Un vigilante de seguridad muere tras ser apaleado en un robo en Marchena
El hombre llevaba ingresado cerca de dos meses en el hospital Virgen del Rocío
Un vigilante de seguridad de 32 años que recibió una paliza durante un robo en Marchena (Sevilla) murió ayer en el Hospital Virgen del Rocío de la capital hispalense. J. A. J. C, que estaba ingresado desde el pasado 25 de noviembre, va a ser hoy enterrado en Camas (Sevilla), su localidad natal.
El vigilante, de 32 años, estaba trabajando de madrugada en la planta fotovoltaica de Marchena cuando recibió una paliza de un número indeterminado de personas que robaron cables de cobre. Según informa Efe, el trabajador sufrió fractura de cúbito y radio, numerosas contusiones por todo el cuerpo, fractura de la órbita ocular y un traumatismo craneoencefálico. Días después, desarrolló un absceso cerebral (infección por una bacteria e inflamación) que, según los médicos, se pudo deber a que le clavaron un punzón en el ojo.


























































