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Reportaje:

Científicos en miniatura

Oiartzun acoge este mes las colonias infantiles de contenido especializado - 150 niños aprenderán conceptos de forma lúdica

Probetas, batas, microscopios, líquidos y experimentos. Podrían ser, perfectamente, los recursos disponibles en cualquier laboratorio que se precie. Incluso, diríamos que nos estamos refiriendo a los investigadores más especializados a nivel mundial. Sin embargo, estos cinco elementos están siendo utilizados estos días en Oiartzun por los niños de las primeras colonias infantiles de contenido científico de Euskadi.

Envuelto por las imponentes montañas que componen el parque natural Peñas de Aia, el albergue de Arritxulo recibirá en tres turnos repartidos a lo largo del mes de julio a 150 adolescentes vascos, de edades comprendidas entre los 12 y los 16 años, con la finalidad de promover de una forma atractiva y lúdica la ciencia a edades tempranas. "Queremos que los niños se lo pasen bien aprendiendo, el objetivo final es la motivación, la implicación con la temática que tratamos", indica Mikel Uribarri, director de estas colonias.

Las carreras científicas reciben cada año que pasa menos solicitudes

Ha habido 450 peticiones de inscripción de niños de entre 12 y 16 años

Y es que las licenciaturas científicas en Euskadi reciben cada año que pasa menos solicitudes. Por esto, desde la consejería de Educación, Universidades e Investigación del Gobierno vasco y la Fundación Elhuyar, que tiene entre sus objetivos la divulgación de la ciencia al público infantil, creen que se debe solucionar este problema desde la base. Danel Solabarrieta, responsable de las actividades de verano de la Fundación Elhuyar, piensa que "se ha dejado de lado la ciencia, cuando, aunque no nos vayamos a dedicar profesionalmente a ella, todos deberíamos conocerla". Al fin y al cabo, "todas las actividades están cada vez más unidas", añade.

En la salida del albergue, unos niños crean cohetes de plástico que salen disparados por el empuje del aire de una bomba hinchadora de bicicletas. Adentro, en una de las aulas, una profesora explica el comportamiento de las bacterias del ADN en el cuerpo humano. En la clase de al lado, el joven público indaga en el comportamiento de la meteorología creando una nube dentro de una botella y un remolino en el agua. Son sólo parte de las actividades que se desarrollarán a lo largo de toda la semana, que incluyen también la visita a las minas del parque natural, la investigación de los insectos de la zona a través de microscopios y el estudio de la geología marina de Zumaia. "No queremos enseñar conceptos teóricos, que también son importantes, sino el lado lúdico de la ciencia. Queremos que los chavales se lleven un recuerdo grato", comenta Solabarrieta.

Finalmente, tanto el director de las colonias como el responsable de las actividades de verano de la Fundación Elhuyar destacan la gran acogida que está teniendo esta primera edición de las actividades de verano, que ha recibido en su primer año 450 solicitudes de admisión. Ambos coinciden en que "éste es el camino para desarrollar la ciencia en Euskadi".