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El robot 'Curiosity' viaja hacia Marte a 12.000 kilómetros por hora

La misión se desarrolla sin contratiempos y la primera corrección de trayectoria no será necesaria hasta finales de diciembre

El vehículo todoterreno 'Curiosity' viaja hacia Marte a una velocidad de 12.000 kilómetros por hora respecto a la Tierra (118.700 respecto al Sol) y sin contratiempos, según ha informado la NASA. El robot, que fue lanzado al espacio el pasado 26 de noviembre en un cohete Atlas V, estaba ya a una distancia de 17,3 millones de kilómetros a finales de la semana pasada. El recorrido total que cubrirá hasta llegar a Marte será de 567 millones de kilómetros. El aterrizaje allí, en cráter Gale, está fijado para el 6 de agosto de 2012.

El Atlas V puso en órbita al Mars Science Laboratory (como se denomina oficialmente la misión del Curiosity) con altísima precisión, hasta el punto de que no ha sido necesaria la primera maniobra de corrección de trayectoria, que estaba prevista para 15 días después del lanzamiento. Así, no se encenderán los propulsores para modificar el rumbo hasta finales de diciembre o incluso principios de enero, han informado los responsables de control del vehículo espacial.

"Ha sido una de las más precisas inyecciones [en órbita] que jamás se ha hecho en una misión interplanetaria", ha comentado Louis D'Amario, experto del Jet Propulsion Laboratory (California) y jefe de navegación de MSL.

El lanzamiento se calculó teniendo en cuenta que hay que evitar cualquier contaminación de origen terrestre en Marte. El último impulso de la operación de colocación en el espacio del robot se realizó con la etapa Centauro, situada en la parte superior del Atlas V. Si se hubiera dirigido directamente a Marte, la Centauro, después de separarse de la cápsula en la que viaja en Curiosity, habría seguido la misma trayectoria y habría terminado impactando en el planeta rojo. Como esa etapa de puesta en órbita no estaba esterilizada como el material que descenderá en el suelo del planeta vecino, el riesgo de contaminación era alto.

Lo que hicieron los ingenieros fue planear deliberadamente una ruta inicial que, de no corregirse, supondría que el Curiosity pasaría a unos 56.400 kilómetros de Marte. Después, una vez separado del Centauro, se envían órdenes a la cápsula del robot para modificar su trayectoria y encaminarse al destino preciso, mientras que la etapa Centauro pasará de largo. Los cálculos posteriores al lanzamiento indican que la trayectoria inicial intencionadamente desviada, se aparta 61.200 kilómetros de Marte.

Durante los primeros días de viaje, los responsables del control de la misión comprobaron el funcionamiento de todos los equipos de a bordo y han informado que todo funciona correctamente. Se produjo una reiniciación de uno de los ordenadores aparentemente relacionado con el programa de búsqueda de estrellas necesario para el sistema de guiado, lo que puso al vehículo espacial brevemente en estado de seguridad. Pero los ingenieros restablecieron las funciones del ordenador. Las comunicaciones con la nave funcionan normalmente (a 25 kilobits por segundo), así como los sistemas eléctrico y térmico. La semana pasada se encendieron los pequeños propulsores de a bordo para reducir la rotación de la cápsula, de 2,5 giros por minuto a 2,05.

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