Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un nuevo cráneo humano de 500.000 años en Atapuerca

Dos herramientas de piedra halladas en uno de los yacimientos indican que debió haber presencia humana en la zona más antigua de lo que se pensaba

La campaña anual de excavación en los yacimientos paleontológicos de la Sierra de Atapuerca (Burgos) han concluido con una interesante cosecha de nuevos vestigios de antiguos homínidos, entre los que destacan dos piezas de industria lítica, que pueden tener algo más de los 1,2 millones de años de los restos más antiguos encontrados hasta ahora de presencia humana en la zona. Los nuevos hallazgos han aparecido en el yacimiento de El Elefante. Mientras tanto, en otro de los depósitos paleontológicos del conjunto burgalés, la Sima de los Huesos, los científicos han desenterrado este año fragmentos craneales que, junto a los descubiertos en campañas anteriores, permiten seguramente reconstruir un cráneo humano de hace 500.000 años muy completo. Es "todo un acontecimiento", dicen los investigadores responsables de la excavación, recordando que la Sima de los Huesos saltó a la fama internacional a principios de los años noventa, cuando se descubrieron allí tres cráneos de individuos preneandertales que primero se dataron en unos 300.000 años pero que posteriormente se han marcado en medio millón.

La Sima de los Huesos es una cavidad subterránea del conjunto de cuevas de Atapuerca. Su excavación sistemática comenzó en 1984 y, desde entonces, se han recuperado casi 6.500 fósiles de preneandertales, todo tipo de huesos del esqueleto, hasta los más pequeños y frágiles, y de hembras y machos de todas las edades. "Se trata de la mayor acumulación de fósiles humanos de la historia, hasta el punto de que se han hallado allí más fósiles humanos que en el resto de yacimiento paleoantropológicos del planeta, para cualquier época", recuerdan los científicos del proyecto de Atapuerca en un comunicado. Los tres directores del proyecto son Juan Luis Arsuaga, Eudald Carbonell y José María Bermúdez de Castro.

El hallazgo de los fragmentos del nuevo cráneo es importante aunque ya se hayan recuperado varios, incluidos el nº5 (Miguelón), el nº 4 (Agamenón) y el nº6, que se presentaron en 1992. El Miguelón es ahora una de las joyas principales que se exponen en el Museo de la Evolución Humana, recién inaugurado en Burgos. Los cráneos siempre son especialmente deseados y bienvenidos por los paleontólogos, frente a cualquier otro trofeo fósil, por la rica información que proporcionan.

En otra de las excavaciones de Atapuerca, denominada El Elefante, se han encontrado las muestras de ocupación humana más antigua en la región, remontándose a 1,2 millones de años. Este año, los expertos han excavado en niveles inferiores del sedimento que rellana la cavidad de El Elefante, por lo que los científicos, en espera de hacer dataciones precisas, consideran que son más antiguos aún. Han recuperado restos de animales que permiten reconstruir el ecosistema de la sierra durante el Pleistoceno inferior y destacan dos piezas de industria lítica y huesos con marcas de corte halladas en esos niveles inferiores al correspondiente a 1,2 millones de años de antigüedad. En cuanto a la fauna, han hallado fósiles de animales grandes como caballo, ciervo, macaco o bóvido, lo cual "refuerza la idea de que en la Sierra [de Atapuerca], hace más de un millón de años, había un paisaje en el que se mezclaban zonas arbóreas con zonas algo más abiertas y menos boscosas", informan los responsables en el resumen de la campaña, que este año ha durado casi 40 días (desde el pasado 15 de junio). Los investigadores dedican cada año el resto del tiempo a estudiar, clasificar y conservar las piezas que van recuperando de estosriquísimos yacimientos.

Otra de las importantes excavaciones del conjunto es Gran Dolina, donde se encontraron los restos de Homo antecessor, de aproximadamente un millón de años de antigüedad. Este año se han seguido excavando subniveles allí y se han encontrado vestigios que apuntan a que la presencia humana en las cuevas de Atapuerca no fue continuada, sino que fueron visitas esporádicas de homínidos, cuyas actividades sólo dejó restos óseos aislados con algunas marcas de corte y fracturas, así como algunas herramientas aisladas.

En uno de los niveles superiores de Gran Dolina, correspondientes a una edad de unos 350.000 años, se han encontrado más restos de animales y herramientas de piedra. Desde que, en 2004, se empezó a trabajar en el nivel denominado TD10 de Gran Dolina, se han recuperado 51.000 restos de fauna y 9.700 herramientas de piedra (11.500 y 2.500, respectivamente, en la campaña que ahora concluye).

El equipo de Atapuerca, además, está excavando también otros yacimientos del conjunto menos antiguos, pero interesantes. Es el caso de El Portalón de Cueva Mayor, donde hay registros de unos 3.900 años y se han encontrado desde hogares delimitados por piedras hasta vasijas rotas con decoraciones impresas. En El Mirador se están excavando tumbas de hace entre 4.000 y 5.000 años, cuando esa cueva se utilizaría como sepulcro por las comunidades de pastores y agricultores de la zona. Hay restos de decenas de individuos de diferentes edades y sexos que fueron depositados unos sobre otros "acompañados de sencillas ofrendas, como recipientes cerámicos sin decoración y conchas de la especie fluvial Margaritifera, mientras que en el extremo opuesto de la cueva una chica de unos 15 años fue enterrada sola sobre una repisa de roca, portando ornamentos fabricados con conchas marinas", explican los investigadores.

Más información

  • Dos herramientas de piedra halladas en uno de los yacimientos indican que debió haber presencia humana en la zona más antigua de lo que se pensaba