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El juez atribuye a Torbe, el rey del porno español, tres delitos contra menores

El actor y director Ignacio Allende se sentará previsiblemente en el banquillo por distribución de pornografía infantil

Torbe
Ignacio Allende, alias 'Torbe'.

El actor y director porno Ignacio Allende Fernández, conocido como Torbe, irá previsiblemente al banquillo por dos delitos de distribución de pornografía infantil y un tercero de descubrimiento y revelación de secretos. El titular del Juzgado de Instrucción 29 de Madrid, Pedro Antonio Domínguez, ya ha acabado la instrucción del caso y ha emitido un auto en el que ve indicios de delitos, abre la puerta a la celebración del juicio y da un plazo de diez días a las partes para que formulen escrito de acusación. La Asociación de Afectados de Delitos de Internet ya lo ha hecho y pide a Torbe un total de ocho años de prisión.

La Asociación de Afectados de Delitos de Internet pide para Torbe un total de ocho años de prisión

El juez imputa a Torbe haber mantenido relaciones con una menor de Madrid a la que le faltaban dos meses para cumplir los 18 años y también por distribuir entre futbolistas famosos y amigos vídeos de la menor desnuda y practicando sexo. También le atribuye la difusión de otros dos vídeos pornográficos grabados con otra menor de nacionalidad rumana encontrados durante un registro policial a su productora, llamada Perroflauta.

Torbe fue detenido en abril de 2016 y estuvo siete meses preso por esta causa. Quedó en libertad provisional tras pagar una fianza de 100.000 euros. Las empresas de Torbe, también conocido como el rey del porno español, ganaron 1,7 millones de euros entre 2013 y 2016. Esta causa fue muy llamativa porque inicialmente se implicó en ella a famosos futbolistas y personas del mundo del espectáculo.

Vizcaíno de 49 años, Torbe es el actor que, provisto de una cámara, sale a la calle y ofrece dinero a mujeres a cambio de practicar y grabar sexo con ellas que luego difunde en su propia web porno, denominada Putalocura. En realidad, aseguran fuentes de la investigación, se trata en muchos casos de aspirantes a actriz porno, y los encuentros casuales en la calle están pactados de antemano.

El juez empezó investigando delitos de trata de blancas con jóvenes ucranianas y de blanqueo de capitales, pero estos se han caído durante la instrucción

El juez empezó investigando delitos de trata de blancas con jóvenes ucranianas y blanqueo de capitales, aparte de los ya citados, pero estos se han caído durante la instrucción.

En su auto, el magistrado señala que una menor de edad, la chica de Madrid, se puso en contacto con Ignacio Allende a través de la web del actor, “con la idea de convertirse en una actriz de cine porno”. Y que con esa finalidad “envío” al citado actor “una fotografía y un vídeo en el que aparecía desnuda". "A partir de ahí", señala el juez, "el investigado realizó, grabó y guardó fotos y vídeos de contenido sexual, que reproducían relaciones mantenidas por él y la TP2 [la menor declarada como testigo protegida]. Uno de estos vídeos", añade, "fue el que se hizo viral en internet (...), en el que era protagonista la TP2". Según las diligencias, la menor mintió sobre su edad al ofrecer sexo a cambio de dinero. El actor le pagó 250 euros.

La menor exigió en todo momento que la grabación no se difundiese en España. Sin embargo, según el sumario, Torbe ordenó a un colaborador de su negocio porno que le hiciese llegar fotos y vídeos de la chica a un amigo suyo de Sevilla que, a cambio, le ofreció pasarle abundante material porno inédito. También le pasó fotos a futbolistas del Athletic de Bilbao amigos suyos, con la advertencia de que no reenviasen a nadie el material. La menor le denunció al conocer que sus desnudos eran virales en la red.

Torbe, extrañado por la filtración del material, telefoneó a su amigo de Sevilla: “No habrás pasado el vídeo que te envié, ¿no? Alguien lo ha filtrado y se ha hecho viral. Está en todas las redes sociales. La tía se ha enterado y creo que nos hemos quedado sin actriz. Le ha dado un ataque de locura. Se ha puesto a llorar y me gritaba que quitase el vídeo, que me iba a denunciar. La he convencido de que no lo haga a cambio de un montón pasta. Ha aceptado el dinero y está más calmada. El problema es si se entera su novio”.

Torbe a un amigo: “No habrás pasado el vídeo que te envié, ¿no? Alguien lo ha filtrado y se ha hecho viral"

Torbe trató de convencerla para que no denunciase con estas palabras, según las conversaciones que figuran en el sumario: “Esto es una locura, tenemos que hablar. Me han llegado ofertas de todo el mundo. Te puedo hacer millonaria. Mira la parte buena. Está todo el mundo pendiente de ti, no solo en España. Estaríamos hablando de mucho dinero. Podrías trabajar como modelo artística nada más. Hay varias ofertas. Denunciar es dar un paso atrás. Si quieres hablo con tus padres y les expongo la situación. Repito, estaríamos hablando de varios cientos de miles de euros. De un bombazo".

La menor, acompañada de su padre, le denunció. Tras este episodio, ha necesitado tratamiento psiquiátrico. Torbe siempre ha mantenido que TP2 mintió sobre su edad y que no cometió ningún delito.

Más implicados

Junto a Torbe, también puede sentarse en el banquillo su amigo de Sevilla. Se trata de Francisco José Mina. El juez asegura que "durante octubre y noviembre de 2015, este se puso en contacto con Ignacio Allende y le solicitó en varias ocasiones los vídeos grabados entre Torbe y la TP2", a lo que este accedió. Los vídeos se los remitió por Wetransfer, a través de otro investigado, José Carlos Panadero Riol". Según el juez, Mina "guardó los citados vídeos y fotografías de TP2" en su ordenador y en su teléfono móvil (...) y los reenvió a terceras personas entre los meses de diciembre de 2015 y marzo de 2016".

La Asociación de Afectados de Internet ya ha analizado los hechos, reclama la apertura del juicio oral y pide para Torbe una condena de ocho años de cárcel. Y otros dos años de prisión para Mina. A lo largo de 37 folios, el letrado de esta asociación, Manuel Merino, desglosa cómo se cometieron los delitos y demanda al juez que adopte las medidas precisas puesto que siguen visibles en Internet fotos de la TP2 y el vídeo porno de la menor de nacionalidad rumana.

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