Retirados otros dos medicamentos en Grecia por las medidas anticrisis

Dos laboratorios daneses anuncian que dejarán de vender algunos productos por el recorte de precios.- En España, Farmaindustria descarta hacer lo mismo

Leo Pharma ha seguido los pasos de Novo Nordisk y ha anunciado que dejará de vender dos de sus medicamentos (un anticoagulante y otro para la soriasis) en Grecia debido a la rebaja de un 25% de los precios impuesta por el Gobierno como una medida para luchar contra la crisis. En una nota de prensa colgada en la web de la empresa, el laboratorio indica que mantendrá conversaciones con el Gobierno griego para buscar medidas alternativas, e insiste que se trata de dos fármacos para los que los ciudadanos tienen tratamientos alternativos.

"La rebaja tendrá un importante impacto en el negocio de la compañía, incluyendo las inversiones a largo plazo en investigación y desarrollo para beneficiar a los pacientes de todo el mundo", afirma la compañía, que destaca que ya antes de la rebaja 20 de los 29 productos que vendía en Grecia tenían en este país los precios más bajos de Europa.

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Además, la compañía teme que esa decisión sea seguida por otros países, ya que los precios de Grecia son de referencia a la hora de fijar los importes de los productos que vende en otros sitios, como España, Portugal, Italia y Rumania.

Sin embargo, la patronal de los laboratorios española, Farmaindustria, descarta que haya un efecto de contagio. El presidente de la organización, Emili Esteve, afirma que eso sería "bastante raro", ya que el sistema que se ha seguido con un descuento del 7,5%, es distinto, porque se ha mantenido el precio de venta al público. Es decir, no hay propiamente una rebaja del precio de los fármacos, sino que los sectores implicados (laboratorios, distribución y farmacias) descontarán a las administraciones que son sus clientes un 7,5% de la factura mensual. De esta manera las consejerías consiguen el ahorro, pero el importe de referencia no se toca si el producto se va a vender por un canal privado o cuando se exporta, y se evita uno de los grandes temores de los laboratorios: que los mayoristas se aprovechen de que los importes de los medicamentos se fijan país por país, para comprarlos donde son más baratos y venderlos donde son más caros, con lo que su margen aumentaría (lo que denominan exportaciones paralelas), a costa de no comprarlos a las delegaciones de los países con precios más caros. Por ejemplo, que un fármaco que en España, por ley, no puede pasar de los 10 euros a precio de laboratorio se compre para distribuirlo en Francia, donde el mismo producto es vendido por la misma multinacional a 15. De esta manera el distribuidor ganaría cinco euros más por caja, y el fabricante en Francia no lo vendería.

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