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Siete alumnas de la Universidad de Granada acusan a un profesor de acoso sexual

Hasta una veintena de estudiantes, que no han denunciado, dicen haber pasado por lo mismo con ese docente

Interior de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada, este miércoles.

Una alumna de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada denunció el pasado viernes, ante los órganos correspondientes de la universidad pero aún no ante la policía, a un profesor por acoso sexual. Después, la alumna preguntó en su clase si alguien había pasado por lo mismo y la Unidad de Igualdad del campus recibió las denuncias de otras seis mujeres contra el profesor. La primera estudiante asegura que más de 20 compañeras han contactado con ella para decirle que habían sufrido un trato similar.

La estudiante, que no ha querido dar su nombre, ha explicado que tras faltar a clase, quiso justificarlo ante el profesor y este la citó en su despacho. “No hablamos en absoluto de la asignatura. Solo me pidió que confiara en él”, ha contado sobre esa cita que fue tan breve que sirvió de excusa al docente para pedir su número de teléfono y convocarla de nuevo. En esa ocasión, ha relatado, “me preguntó si me masturbaba, si necesitaba ayuda para eso y si disfrutaba con el sexo”. También le comentó que en su perfil de WhatsApp estaba “muy provocativa, haciendo referencia al escote”. “Me cogió las manos y me hizo sentarme a su lado, no enfrente, y me cogía de las manos”. La estudiante ha reconocido que no supo interpretar todo hasta después. Tanto que, tras contárselo a sus padres y su compañera de piso, “aunque me lo desaconsejaron”, decidió volver con una grabadora a otra cita. En esa sesión, según la estudiante, ha quedado grabado como el profesor admite ese comportamiento.

La acumulación de denuncias o confirmaciones de casos similares ha sido muy rápida. Todo ocurrió el viernes. La denunciante ha reconocido que empezaron a hacerse públicos toda clase de comentarios y fue entonces cuando decidió contarlo. “Lo he preferido así para que no trascienda algo que no sea cierto y todo lo que se diga sea verdad”. A partir de ahí, la universidad ha reconocido la existencia de siete denuncias. “Cerraba las puertas del despacho en las tutorías”, “preguntaba si les gustaba el sexo intenso”, son situaciones descritas por algunas de esas alumnas que dicen haber pasado por ese trago. El presunto acoso sexual se remonta, según ha contado la primera denunciante, hasta 10 años atrás.

La rectora, Pilar Aranda, ha asegurado que la universidad será “totalmente contundente" y ha anunciado que “respetando totalmente la presunción de inocencia” harán una investigación y si se confirma lo denunciado, pondrán el caso en manos de la Fiscalía. Aranda afirma que, tras conocer el caso, la universidad activó sin perder tiempo su protocolo para estos casos. La Unidad de Igualdad y la Inspección llevan están llevando el caso.

La rectora considera el Protocolo para Prevención y Respuesta ante el Acoso uno de los “más avanzados” de los campus españoles y ha insistido en que las perjudicadas “denuncien y no callen” cuando se enfrenten a esos actos. Aranda, no obstante, ha pedido que se cambie la ley ya que considera que la institución tiene pocas posibilidades de tomar medidas preventivas y cautelares cuando se detectan comportamientos como los denunciados estos días.

Las estudiantes aún están valorando si denuncian ante la policía. “Tenemos que ver todos los factores: económicos, sociales y hasta que punto nos queremos implicar cada una”. De todas maneras, ha dicho, “al final creo que denunciaremos; yo al menos sí quiero hacerlo”.

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