin mirar los precios del crudo, claro

El cataclismo controlado (pero cataclismo al fin y al cabo) del sector inmobiliario en Estados Unidos está dejando paso, en el foco de los medios de comunicación, a una nueva burbuja, la ecológica. Quienes defienden la tesis de que las empresas y las actividades de generación de energías renovables están sobrevaloradas -aparte, claro, de los magnates de los hidrocarburos y el carbón, por motivos obvios-. La culpa, cuentan, la tienen los incentivos que el gobierno de Estados Unidos da a la generación fotovoltáica solar y a la producción de biodiésel, que permiten a las empresas afectadas ser rentables pese a los altos costes. En el repaso de la situación que hace un analista en News.com despejan en parte las dudas sobre un posible estallido. Para empezar, no es una burbuja puramente financiera (como es el caso de la inmobiliaria, provocada por la reserva federal estadounidense y los bancos privados, al alimón), y además en esos altos costes de producción está pendiente una transformación de calado gracias a los continuos avances tecnológicos. Añádasele a eso la tendencia a largo plazo de los precios del petróleo, y se verá que la revolución de "lo verde" sigue siendo el camino a seguir. Se mire como se mire.

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