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El ‘efecto Alfredo Landa’ lastra aún el inglés de los españoles

Para un 93% de los ciudadanos sigue siendo una asignatura pendiente aprender este idioma

Un profesor da una clase de inglés, en el País vasco.
Un profesor da una clase de inglés, en el País vasco.

Un 51% de los españoles padecen aún el complejo de Alfredo Landa cuando viajan al extranjero. Se sienten perdidos no solo en los viajes, sino también en las compras por Internet. Así lo refleja una encuesta de Cambridge University Press, que ha estudiado la relación de los españoles con el inglés. Las cifras concluyen que a pesar de que hay más conciencia de la necesidad de aprender este idioma y el nivel general de los españoles ha mejorado un poco, sigue habiendo mucho miedo a hablarlo.

El 91% cree que el miedo al ridículo es un lastre para aprender inglés, según Julio Redondas, portavoz en España de la editorial de la Universidad de Cambridge. “El español medio es muy vergonzoso a la hora de soltarse. Ahí tenemos mucho que aprender de los guiris, ingleses, suecos, holandeses... que hacen un curso de tres palabras y ya se atreven a practicar el idioma. Eso en la cultura española no existe”. Con un 26% de paro a nivel estatal, los complejos al hablar inglés frenan al 60% de los encuestados a la hora de irse a otro país a buscar trabajo.

Cambridge reconoce que el nivel de los españoles ha crecido en los últimos años, aunque no mucho. “Es una cuestión de educación. Las lenguas se aprenden mucho mejor de niño, hasta los 16 o 18 años. En España, hemos ignorado mucho tiempo lo que pasaba fuera, pero ahora se está empezando a tomar conciencia de la necesidad de hablar inglés", explica Redondas. Para el portavoz, aunque se ha rebajado cada vez más la edad en que los niños empiezan a estudiar esta asignatura —en algunos casos empiezan a los tres años—, depende mucho de las horas que se le dediquen y del método que se aplique.

Solo un 27% de los encuestados estudia inglés en la actualidad, a pesar de que un 71% está insatisfecho con su nivel. Las comunidades donde más se estudia son Murcia, Castilla y León y Galicia. En la que menos, Cataluña. En cuanto a mentir en el currículum, el 87% afirma que no lo hace, aunque un 85% cree que los demás si lo hacen. Seis de cada diez estarían dispuestos a pagar 10.000 euros por una píldora que le haga hablar inglés al instante.

Seis de cada diez pagarían 10.000 euros por una píldora para hablar inglés al instante

Andalucía, por ejemplo, es la autonomía donde más se sale al extranjero para mejorar el idioma. En Canarias y Baleares es donde menos. La explicación es que no tienen que buscar al angloparlante, porque lo tienen en sus ciudades por el turismo, una fuente de ingresos que les obliga a ponerse las pilas.

Muchos vinculan el dominio del inglés con la salud de la economía. Un 63% de los 1.700 encuestados cree que tener más nivel en esta lengua ayudaría a España a salir antes de la crisis. El 85% piensa que mejorarían las exportaciones. Y la mayoría relaciona también el nivel de inglés de los habitantes de un país con su cota de desarrollo. Aunque no siempre es así. Según los españoles, alemanes y japoneses tienen un inglés sobresaliente, mientras que los portugueses y los griegos chapurrean más o menos como ellos. “Al menos en el caso de Portugal, no es cierto. Tienen mucho mejor nivel que españoles, japoneses y alemanes”, sentencia Redondas.

El estudio también pide a los encuestados que valoren el nivel de inglés de los políticos. El 82% cree que es muy bajo y que con un inglés mejor sería más fácil negociar en foros como el Fondo Monetario Internacional o la Unión Europea. Un 73% piensa que los dirigentes internacionales tomarían más en serio a España si el nivel de inglés de sus representantes fuera más alto. El 85% cree que aumentaría la competitividad. Hay motivos para el orgullo propio de los españoles: un 45% cree que habla mejor que Rajoy y un 32% mejor que Mario Vaquerizo.

Frente a los políticos que están mal valorados, periodistas y directivos de empresas son los que tienen mejor fama en el dominio del idioma. El divulgador Eduard Punset es considerado como un gran angloparlante.

Pese a suspender la evaluación, España está en el camino de deshacerse del coco. Los encuestados creen que las nuevas generaciones hablarán inglés mejor que las actuales, aunque opinan que debería darse más importancia a esta enseñanza en la educación reglada. Mientras tanto, aprendemos solos: con canciones (72%), con series en versión original (34%) o leyendo contenidos en Internet (32%). Son algunos caminos para deshacerse de complejos.