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Cómo desacreditar al rival con una cámara y el apoyo de la Red

El vídeo online entra en la campaña legislativa de EE UU, donde videoaficionados graban al oponente en busca de una metedura de pata que difundir en Internet

Un vídeo publicado en YouTube muestra cómo al senador republicano Conrad Burns se le cierran los ojos durante un debate.
Un vídeo publicado en YouTube muestra cómo al senador republicano Conrad Burns se le cierran los ojos durante un debate.

¿Quiere sorprender a su rival político durmiendo la siesta durante una sesión parlamentaria o realizando una declaración inconveniente o racista? Diríjase a Internet. Jóvenes armados con videocámaras digitales son el último arma secreta de los políticos en la campaña electoral que se celebra en EE UU. Encargados de seguir al rival, y conseguir material que lo desacredite.

Los políticos estadounidenses embarcados en la lucha electoral por la renovación del Congreso, una elección que se celebrará el próximo 7 de septiembre, han asumido el poder viral de los vídeos de Internet. Los responsables de algunas campañas han llegado a realizar incluso envíos masivos de mensajes de correo en los que se ofrecían enlaces para ver al rival en situaciones embarazosas.

"Internet y las nuevas tecnologías están cambiando radicalmente nuestras vidas, y la política no es diferente", afirma el director de la página web PoliticsOnline. En su opinión la influencia de la Red será muchísimo mayor en el futuro y "lo cambiará todo de forma radical". "Cualquier persona con una videocámara, un poco de tecnología, creatividad, energía y suerte o habilidad puede llegar a participar en el proceso político", asegura.

Carol Darr, directora del Instituto de Política, Democracia e Internet de la Universidad George Washington (www.ipdi.org) explica que los vídeos realizados por aficionados pueden calar más en la audiencia porque no recurren a la retórica política habitual, son algo "real y humano que logran captar la atención de la gente".

Por otra parte, la existencia de videoaficionados que pueden colgar el vídeo grabado a un candidato en Internet modifican la gestión de las campañas. "Limitan la posibilidad de que los candidatos se reúnan en pequeños grupos para afinar su mensaje, ver qué funciona y qué no", afirma Darr. "Si te graban en una de esas situaciones luego puedes ser acusado de cambiar mucho de opinión".

Uno de los políticos que han quedado en evidencia por obra y gracia de YouTube o Google Vídeo es el senador republicano George Allen, senador del estado de Virginia, que durante un mitin señaló a una persona enviada por su rival, el demócrata James Webb y le llamó "macaco". El vídeo en el que Allen insulta a S.R. Sidarth, un estudiante universitario, llamó la atención de los activistas demócratas y gracias a la distribución que ha logrado (tiene más de 260.000 visitas) parece haber impulsado la campaña de Webbs.

"Si lo hubierais escrito no habría tenido tanto impacto", ha asegurado a la prensa el portavoz de la campaña de Webb, Kristian Denny Todd. "Pero con el vídeo pudisteis ver su comportamiento, como lo repite, como lo hace para mofarse. Es algo que no se puede capturar con palabras. La gente tiene que verlo".

Otro vídeo que está circulando con éxito (más de 80.000 visitas) muestra al senador republicano por el estado de Montana, Conrad Burns, exhando una cabezadita durante una sesión del Senado.