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Parte el buque 'Sarmiento de Gamboa' para medir el cambio en el Atlántico

Los científicos del barco oceanográfico registrarán variables esenciales para conocer las fluctuaciones del transporte de calor en una zona que afecta a todo el planeta

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A las 13.30, hora canaria, ha zarpado el buque oceanográfico Sarmiento de Gamboa del puerto de Las Palmas en el inicio de su campaña científica dentro del programa Malaspina. Se dirige a Santo Domingo y cruzará el Atlántico no en dos semanas, como sería normal en una navegación ininterrumpida, sino en 55 días, deteniéndose cada 30 millas náuticas para medir con sensores y dispositivos de muestreo la columna de agua hasta el fondo, hasta 6.500 metros en algunos tramos. "Vamos a tomar datos de variables esenciales para estudiar el cambio climático", resumió antes de la partida del barco Alonso Hernández, jefe científico de la campaña. El recorrido marcado sigue el paralelo 24 grados de latitud Norte hacia Florida, "donde el transporte de calor hacia el norte es Máximo", añadió Hernández, recordando que cualquier variación en océano en esta zona crucial "afecta a toda la Tierra".

La despedida del Sarmiento de Gamboa se ha desarrollado en una ambiente más académico que estrictamente protocolario, con los científicos de la campaña, los técnicos y la tripulación mostrando el moderno buque oceanográfico a los asistentes y explicando los objetivos de la campaña. "Malaspina, una de las mayores expediciones científicas españolas, va a tener repercusión en estudios de cambio global, de biodiversidad, oceanografía física...", ha resaltado Rafael Rodrigo, presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), destacando también la participación de decenas de grupos de investigación de numerosas instituciones españolas y extranjeras aunadas en un único objetivo. Malaspina supone casi ocho meses de navegación para el otro buque oceanográfico oceánico español, el Hespérides, que ahora se dirige a Ciudad del Cabo. Como el proyecto abarca también un importante objetivo de acercamiento de la ciencia a la sociedad, el Sarmiento de Gamboa ha dedicado su día y medio atracado en el puerto canario de las Palmas, al que llegó desde su base en Vigo, para recibir a bordo a numerosos visitantes locales y grupos de estudiantes que han podido conocer esta gran instalación científica, recorrer sus instalaciones y equipamiento de investigación, conociendo los objetivos del trabajo de boca de los protagonistas.

"El mar determina en gran medida el clima; en el mar se genera la mayor parte del oxígeno que respiramos los seres vivos y capta el CO2; cualquier cambio que se produzca en el océano es determinante", ha resaltado el rector de la Universidad de Las Palmas, José Regidor. Para el director del Instituto Español de Oceanografía, Eduardo Balguerías, hay que resaltar dos aspectos importantes de la campaña Malaspina: la capacidad de integración de diferentes instituciones científicas en un proyecto único y "la exploración a global de nuestros océanos, con muestreos masivos a gran profundidad a escala global, algo que nunca se había abordado así hasta ahora". Los datos que se obtendrán permitirán, por un lado, hacer como una fotografía de la situación del planeta en su conjunto y, por otro, establecer un punto cero de datos globales a partir del cual poder ir haciendo comparaciones y referencias para establecer los cambios futuros y evaluarlos.

El 'Sarmiento de Gamboa' se centra en la transversal del Atlántico Norte. "El sector 24 grados Norte es el más estudiado en la historia de la oceanografía", ha explicado Hernández. Por él se han hecho media docena de campañas de toma de datos desde 1957, incluida una en 1992 realizada por científicos españoles. Ahora se trata de volver a tomar, con alta resolución, información de temperatura, nutrientes, concentración de CO2, de oxígeno, etcétera. El trasporte de calor hacia el norte que en la franja que sondeará el Sarmiento de Gamboa "hace que los inviernos sean más suaves en Europa que en las regiones del continente americano a igual latitud, por lo que cualquier variación en este transporte de calor influye en el clima europeo", señala el científico. Las sucesivas campañas, desde la primera en 1957, han mostrado que el incremento de temperatura en el 24 Norte ha sido de un grado centígrado por siglo. "Sin embargo, en las campañas más recientes se ha constatado que desde 1998 hasta 2004, ha habido un enfriamiento de 0,15 grados centígrados (a profundidades de entre 600 y 2.000 metros)", añade Hernández. Hay diferentes hipótesis para explicar este fenómeno, que puede deberse a variabilidad natural o a cambios en el régimen de vientos, y esta campaña oceanográfica pretende obtener la información necesaria para aclarar lo que está pasando en el Atlántico.

Dos grandes rosetas de sondeo, que descenderán hasta el fondo oceánico más de 130 veces en los próximos 55 dias desde el Sarmiento de Gamboa tomarán datos constantes a lo largo de toda la columna de agua sobre temperatura, salinidad, corrientes, nutrientes, etcétera. Del trabajo científico a bordo se encargan 21 científicos que cuentan con cinco especialistas a bordo de la Unidad de Tecnología Marina (CSIC) para operar el equipamiento científico del buque. La tripulación está integrada por 16 personas.

Los saludos desde la cubierta del buque y desde el muelle se han cruzado en una rápida despedida emotiva. Los protagonista de esta campaña del programa Malaspina. Las 42 personas embarcadas no volverán a pisar puerto hasta Santo Domingo, dentro de un par de meses.