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Cuidado: macarras del 'tuning' sueltos

Si el tuning es lo tuyo y Midnight club 3: DUB edition, tu juego

Si has maqueado tu coche con lunas tintadas, alerones fluorescentes y llantas cromadas; si te suenan términos como spoilers, intercooler y óxido nitroso; si te gusta el bacalao a todo trapo… que no te llamen hortera. El tuning es lo tuyo y Midnight club 3: DUB edition, tu juego.

Después del escandaloso éxito de Grand Theft Auto: San Andreas, Rockstar nos introduce en las competiciones callejeras clandestinas yanquis, donde la velocidad y la extravagancia se premian en metálico. Parte de la acción transcurre en las calles de Detroit, San Diego y el templo del tuning, Atlanta; ciudades por las que hay que conducir como alma que lleva el diablo, evitar controles policiales, destrozar los coches rivales y despreocuparse del mobiliario urbano.

El jaleo típico pero con más vértigo, nuevos efectos como el tiempo bala, tipo Matrix y los hip-hoperos del momento sonando de fondo. Pero en el garaje, convertido en todo un laboratorio transformista, está el meollo del asunto. Aquí es posible comprar, y por supuesto tunear, 70 coches de marcas reconocidas: desde clásicos americanos, a los turismos y berlinas de lujo. Hasta deportivos y motos. Un discreto Volkswagen Golf, por ejemplo, puede convertirse en una bestia devoramillas, con motor turbo, sobrealimentadores, tubos de escape, pintura metalizada, neones, pegatinas y macarradas varias.

Todas las opciones de tuneo que ofrece Midnigth club 3 son técnicamente viables (si eres un magnate del petróleo dispuesto a dejarte la calderilla en excentricidades). Para alcanzar este grado de realidad, Rockstar ha trabajado con los expertos de DUB magazine, la biblia de los freaks del tuning, y por cuyas páginas han desfilado Shaquille O'Neil y Eminem junto a sus caprichos de cuatro ruedas. Y una novedad más: necesitas acumular pasta para desbloquear las mejoras o conseguir la potencia bruta de un Hummer y tienes la posibilidad de dar un paseo y probar todos los coches disponibles. Eso se llama motivación.

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