El canon digital entendido como un incentivo a la creación, no como una compensación

José Manuel Tourné, director general de FAP, ha defendido ante los lectores de ELPAIS.com, el canon digital, el precio de los DVD y la ilegalidad del P2P

José Manuel Tourné, director general de la Federación de la Propiedad Intelectual, ha sabido defender su visión sobre el canon digital, entendido como un estimulo para la cultura, una ayuda a los autores, que no pretende penalizar el uso de Internet, ni compensar las pérdidas que causa la piratería a la industria del cine o la música.

"El canon no tiene nada que ver con la piratería, ni está previsto para compensarla", asegura Fourné. "El problema del canon es que el debate se ha centrado en la cuantía: quienes tienen que pagarlo (Importadores y fabricantes de soportes vírgenes y aparatos de reproducción) quieren restringir el concepto y quienes tienen que cobrarlo (Entidades de gestión) quieren ampliar el concepto. El concepto es muy restringido y nada tiene que ver con la cuantía, que se establece como incentivo para la creación nacional", explica el presidente de la FAP.

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En este sentido, Tourné insiste en que son los importadores y los fabricantes quienes deben pagar el canon digital y que la decisión de trasladarlo al precio final de sus productos para que recaiga en los consumidores está en manos de los fabricantes. "Se ha acordado que ese incentivo lo paguen quien se beneficia del interés de los usuarios en grabar", dice. "La repercusión del canon en los usuarios es una decisión de la empresa que vende el soporte virgen", insiste.

Las cuestiones que más interés han despertado entre los lectores han sido las dudas acerca de las delimitaciones legales a la hora de copiar una canción o una película o el usar una red intercambio de archivos, P2P.

El propio Tourné mostraba dificultades para responder directamente con un sí o un no, pues hay practicas, como la de bajarse una película de eMule, que depende en muchos casos de la interpretación de un juez. Sin embargo, no hay ninguna duda cuando se trata de poner a disposición de cualquiera la copia de un contenido protegido por los derechos de autor.

"Quien la pone a disposición comete un acto ilícito que puede ser de carácter penal si se cumplen los demás requisitos del artículo 270 y quien la reproduce en un DVD o en un disco duro también actúa ilegalmente por reproducir sin autorización", dice Tourné, quien incluso va más allá. "Si además lo hace con ánimo de lucro, comete un delito. Recuerdo que ánimo de lucro según el Tribunal Supremo es la obtención de cualquier ventaja incluso la meramente contemplativa"

Esta última observación de Tourné es un tanto delicada pues supone que todo aquel que se beneficie de escuchar una copia pirata está cometiendo un delito, mientras que las sentencias judiciales suelen entender que sólo se comete un delito cuando se comercializa o se obtiene un beneficio económico con el material pirateado. Por eso Tourné hace una importante matización, "siempre y cuando lo determine un juez".

En este asunto también hace una observación muy polémica en cuanto a las descargas de Internet, que a su modo de ver, no pueden entenderse como una copia privada. "La descarga de Internet no puede ser copia privada pues la descarga a través del e-mule es colectiva ya que desde el primer momento se comparte".

Para Tourné la solución para frenar la piratería no pasa por una bajada de los precios de los CDs y DVDs, que en su opinión están justificados, especialmente en las producciones cinematográficas que suponen inversiones millonarias. "Una sociedad moderna no puede dejar que los precios del mercado los fije una actividad ilícita. Al poco tiempo de estrenarse una película la puedes alquilar por tres euros (Menos de lo que te cuesta una copa), y si esperas, la compras por 5 o 6 euros o la ves gratis en TV".

Las vías propuestas por Tourné pasan por impulsar los sitios legales de descargas como Filmtech.com, Pix box o Media Xpress, mientras que se muestra favorable a los sistema de gestión de los derechos digitales (DRM). "Lo que la industria audiovisual defiende es precisamente esto: la gestión directa de sus contenidos a través de DRM's. En estos casos, el canon no debería existir", aclara.

Tourné también ha tocado el tema del polémico artículo 17 bis de la Ley de Medidas para el Impulso de la Sociedad de la Información, que permitiría a las entidades de gestión solicitar la retirada de ciertos contenidos de Internet.

"El Gobierno no permite a las entidades de gestión la clausura de páginas web. El discutido artículo 17 bis introducía un procedimiento esencial para proteger los derechos de los titulares mediante un procedimiento de notificación y retirada que sólo se podía iniciar previo conocimiento de un juez y sólo contra páginas que comercialmente ofrecieran contenidos piratas", explica.

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