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Nuevos materiales permiten hacer edificios que ahorran energía

El físico Cristoforo Benvenuti defiende en madrid el uso de materiales que permiten perder hasta diez veces menos calor

El prestigioso físico italiano Cristoforo Benvenuti, experto en tecnología de materiales y miembro desde 1966 de la Organización europea de Investigación Nuclear (CERN), asegura que se puede perder hasta diez veces menos calor en los edificios al hacerlos energéticamente "inteligentes", gracias al desarrollo de nuevos materiales aislantes desarrollados con tecnologías nucleares como los aceleradores de partículas.

A juicio del físico italiano, "los romanos construían a menudo mucho mejor que nosotros sus viviendas", pues "nuestros edificios, en muchos sentidos, están construidos sin sentido alguno". Por eso aboga por el uso de nuevos materiales, que según afirma permiten reducir hasta 0,25 vatios por metro cuadrado el total de calor que se escapa por las ventanas de los inmuebles. La cifra contrasta con los 2,5 vatios por metro cuadrado que se pierden con "las técnicas de aislamiento tradicionales" más eficientes, añadie este experto, para quien es fundamental que en todo proyecto se recurra "a los materiales más apropiados para ello".

Asimismo, Benvenuti se refirió a otros aislantes desarrollados con tecnología nuclear y que pueden reducir a 0,15 vatios el calor que se pierde por las paredes de los inmuebles, como consecuencia de las diferencias de temperatura entre el exterior y el interior de los mismos. Según sus datos, en condiciones normales, a un edificio se le escapan unos 0,5 vatios por metro cuadrado a través de sus muros, advirtió este experto, para quien los avances conseguidos con tecnología nuclear tienen innumerables posibilidades de aplicación en ámbitos energéticos además de médicos y clínicos.

Benvenuti insistió en la necesidad de enfocar la investigación científica hacia objetivos muy concretos y bien definidos y no limitarla tanto a aspectos puramente académicos. En su opinión, es escasa la investigación que se realiza sobre cuestiones tales como las particularidades concretas de los materiales, lo que aparentemente se debería, a su juicio, a que sus aplicaciones y traslado de los avances a la sociedad son más lentos de ver, pese a que suelen ser trascendentales para la humanidad.

Por otro lado, el experto recordó avances en el ámbito de las altas tecnologías, como el denominado colisionador con anillo de almacenamiento, que es una combinación de un acelerador y uno o más anillos de almacenamiento, que produce colisiones más energéticas entre partículas que un acelerador convencional.

Este último lanza partículas aceleradas contra un blanco estacionario, mientras que un colisionador acelera dos conjuntos de partículas que se inyectan en el mismo anillo, si tienen cargas eléctricas opuestas y circulan en sentido contrario, como los electrones y los positrones, o en anillos distintos, cuando son de la misma carga, y después se hacen chocar de frente. Es precisamente de este tipo el colisionador LEP del CERN, que empezó a funcionar en 1989 y cuyas siglas en inglés se traducen por gran colisionador de electrones-positrones.

El físico italiano hizo esas declaraciones en Madrid, donde asistió al 'Seminario C. Benvenuti' de tecnología de captación de moléculas de gas y bombas de vacío, celebrado en el CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas). Sus declaraciones coinciden con un momento de especial sensibilidad mundial sobre la necesidad de disminuir el consumo energético y reducir así los gases contaminantes de la atmósfera y el efecto invernadero.