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La inmatriculación de inmuebles por la Iglesia polariza las jornadas sobre laicismo en el Ateneo

Nace la Asociación Enrique Tierno Galván para la reflexión y el debate

Enrique Tierno Galván da desde ayer nombre a una Asociación para la Reflexión y el Debate, que fue presentada en el Ateneo por el hijo del intelectual que fuera primer alcalde de la democracia en Madrid desde 1979 hasta su muerte en 1986. La presentación se inserta en unas jornadas denominadas Aproximación al laicismo iniciadas ayer, en la que las inmatriculaciones de bienes de dominio público por la Iglesia católica, consideradas inconstitucionales por ser jurídicamente preconstitucionales, centraron la primera parte del certamen. La primera jornada se celebró con numerosa asistencia de público y fue rubricada por un concierto de piano a cargo de Bernadette Raatz, que interpretó piezas de Haydn, Prokofiev y Lizst. La segunda jornada prosigue hoy sábado en la institución ateneísta madrileña que preside Carlos Paris.

Para Enrique Tierno Pérez-Relaño, la asociación naciente se propone aplicar hoy a la vida ciudadana los valores inherentes a toda sociedad democrática incluidos en el ideario de su padre, en cuya lucha por su consecución fue pionero. Asimismo, la nueva entidad, "seguirá pautas presenciales mediante coloquios de actualidad con personas destacadas de la vida cívica y aplicará un concepto creativo de libertad frente a quienes la contemplan únicamente como la opción de escoger entre distintas alternativas de bienestar".

La nueva asociación debutó en el Ateneo de la calle del Prado para abordar cuatro importantes cuestiones en las relaciones Iglesia católica-Estado Español: la educación; los tratados internacionales con el Vaticano; la actual concepción del laicismo y la inmatriculación de los bienes inmuebles por parte de la Iglesia católica. A propósito de este cuarto aspecto, Joan Francesco Pont, catedrático de Derecho Tributario de la Universidad de Barcelona, pronunció la conferencia inaugural vespertina. Pont había explicado en la presentación matinal el alcance real de estas asignaciones patrimoniales, hoy de plena actualidad ante las impugnaciones presentadas en comunidades autónomas como Navarra por parte de agrupaciones vecinales y ciudadanas que critican la pervivencia de lo que consideran un privilegio eclesiástico anticonstitucional.

Privilegio del siglo XIX

"Este privilegio", señala Joan Francesc Pont, "tuvo su origen en la decimonónica ley Hipotecaria según la cual, el obispo diocesano, al igual que el Estado, podía asignarse el registro para sí de la propiedad de un predio de dominio público sin titular que no haya sido previamente registrado". Y citaba el ejemplo de un monte despoblado y con varias ermitas. "En muchas ocasiones, el diocesano (obispo) alegaba -con el respaldo de la antigua ley- que la presencia de ermitas en tal monte le permitía declarar como propio el predio entero y así lo hacía". Según aquellas normas preconstitucionales, cuya aplicación acarrea conflictos económicos y sociales, el Estado y el obispo gozaban de tal potestad registral que, tras la Constitución de 1978, dejó de tener fundamento legal alguno puesto que el artículo 16 de la norma fundamental postula que en virtud de la aconfesionalidad estatal, la Iglesia católica debe ser tratada como las demás confesiones y pierde por ello cualquier tipo de preferencia". Pese a ello, "se mantiene la situación de inconstitucionalidad, por la preconstitucionalidad de aquella ley, de 1881", señaló Pont.

En otro momento de su intervención el catedrático de Derecho Tributario señaló que la reforma acometida por el Gobierno de José María Aznar al respecto de las llamadas inmatriculaciones "vino a complicar un poco más las cosas, ya que integró los templos dentro de aquella vieja facultad registral compartida por Iglesia y Estado", aplicable anteriormente sólo a los bienes de dominio público sin dueño registrado. "Hasta la entrada en vigor de la reforma, no se atribuía tal condición registrable a los templos puesto que el fin de tal registro era la transacción y las iglesias no eran consideradas comercializables", matiza el catedrático.

Las jornadas prosiguen hoy sábado desde las once de la mañana en la calle del Prado, 21 con sendas conferencia de Evaristo Villar, Dionisio Llamazares y Victorino Mayoral, que disertarán y dialogarán sobre el laicismo desde el cristianismo crítico; las alternativas de futuro a los acuerdos con la Santa Sede y la relación entre educación y laicidad, respectivamente. La presentación corre a cargo de José Luis Gutiérrez y la clausura, a Enrique Tierno Pérez-Relaño.