La ola de calor puede haber provocado 650 muertes prematuras en Reino Unido

Las cifras se han obtenido mediante la aplicación de una investigación epidemiológica publicada en 2011

La ola de calor que está padeciendo Reino Unido, la más intensa desde 2006, puede haber provocado 650 muertes prematuras en Inglaterra y Gales, según estimaciones teóricas de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres. Según un estudio elaborado por el profesor Ben Armstrong para el diario The Times, entre 540 y 760 personas podrían haber fallecido de forma prematura entre el 6 y el 14 de julio debido al calor.

Esas cifras han sido obtenidas mediante la aplicación de una investigación epidemiológica publicada en 2011 sobre la relación entre calor y mortalidad entre 1993 y 2006 en conjunción con los datos diarios regionales de temperaturas en el citado periodo de este año. Las temperaturas máximas en ese periodo han rozado los 28 grados en Londres, donde se habrían producido 150 fallecimientos prematuros, 26,6 grados en las West Midlands (90 muertes), 26,2 en la región Sudeste (120) y 26 grados en la región Sudoeste (90 fallecimientos).

Las temperaturas máximas se han incrementado desde entonces y se espera que el calor siga siendo muy intenso en los próximos días. Las actuales previsiones señalan que la temperatura máxima podría alcanzar los 32 grados en Londres el próximo jueves. El máximo hasta ahora registrado se dio el pasado miércoles en Hampton (Sudoeste), donde el termómetro alcanzó los 32,2 grados centígrados.

La oficina meteorológica nacional ha elevado la alerta de calor al nivel tres para el noroeste de Inglaterra. Ese nivel está ya en vigor en el Sudoeste y en las West Midland, pero la alerta para Londres y el Sudeste ha sido rebajada al nivel dos. Ese mismo nivel de alerta está en vigor en las regiones de las East Midlands y Yorkshire & Humber.

El calor ha llenado las playas, disparando el número de alertas por problemas de los bañistas hasta los 2.859 incidentes entre el 15 de junio y el 18 de julio, un 23% más que en el mismo periodo del año pasado, cuando una ola de frío hizo pensar que el verano no llegaría nunca y que el mal tiempo podría acabar afectando a los Juegos Olímpicos de Londres. El calor, sin embargo, llegó coincidiendo con el arranque de la cita olímpica.

Los maestros de escuela han aprovechado la ola de calor para pedir que se suspendan las clases cuando las temperaturas alcancen determinado nivel. El pronóstico es de una suavización de las temperaturas durante el fin de semana en el conjunto del país seguido de un incremento la semana que viene. Es la mayor ola de calor en Reino Unido desde 2006 con temperaturas por encima de los 30 grados durante seis días consecutivos.

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