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Casi la mitad de los alumnos que abandonan lo hace en Bachillerato

El 90% de los que lo dejan en la ESO son absentistas y repetidores - Un estudio de La Caixa señala la rigidez del sistema como uno de los grandes causantes

¿Qué se esconde detrás de la preocupante estadística de fracaso y abandono escolar que acompleja a la educación española? Un estudio de la Fundación La Caixa dirigido por el catedrático de Sociología de la Universidad de Salamanca Mariano Fernández Enguita describe la historia de chicos y chicas (aunque ellos abandonan mucho más) cuya trayectoria ha ido avisando desde muy temprano de ese final.

Pero, a pesar de ello, un sistema muy rígido no solo ha sido incapaz de ofrecerle soluciones y captar su interés, sino que ha ayudado a ese desenlace con medidas totalmente ineficaces y perversas como la repetición: nueve de cada 10 alumnos que abandonan en la ESO son repetidores. La mayoría de ellos también son absentistas (226 horas en ausencias sin justificar de media en el primer ciclo de ESO) y, no es que suspendan los exámenes, es que no se presentan a la mitad de ellos en 1º y 2º de ESO. "El que repite no gana nada y se le empuja al abandono", dice Fernández Enguita, que firma el estudio con Luis Mena y Jaime Riviere.

Pero buena parte de los que abandonan, a pesar de la imagen que hay en el imaginario colectivo, no lo hace en la educación obligatoria. Si se revisan los expedientes de 855 jóvenes de Madrid y Castilla y León que han abandonado sus estudios sin un título posobligatorio (el conocido abandono escolar temprano, que en España es del 31%, el doble que la media europea) casi la mitad de ellos (el 44,3%) dejaron de estudiar cuando ya habían empezado el Bachillerato. Casi la otra mitad, el 42,8%, lo hizo cuando aún estaban o acababan de terminar la ESO o hacían Garantía Social y el resto cuando había empezado un curso de FP. Eso en número globales, si se separar por nacionalidad, los españoles abandonan más en la posobligatoria (61,2% en el Bachillerato o la FP) y los extranjeros, en la obligatoria (76%).

El trabajo, de la colección de Estudios Sociales de La Caixa, presentado ayer en Madrid, hace una disección del fracaso y el abandono escolar en España que reafirma la importancia de factores externos a la escuela: el origen socioeconómico, y sobre todo cultural (los hijos de trabajadores no cualificados tiene el triple de riesgo de fracaso que los de universitarios) o la abundancia de empleos de baja cualificación en algunas comunidades (el abandono es mucho mayor en comunidades como Valencia, Baleares o Canarias).

Pero insiste en que los factores escolares también tienen buena parte de la culpa, en concreto, esa rigidez de un sistema que expulsa a una parte importante de los escolares. Para dignificar la FP, le fue vetada a los alumnos que suspendían la ESO, explica Fernández Enguita. Aunque ahora se está intentando corregir, aquello ha dejado sin opciones a muchos jóvenes, pero además no ha conseguido equilibrar el número de alumnos entre FP (todavía 10 puntos por debajo de la media europea) y el Bachillerato (donde van la mayoría de estudiantes tras la ESO), una etapa donde, como se ha visto, se concentra gran parte del abandono escolar. Y, antes de ese momento, continúa el profesor, el gran problema es la rigidez, ejemplificada a través de las elevadas tasas de repetición: un 10% de los alumnos de 10 años ya ha repetido y a los 15, lo ha hecho alguna vez el 42,6%. "El que repite no gana nada y se le empuja al abandono", dice Fernández Enguita. De hecho, en la reciente evaluación de la educación Primaria hecha por el ministerio de Educación, los alumnos repetidores sacaban una puntuación más pobre que sus compañeros más jóvenes.

Los que abandonan, asegura el estudio, van emitiendo señales desde mucho antes de hacerlo, como la repetición o el absentismo.

Por el contrario, el estudio contradice la identificación del abandono con el mal comportamiento: solo el 28% de los que terminan abandonan tienen en su trayectoria problemas disciplinarios. Otro dato que aporta una visión al problema, esta vez sobre el mayor fracaso y abandono que muestra la población inmigrante, es que las expectativas de seguir los estudios de españoles y extranjeros de 1º generación son muy parecidas (en torno al 15% aspira a estudiar solo la educación obligatoria), sin embargo, esa cifra para los inmigrantes de 2ª generación es del 26%.siente e lo que más han señalado los alumnos como una de principales dificultades que desencadenó su abandono (el paso de primaria a secundaria donde sentían que los profesores se desentendían de ellos) no la suelen mencionar los profesores.

Y quizá aquí hay claves importantes que quizá se tratan poco cuando se analizan estas estadísticas, esto es, las opiniones de los jóvenes que se desprenden de los libros. "Ellos no lo sienten como un fracaso, sino como una liberación", dice Enguita. En un contexto en el que la escuela compite por la atención de los alumnos, de información accesible y abundante, el sistema educativo no logra que los alumnos consideren útil y atractiva su selección de contenidos y la forma de transmitirlos.