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Los economistas reclaman un esfuerzo en inversión para preescolar y FP

Los expertos de FEDEA lanzan un manifiesto de mejora del sistema educativo

Promueven la autonomía y la rendición de cuentas con exámenes externos en primaria y la ESO

El aumento del gasto por sí solo no funciona, aseguran

Olimpiadas de la Formación Profesional celebradas en Madrid. Ampliar foto
Olimpiadas de la Formación Profesional celebradas en Madrid.

Un sistema educativo basado en la autonomía (con mucha flexibilidad para dar las soluciones necesarias a cada situación concreta) y la rendición de cuentas, con exámenes externos para los alumnos al final de primaria y de la ESO con consecuencias académicas (que no sean la repetición de curso), con evaluaciones a los profesores con consecuencias en su carrera profesional y para las universidades, para vincular mucho más los resultados a su financiación. Esta es la receta que han dado la treintena de economistas de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) en un manifiesto para la mejora de las escuelas y universidades españolas presentado hoy. Una mejora que "no puede conseguirse solo mediante aumentos del gasto", asegura, pero añade: "Al mismo tiempo, parece claro que algunas de las reformas que proponemos requieren aumentos o reasignación de gastos. En cualquier caso, creemos que reformas del sistema educativo orientadas a mejorarlo son la mejor inversión para nuestra sociedad", dice el manifiesto en sus conclusiones.

Aquellas medidas que requerirían más dinero o mantener la inversión son el apoyo a la educación infantil para menores de tres años y un mayor inversión en la formación profesional (FP). "La inversión en educación prescolar se ha demostrado que es muy rentable desde el punto social", eso sí, asegurando que esta posibilidad llega efectivamente a los más desfavorecidos, ha explicado el catedrático de la Pompeu Fabra de Barcelona Antonio Ciccone, que ha presentado el manifiesto en Madrid junto al director de Fedea, Ignacio Conde-Ruiz, y Antonio Cabrales, catedrático de la Carlos III de Madrid. Se trata, pues, al menos de "continuar la subvención a los nños más desfavorecidos para mantener las tasas de escolaridad" en esa etapa.

Con la FP, se trata de equilibrar el número de alumnos que van a la FP en comparación con los que van a la Universidad: en España los primeros son muchos menos que en otros países europeos, a pesar de la rentabilidad de obtener estas titulaciones. Esto los explican los economistas de Fedea porque la financiación de FP en la secundaria "está por debajo de la de otros países europeos con renta per cápita similar". Por ello, hablan de "encontrar un equilibrio entre este tipo de financiación" y la universitaria, es decir, retirar si hace falta recursos de los campus para dárselos a la FP.

El resto de medidas giran en torno a esa autonomía con rendición de cuentas. Por ejemplo, la necesidad de un acceso a la profesión docente y una carrera profesional que tenga en cuenta la calidad de su trabajo, medida "a través de los resultados de los alumnos", ha explicado Cabrales. Pero bien medida, es decir, no a través de los resultados sin más, sino con mecanismos que reflejen la mejora que es capaz de ofrecer cada docente a sus alumnos, ha añadido.

Contra la repetición de curso

En aras de la autonomía sería fundamental, aseguran, dar flexibilidad a los centros escolares para adaptarse a los distintos ritmos de su alumnado y mejorar así un sistema que no consigue "motivar a los alumnos con dificultades" (el abandono escolar en España, con más de un 26% en 2011, según la EPA, casi dobla la media europea) ni "tampoco a los académicamente brillantes": en Pisa, el porcentaje de alumnos en los niveles bajos está en la media europea (en torno al 18%), pero los alumnos brillantes están muy lejos: el 3% frente al 8%. En el primer caso, también insiste el manifiesto en reducir drásticamente el altísimo número de repeticiones que se producen en España: el 36% de los alumnos de 15 años que se examinan en Pisa. "Los alumnos al final de la ESO han repetido tanto que están hartos de estudiar", ha dicho Ciccone. Esto contrastaría con la intención anunciada por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, de endurecer los requisitos para pasar de curso.

Pero el otro lado de la autonomía sería la rendición de cuentas, con exámenes externos al final de primaria y de la ESO que tengan consecuencias académicas más bien positivas para los que lo hagan bien, ha explicado Cabrales. Por ejemplo, tener preferencia a la hora de elegir instituto. Esto serviría, aseguran, para fomentar el esfuerzo de los alumnos, a los que también hay que exigirle un comportamiento adecuado. Además, los profesores deberían tener herramientas de autoridad "rápidas y eficaces", con castigos que vayan más allá de la simple expulsión. Por ejemplo, trabajos sociales dentro del centro.

Además, con una verdadera flexibilidad para diferenciarse y con esas pruebas externas, la situación empujaría a las administraciones a ofrecer una mayor posibilidad de elección de centro a los padres, ha asegurado Cabrales. "Lo que no tiene sentido es hacer área única [libertad casi total de elección de colegio] sin dar capacidad a los centros para diferenciarse", ha añadido Ciccone.

Los expertos han recordado que, según los cálculos de la OCDE, 100 puntos más en los resultados del informe Pisa suponen un 2% de crecimiento económico anual.